Las sirenas de aguazul Selene Sulvaran

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En lo mas profundo de los mares existe el reinado de las sirenas, que viven inmensamente infelices por no tener un amor verdadero y lo peor del caso que solo son ellas, pero aún así la pasan bien, conviven con medusas de luces floresentes, peces brillantes de diversos colores, corales con piedras preciosas para adornar sus cuellos. Los caballitos de mar suelen visitarlas todas las tardes en su gran jardín donde brotan plantas pardas de un verde intenso, se pueden pasar un buen rato jugando entre ellos, también se les une el tiburón Naud ya de edad grande pero de nobleza infinita. Lori la sirena más extrovertida lo monta de su aleta dorsal para un intenso paseo, le gusta las emociones fuertes, Naud la ve como una hija y suele darle consejos, en el recorrido Lori se percata que han subido más de lo normal de los niveles del mar, observando como los rayos de la luna iluminan las aguas, con interrogancía se dirige a Naud diciéndole por que han llegado a ese nivel del agua; el  contesta con expresión relajada que no hay por que temer, que todas las sirenas excepto ella habían llegado a la superficie del mar. Sin dudarlo dos veces se suelta de Naud y con rapidez nada brotando de las aguas, viendo en lo alto el inmenso cielo con sus estrellas cegadoras una luna enorme destéllate con sus plateados hinoptizantes, esta perpleja no puede creer todo ello baja la mirada y también ve lo infinito del mar, comienza a reír, en su vida había sentido esa gran emoción y sin pensarlo de sus labios fluye una melodía que solía cantarle su hermana mayor. A lo lejos hay una torre de iluminación mejor conocida como faro, trabajada por Leandro joven de 25 años, es cuando se percata de una voz que endulza sus oídos, una voz tan suave y dulce…sale de la cúpula y se dirige al balcón, toma sus binoculares y busca en las aguas inmensas de donde viene tan hermosa voz, lori comienza a deslizarse y a saltar en las aguas al compás de su canto, leandro por fin la ve.

Con respiración agitada contempla la belleza segadora que radia de ella sin acabarlo de creer la observa, su cabello de color café cobrizo, de piel clara y suave, ojos enormes de matiz amielado, simplemente es un sedante peligroso que esta fuera de sus manos, de su propio control, naud se da cuenta de lo que pasa, así que sale por ella y le dice que vuelva que ya es tarde, ella lo ignora da vuelta y flecha la mirada con Leandro, no hay palabras solo es atraída por el, naud insiste diciéndole “no lo hagas lori, no lo hagas, solo lo lastimaras, es peligroso”. lori sonríe “que tan peligroso puede ser naud es un hombre, por fin conozco uno, mas allá de imágenes, este es real y le gusto mira como me observa casi desmalla” precisamente por ello ya no lo veas vámonos por favor lori, escúchame es peligroso. Lori con molestia se sumerge en las aguas y le contesta a naud, “por que es peligroso naud que tiene de malo, no puedo enamorarme” podría decirte cualquier cosa lori pero lo cierto es que las sirenas no pueden enamorarse de un hombre mortal, esta prohibido. En el transcurso de los días lori busca la manera para salir a la superficie del mar a la misma hora aproximada para poder ver a leandro, pero esta vez ira ella sola, Sulema su hermana mayor se da cuenta de que lori en los últimos días ha estado rara, así que la alcanza en el camino para platicar con ella, lori nerviosa pero con ganas de compartir lo que le pasa, le cuanta toda la historia, sulema sonríe “ya llego la hora hermanita, recuerda estas palabras, solo dura unos minutos, pueden ser bastantes, o los suficientes, cuando allá terminado déjalo en la orilla, disfrútalo, se dulce, sabrás que hacer en el momento. Lori no entendió nada, absolutamente ninguna palabra de su hermana. Entusiasmada siguió el camino, empieza haber el reflejo de la luna, ya mero salía a la superficie, y efectivamente Leandro aguardaba la llegada de tan hermosa mujer, empezó el canto y con ello el encanto de la seducción total, hinoptizandolo en toda su plenitud,  su voz penetraba en el más interno sentimiento de Leandro.

En la barca que ya tenía preparada rema hasta aproximarse a ella, la busca, pero lori quiere jugar un rato, se esconde, cuando el esta más cerca de ella, es cuando sale observándolo con esos ojos cafés, lentamente Leandro se aproxima mas y mas lori no sabe que hacer su corazón va a mil por hora, pero no deja de cantar, su mano acaricia la barca recargándose después en ella, deja que el se acerque y si pensarlo le planta un beso, desliza su delicada mano en sus cabellos chinos de Leandro, el sonríe con un brillo en sus ojos, sin darse cuenta ya esta en el mar con ella, no dice nada solo se deja llevar en eso beso, enredando sus brazos a su cuerpo de lori siente la magia de la pasión, no hay mas lori disfruta tal emoción, siente el palpitar de su pecho, “es hora” una voz en su interior no entiende, le habla pero el no responde, carcajadas en su mente, le habla el ya no responde, Leandro reacciona, es demasiado tarde, ha muerto. Intenta todo es imposible ya esta hecho, recuerda las palabras de su hermana, lo lleva a la orilla del mar lo deja en la arena, ella tiembla no logra comprender tal situación, siente dolor. Por ultima vez lo observa, le cierra sus ojos y parte, llora y se pregunta una y mil veces por que, por que, yo no quería matarlo, no, por que tiene que ser así, es cuando comprende que una de su especie no puede amar a un mortal. Pero dentro de su interior quiere volver hacerlo.

Cuenta la historia de las sirenas que su amor es como una droga, gusta, enloquece, complace y MATA…

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