Inicia equipo ONU en Siria pesquisa sobre armas químicas

Damasco, 19 ago (PL) Un equipo de expertos de Naciones Unidas, invitado por el gobierno, iniciará hoy en Siria las investigaciones sobre el uso de armas químicas en el actual conflicto, según informó el domingo un vocero oficioso del organismo global.

Más de una decena de funcionarios encabezados por el jefe de la oficina de la ONU para la investigación de ese tipo de armamento, Ake Sellstrom, arribaron el domingo al hotel Four Seasons de esta capital, sin efectuar declaración alguna a los medios de comunicación.

La misión no hablará con la prensa y toda la información sobre sus actividades será suministrada por la entidad con sede en Nueva York, también precisó el vocero.

La visita obedece a una invitación del gobierno para analizar las múltiples acusaciones de Damasco sobre el uso de armas químicas contra la población civil y militares por parte de grupos opositores armados.

La llamada insurgencia armada y administraciones internacionales también ha acusado a los militares sirios de usar las letales armas sin presentar prueba alguna.

Las autoridades sirias responsabilizaron al Frente al-Nusra, entidad terrorista afiliada a Al Qaeda, del ataque del 19 de marzo en la localidad Khan al-Asal, norteña provincia de Alepo, cuando el lanzamiento de un misil cargado con material tóxico mató a 25 personas y dejó heridas a unas 110.

Sellstrom, junto a la jefa de la Oficina de Asuntos de Desarme, Angela Kane, ultimaron el 24 y 25 de julio en Damasco el plan para efectuar la pesquisa en Khan al-Asal y otros dos sitios que no han sido revelados.

El viceministro de Relaciones Exteriores, Faisal al-Mekdad, manifestó la plena disposición a cooperar con los investigadores durante las dos semanas que se prevén duren los análisis, tiempo que puede ser extendido de común acuerdo entre las partes, según se ha informado.

Tras la aceptación de Damasco a que llegara el equipo técnico, opositores armados efectuaron una fuerte ofensiva en julio y se apoderaron de Khan al-Asal, donde masacraron a 123 personas.

A juicio de analistas, el hecho buscó eliminar las pruebas en el terreno y a los posibles testigos que pudieran confirmar que fueron los grupos irregulares los que efectuaron el ataque con armamento tóxico y no las autoridades, como se esgrime a nivel internacional.

Luego del ataque del 19 de marzo, Damasco solicitó de inmediato a Naciones Unidas el envío de un equipo para investigar el hecho.

Sin embargo, el tema fue manipulado por miembros del Consejo de Seguridad como Estados Unidos, Reino Unido y Francia, para inculpar a la administración del presidente Bashar al-Assad.

Dichos países ejercieron presiones para que los expertos viajaran a esta nación levantina y requisaran todo el territorio nacional lo cual fue rechazado por el gobierno sirio considerarlo violatorio de la soberanía y acción que serviría para auscultar las defensas del país y facilitar una intervención armada.

La Cancillería criticó el caso omiso de Washington a los múltiples informes que confirman la posesión en manos de irregulares de sustancias químicas letales y de la tecnología necesaria para su producción y ataques contra civiles.

Washington, Londres y París han dicho que poseen pruebas sobre el uso de armas químicas por parte del Ejército Árabe Sirio, pero hasta el momento siguen sin mostrar a la opinión pública internacional los elementos que permitan sostener tales incriminaciones.

Si Francia, Reino Unido y Estados Unidos tuvieran siquiera una evidencia de sus denuncias la habría mostrado al mundo ha mucho tiempo, refirió el presidente Bashar al-Assd en junio al periódico germano Frankfurter Allgemeine Zeitung, en una entrevista.

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