Desafío

RAFA LORET
*Complejos y Desaires *Avales de Washington *Igual que en el 2000 Por Rafael Loret de Mola

Los mandatarios surgidos de Acción Nacional fueron bastante torpes en cuanto a las relaciones bilaterales con los Estados Unidos. Aún el gesto de dignidad de los representantes mexicanos, encabezados por Adolfo Aguilar Zínzer en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas durante la administración foxista, al negarse a apoyar, de alguna forma, la invasión estadounidense a Irak, revirtió después, durante meses, en una penosa búsqueda del mandatario mexicano de una suerte de perdón por parte de su colega norteamericano, George Bush junior, quien reaccionó colérico con las consiguientes restricciones en el renglón financiero. Y, finalmente, las cosas se arreglaron en el año final de aquel mandato, el turbulento 2006, cuando los Fox sirvieron de parapeto a las expectativas de la izquierda mexicana de alcanzar el poder.
En cuanto a felipe calderón –minúscula-, envalentonado en apariencia porque consideraba que ya había descabezado, según le comentaban sus ujieres, a la mayor parte de los grupos criminales con operaciones en el país, fue protagonista de tres desaguisados de enorme trascendencia política en cuanto a la visión de la Casa Blanca sobre Los Pinos. Y ello produjo una evidente desconfianza sobre una hipotética apuesta por la continuidad del PAN en la Presidencia de la República. Veamos:
1.- Las acusaciones contra el ex embajador, Carlos Pascual, derivadas del escándalo internacional por las filtraciones de cables en Wikileaks, fueron observadas como gestos inamistosos por parte del gobierno mexicano, sobre todo considerando que la mayor parte de los jefes de Estado afectados por las informaciones cibernéticas inscribieron públicamente a las mismas en el contexto de los anecdotarios y resolvieron diferencias y quejas muy debajo de la mesa, sin el menor requiebro ni gesto beligerante alguno. calderón, en cambio, se le fue a la yugular a Pascual cuando éste sólo había cumplido su encomienda como observador y analista de una nación en riesgo de alcanzar el deplorable nivel de “estado fallido”. Acaso esta terminología fue la que acabó por alterar el pulso del mandatario mexicano en funciones quien salió en defensa de las Fuerzas Armadas, evidentemente contaminadas desde antes de iniciarse los combates frontales contra el narcotráfico.
2.- La justicia estadounidense, en diversas ocasiones, solicitó la extradición de la célebre Sandra Ávila Beltrán, llamada la “Reina del Pacífico” y en quien acaso se inspiró Arturo Pérez Reverte para su exitosa novela “La Reina del Sur”, luego convertida en serie televisiva más polémica por los encuentros lésbicos que por los contenidos relacionados con el narcotráfico, y el gobierno mexicano accedió en principio. Pero no pudo cumplir porque los abogados de Sandra interpusieron un Juicio de Amparo ¡y lo ganaron! Claro, con el auxilio de un juez cortado a la medida. Y no es que exaltemos en este punto la autonomía de los poderes de la Unión sino que, sencillamente, nuestro superior gobierno es experto en jugar doble, con cartas marcadas, igual que en el caso de la francesa Florence Cassez cuya libertad le fue prometida por calderón al presidente galo Sarkozy; y tampoco cumplió con su palabra, creando con ello una crisis absolutamente innecesaria. Debió esperarse hasta la transición en enero de 2013.
3.- El Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos informó que, pese a las detenciones de capos célebres y el ajusticiamiento callejero de otros, no había disminuido un solo gramo la exportación de narcóticos, desde México a los Estados Unidos. Y fueron más de las cien mil víctimas oficialmente reconocidas –el cálculo extraoficial habla de veintisiete mil desaparecidos-, desbaratada la tesis calderonista sobre el imperativo de responder con violencia a los cárteles y grupos delincuenciales. Porque tampoco ha bajado un ápice, en este 2013, el clima de horror… aunque nos cuenten que en otras naciones latinoamericanas los índices criminales son mayores, pero no así la sensación general de seguridad.
Debate
Nadie puede negar la influencia de la Casa Blanca en las distintas sucesiones presidenciales. En 2000, sin duda, la intervención de los operadores de la misma fue incluso determinante para frenar la última intentona priísta destinada a anular los comicios aduciendo un clima de inequidad… para el partido oficial. El entonces presidente, Ernesto Zedillo, buen economista –si lo observamos desde el punto de vista de los norteamericanos- pero pésimo político, se sintió copado y acabó por convertirse en uno de los iconos democráticos de la derecha que habían señalado a su administración por su evidente corrupción y por las tantas desviaciones, de toda índole, en materia social y política. De un plumazo pasó de la sima a la cima.
En 2011 siete personajes, de excepcional influencia, eran quienes gozaban de acceso al presidente Barack Obama y al vice presidente Joe Biden. Y bien sabemos que quienes se acercaron a ellos son los priístas y los perredistas, incluso Andrés Manuel López Obrador, quien fue convencido por sus asesores para placearse por las universidades anglosajonas y mostrar un talante más parecido al del brasileño Lula y con menos símiles con el venezolano extinto Chávez quien fue capaz de convertir hasta su enfermedad y muerte en un espectáculo de masas.
Nos aseguran que quien más avanzó, sobre todo con la cúpula estadounidense, fue el diputado Manlio Fabio Beltrones quien basa en esta condición sus ilusiones de permanencia aún si riñe con Peña Nieto; y Marcelo Ebrard Casaubón quien lleva ventaja, sólo en estos espacios, a López Obrador de cara a 2018.
La Anécdota
En 2000, fue evidente que una de las estrategias que llevaron a Fox al triunfo fue la de instalar representaciones de Guanajuato en todas las ciudades norteamericanas en donde existían consulados mexicanos. Una especie de red paralela como anuncio de una alternancia que parecía inevitable para frenar la oleada subversiva.
En 2006, dos de los aspirantes siguieron la misma ruta: el priísta Roberto Madrazo, sobre todo, y el panista Felipe Calderón quien, al final, logró acortar las distancias, lo suficiente para modificar la voluntad general moviéndose con el margen de medio millón de votos desde cinco laboratorios regionales… y el auxilio de no pocos gobernadores del PRI que traicionaron a Madrazo.
En 2012, los panistas fueron quienes se vieron más atrasados en cuanto a sus contactos con los norteamericanos. Sólo Ernesto Cordero, en su entonces condición de secretario de Hacienda, estuvo consciente de ello aun cuando limitó sus encuentros con elementos claves del sector financiero y no con los siete “sabios” destinados para ello por la Casa Blanca. Hagan sus apuestas, amables lectores, para el 2018.
Aunque resulte increíble creerlo, la izquierda va en punta.
– – – – – – – – – – – – – –
E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com
PEÑA NIETO MANIATA A SUS COLABORADORES PARA SER ÉL QUIEN MANTENGA LA SARTÉN POR EL MANGO EN LAS RELACIONES BILATERALES CON ESTADOS UNIDOS Y EL CUARTO REICH EUROPEO, ENCABEZADO POR ÁNGELA MERKER. PERO ÉL, MIENTRAS NO SE REFORME LA CONSTITUCIÓN AL RESPECTO, NO PODRÁ REELEGIRSE; Y EL PRI NO PARECE ESTAR PREPARANDO NUEVOS LIDERAZGOS. NO SÉ EN QUÉ ESTARÁ PENSANDO EL PRESIDENTE EN FUNCIONES.

Comentarios con Facebook