Confidencial

leopoldo mendivil

Significado de las palabras

LIC. MIGUEL OSORIO CHONG,

SECRETARIO DE GOBERNACIÓN:

 

Ayer tuvo usted enfrente, durante la entrega del primer informe de Gobierno de Miguel Ángel Mancera, a dos de los responsables principales de la historia de la Ciudad de México en el último cuarto de siglo; y a su izquierda, a quien la está escribiendo a partir de diciembre pasado. Enfrente, a:

Manuel Camacho, jefe del Departamento del Distrito Federal en el gobierno de Carlos Salinas. Con Camacho comenzó la costumbre de las procesiones desde diversos estados en busca de las soluciones que los gobiernos estatales no daban, una situación que él se cansó de explicar diciendo que “si quieren que estas marchas se acaben aquí, demanden a los gobernadores que resuelvan allá los problemas de sus gobernados”, razonamiento que aún es válido. Pero hubo al menos un caso en el que Camacho manejó de manera distinta, que fue la primera marcha de Tabasco al Distrito Federal comandada por Andrés Manuel López Obrador por el segundo presunto fraude electoral que denunció, por la elección, en 1991, del municipio de Cárdenas. Para ese caso Camacho abrió las puertas virtuales de la Plaza de la Constitución, pero luego se siguió con las demás del mismo activista. De alguna manera, fue así como las marchas al DF desde la periferia se volvieron costumbre, quizá haber decidido Camacho que si no puedes con ellos, únete a ellos y convirtió esas inconveniencias de la capitalidad -se dice ahora-, en elementos de su precampaña presidencial.

Y enfrente de usted, también, estaba Cuauhtémoc Cárdenas, el primer jefe de gobierno del Distrito Federal electo en el año 1997, quien ejerció ese cargo solo durante dos años y lo abandonó para intentar por primera vez ganar la Presidencia de la República. Cárdenas, también por razones políticas como las de Camacho, jamás intentó detener una sola de las marchas que llegaron a esta capital durante su trienio, porque entonces con la sola excepción -creo…- de él aquí y de Fox en Guanajuato, todo México era territorio PRI; entonces, si deseaba ganar al candidato presidencial priista, debía exhibir a los gobernadores de ese partido.

Entre tanto y aun después, nadie quiso, ni se atrevió, ni le importó apoyar esa libertad de manifestación en la capital del país, pero de acuerdo con un orden legalmente establecido.

A su izquierda estuvo, entregando su primer informe y enviando desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal su mensaje a la población capitalina que en la parte política destacó, como sabe usted, el conflicto provocado por las marchas de la CNTE y sus sacerdotes, los de la sec(ción)ta XXII. Un aspecto interesantísimo que la numeralia que al respecto expuso el jefe Mancera:

“En este período -dijo refiriéndose a sus primeros nueve y medio meses de gobierno- se han presentado en la ciudad más de dos mil 370 manifestaciones; de éstas, mil 611, que equivalen el 68 por ciento, son por problemáticas ajenas a la ciudad”.

Bueno, secretario Osorio, aquel pequeño tumor de las marchas lopezobradoristas y algunas más que entre…, 1990 y 1993 apareció en cuerpo la ciudad y el regente Camacho Solís no extirpó, mire usted la metástasis que a tanto tiempo de distancia ha generado.

… El peor de los brotes de la metástasis 2013, el organizado por la CNTE con todos los antecedentes que se le conocen a esa organización sobre técnicas de lucha. Pero apunto algo que a mi juicio es lo más importante de este caso, y que es su origen más destacado:

La oposición de los manifestantes a un acto de orden federal, como es la Reforma Educativa contra la que principalmente la sec(ción)ta XXII se levantó, y vino a la capital y desató las manifestaciones que acompañaron al plantón en la Plaza de la Constitución. ¿Cómo podemos tipificar todo lo que ocurrió en la ciudad durante poco menos de un mes? Existen dos figuras penales que usted bien conoce, y recurro a ellas como las explica el diccionario:

“Sublevación s. f. Rebelión de una persona o grupo de personas contra una autoridad o poder establecido al que se niegan a seguir obedeciendo, utilizando la fuerza o las armas. Alzamiento, levantamiento”.

“Asonada f. Alboroto violento dirigido a la consecución de un fin, generalmente político. (Sinón. V. Motín).”

¿En cuál de estos sustantivos-definiciones habrán incurrido los maestros que los realizaron por órdenes de sus dirigentes? Eso por delante, pero hay un segundo elemento tan o más importante que el anterior –en el cual usted tuvo una participación esencial- y me refiero al hecho de que al decidir el jefe de Gobierno Mancera la no intervención de la fuerza pública capitalina, el gobierno federal decidió asumir la responsabilidad y mandó a la Policía Federal a cumplir con el desalojo de la Plaza de la Constitución en vista de la inminencia de los actos conmemorativos de la Independencia Nacional.

Tan claro es lo anterior que el comisionado de Seguridad Pública Manuel Mondragón y Kalb habló antes de iniciar el operativo sobre SU “responsabilidad de dejar libre la Plaza y agregó que “la Policía Federal no puede hacer ningún ‘papelazo’, porque esto ya está llegando a su límite…”.

De su parte, el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera insistió.

“La tolerancia es símbolo de fortaleza, nunca de debilidad -afirmó en relación a la actitud que adoptó-. Pero la tolerancia encuentra razón cuando hay diálogo constructivo, cuando no se afectan los intereses de terceros. Por ello somos firmes en el ejercicio de Gobierno”.

Y declaró:

No rehuiré mis responsabilidades, ni tampoco las consecuencias de mis decisiones…”.

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