Vuelven los atascos a frontera hispano-gibraltareña

Gibraltar_Border

Madrid, 20 ago (PL) El tránsito en la frontera de España con Gibraltar, en el sur de la península Ibérica, volvió hoy a complicarse con colas de automóviles que superan las tres horas de espera para acceder al enclave británico.

Las retenciones se registran únicamente para ingresar al Peñón, ya que las salidas hacia La Línea de la Concepción, municipio situado en la sureña provincia andaluza de Cádiz, son fluidas, de acuerdo con diversos medios de prensa.

Estos atascos comenzaron el pasado 24 de julio, cuando Madrid intensificó los controles policiales en el puesto limítrofe en respuesta a la decisión del gobierno gibraltareño de arrojar unos 70 bloques de cemento en la bahía de Algeciras.

Precisamente, la servidumbre del citado municipio gaditano por estas largas filas es lo que llevó al gobierno conservador de Mariano Rajoy a intentar implantar una tasa de congestión medioambiental, calificada de ilegal por la Unión Europea (UE).

En un contexto de creciente tensión entre Madrid y Londres, el primer ministro británico, David Cameron, solicitó la semana pasada a la UE el envío inmediato de un grupo de observadores para evaluar las inspecciones españolas en el límite con Gibraltar.

La Comisión Europea (ejecutivo comunitario) anunció la víspera que enviará una misión de evaluación a Gibraltar para examinar la legitimidad de los controles, así como el tema de los bloques de hormigón vertidos al mar.

El incremento de estos registros, bajo el argumento de combatir el contrabando, fundamentalmente de tabaco, provocó molestos embotellamientos en las entradas y salidas a la colonia de apenas siete kilómetros cuadrados y con una población de unas 30 mil personas.

La medida fue considerada por las autoridades gibraltareñas como represalia a su decisión de construir un arrecife artificial, lo cual impide faenar a los pescadores españoles.

El ministro principal del Peñón, Fabian Picardo, acusó al Ejecutivo de Rajoy de usar el conflicto como cortina de humo para tapar los escándalos de corrupción que sacuden a la cúpula del gobernante Partido Popular.

Gibraltar y España están enfrentados desde hace años por el derecho a la pesca en las aguas en torno a la colonia, al asegurar que éstas no estaban incluidas en el Tratado de Utrecht por el que en 1713 cedió el Peñón a Reino Unido.

Madrid sostiene que por ese convenio sólo transfirió la ciudad y el castillo de Gibraltar, el puerto, defensas y fortalezas, pero ni el istmo, las aguas territoriales ni el espacio aéreo.

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