Si Cataluña se separa sufrirían una crisis

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CIUDAD DE MÉXICO, México, (N22).-Aparentemente para las regiones es muy fácil alcanzar el sueño de la independencia, pero –según la internacionalista Arlene Ramírez- hay que tener en cuenta que justo por esa facilidad hay tantos estados fallidos. “El mundo de hoy requiere de proyectos de nación que surjan antes del momento de independencia; Cataluña tiene un proyecto viable y autosustentable, sin embargo, sí sufrirían una crisis en caso de obtener la independencia”.

La semana pasada un millón 600 mil ciudadanos de Cataluña unieron sus manos para demostrar al mundo que necesitan un referéndum separatista con la finalidad de obtener su independencia de España; la cadena humana alcanzó los 400 kilómetros de longitud. Días atrás alrededor del 70% de los catalanes dijeron tener un sentimiento identitario excluyente de España, el sondeo lo realizó Metroscopia para el rotativo El País. La demanda es clara y ahora las protestas aumentan.

Históricamente ésta es la razón por la cual los catalanes buscan ser libres, pues Cataluña es una región que no se ha sentido incluida al proyecto de nación español y a pesar de estar inmersa en el ciclo comunitario español y de la Unión Europea, no encuentra una coincidencia en cosmovisión, ni asimilación. La profesora del Tecnológico de Monterrey Campus Toluca explicó que tradicionalmente ha sido una zona separada de España e incluso el idioma es una forma de concebirse distintos, así como profesar el catolicismo de manera diferente.

“La separación de Cataluña es justamente la expresión de una debilidad de las estructuras europeas. La organización política que tiene Europa en este momento es la misma del colonialismo europeo del siglo XVII y XVIII y que difícilmente en el siglo XIX y XX tuvo una reestructura importante”, afirmó Ramírez.

En el caso de España, hay la posibilidad que se dé un referéndum, si éste mayoritariamente sale a favor de la independencia, entonces, el gobierno y la monarquía de la corona española tendrían que aceptar la voluntad absoluta. Por esa razón, el aparato ejecutivo de la monarquía republicana no ha permitido la trascendencia de éste, porque la mayoría de la población apela por su independencia a través de un referéndum que tenga un impacto constitucional.

“Si fuera el caso de dar una independencia se expondría a la población catalana a tener un estado fallido, es decir, el sueño e ideal de democracia nunca se va a concretar si las estructuras y las instituciones no se estructuran antes. Lo que ha ocurrido o ha pasado en otros casos en los que vemos la petición de autonomía es que llega otro estado a comerse esa región; los provee de asesorías e instituciones de democracia y finalmente ese movimiento ya no trascendió a ese otro nivel”, afirmó.

Sin embargo, ante la inminente explosión y agitación social que vive España sería muy arriesgado para el gobierno mantener la unidad a partir de un referéndum, porque es muy claro que el momento político dentro de España no favorece las condiciones para que el gobierno abra la posibilidad a una autonomía y desmembramiento de la unidad nacional española que aunque no ha sido favorable para Cataluña es parte del proyecto de unidad.

Cataluña actualmente posee un proceso productivo autónomo, lo que le ha valido alimentar de impuestos la recaudación española; esta región es la única del país a la que se le impuso una tasa especial y a pesar de esto no goza de la calidad de servicios que tienen en España. El feudalismo en esta región hizo su tarea en el siglo XVIII: generó una base productiva autónoma y autosustentable que en la actualidad provocó la estructura de autosuficiencia. Justo este poder económico es el que les parece injusto a los catalanes: ellos aumentan las arcas de la recaudación de la corona.

Arlene Ramírez explicó que la poca autoridad del rey y la poca credibilidad que tiene el aparato político y económico de España podrían generar una agitación social mucho más fuerte, a la cual se le pueden unir otros movimientos sociales que forman parte del desempleo.

Este 16 de septiembre el vicepresidente de la Comisión Europea afirmó que si la comunidad del noroeste del país español se independiza de España quedaría fuera de la Unión Europea, además de exhortar a ambos gobiernos a tratar este asunto cara a cara y con la cabeza fría para resolver el descontento.

La analista dijo que toda la comunidad internacional ve con preocupación el hecho de que un país dentro de Europa experimente movimientos separatistas importantes porque van a desencadenar una estabilidad social mayor. Por ello, el pronunciamiento va más en el sentido de buscar una conciliación que lleve a la integración adecuada como una región viable y sustentable pero que sea de forma justa y asimilada dentro de la realidad española contemporánea. “No creo que haya una propuesta, sobre todo de la Unión Europea, de apoyar un movimiento separatista porque eso definitivamente pega directo a la estructura de la Unión”, finalizó Arlene Ramírez.

Pero será hasta el 2014 cuando se dé una consulta sobre independencia, así lo anunció el gobierno de Cataluña.

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