Secretaria general de derecha española declara en caso de corrupción

María Dolores de Cospedal

Madrid, 14 ago (PL) La secretaria general del conservador Partido Popular (PP) español, María Dolores de Cospedal, declarará hoy como testigo ante el juez Pablo Ruz, por una supuesta contabilidad paralela en el seno de la agrupación gobernante.

Segunda en las filas de la organización liderada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, De Cospedal comparece este miércoles ante el citado magistrado de la Audiencia Nacional (AN), quien investiga una presunta financiación ilegal del PP.

Su declaración se produce un día después de que el juez de la AN -principal instancia penal española- interrogara, también como testigos, a Javier Arenas y a Francisco Álvarez-Cascos, predecesores de la número dos de Rajoy.

Arenas y Álvarez Cascos, secretarios generales del PP entre 1992 y 2008, reconocieron ante Ruz un descontrol en las donaciones recibidas por el partido en el poder, del cual responsabilizaron a los extesoreros de la agrupación, según fuentes judiciales.

En un auto emitido a finales de julio, el juez precisó que se les cita para esclarecer la responsabilidad en presuntas operaciones de donaciones irregulares de empresas al PP y pagos de sobresueldos en negro a sus altos cargos, de acuerdo con las acusaciones de Luis Bárcenas, antiguo pagador de los populares.

El pasado 15 de julio Bárcenas confesó haber pagado retribuciones opacas a dirigentes de la agrupación, entre ellos Rajoy y De Cospedal, como parte de una doble contabilidad gestionada por él durante 20 años.

Tanto Arenas como Álvarez-Cascos negaron la víspera haber recibido sobresueldos del partido, así como la existencia de una duplicidad en las cuentas de la derecha gobernante, explicaron fuentes judiciales.

Sometido a fuertes presiones de la oposición y de la opinión pública, Rajoy compareció el 1 de agosto en el Congreso de los Diputados para dar su versión sobre las graves revelaciones de su otrora administrador.

Luego de varios meses de silencio sobre un escándalo que erosionó su credibilidad, el jefe del Ejecutivo decidió finalmente ir a la Cámara baja para, según aclaró, dar su versión respecto a las denuncias del hombre que durante dos décadas se encargó de las finanzas del PP.

Aunque admitió equivocarse al confiar en su extesorero, quien llegó a acumular una dudosa fortuna de más de 47 millones de euros en bancos suizos, el gobernante negó la existencia de esas cuentas en B y las remuneraciones irregulares cobradas por la cúpula del partido.

Cometí el error de creer a un falso inocente, pero no el delito de encubrir a un presunto culpable, aseveró entonces el presidente del Gobierno, quien, según el testimonio de Bárcenas, recibió decenas de miles de euros en efectivo junto a De Cospedal.

Rajoy, que figuró como hipotético beneficiario de los citados sobresueldos en unos papeles manuscritos de Bárcenas, publicados en enero por el diario El País, negó en todo momento haber recibido esas gratificaciones y descartó dimitir, como le exigió la oposición.

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