Fuerzas especiales de EE.UU. incrementan presencia en América Latina

Amphibious Southern Partnership Station 2012

México, 19 sep (PL) Las Fuerzas de Operaciones Especiales estadounidenses están presentes cada vez más en América Latina para tareas de capacitación, de recaudación de inteligencia y otras misiones militares, expresa un informe de tres centros mexicanos de investigación.

Esos programas se realizan bajo el rubro del viejo esquema de la lucha antinarcóticos, añade el texto divulgado hoy, el cual es reseñado por David Brooks, corresponsal de periódico mexicano La Jornada en Estados Unidos.

El estudio fue realizado por el Grupo de Trabajo para Asuntos Latinoamericanos, el Centro para Políticas Internacionales y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos.

Refiere que a lo largo de los últimos años Estados Unidos ha ampliado su participación directa en operaciones antidrogas en el hemisferio occidental, sobre todo en América Central.

Añade que esas Fuerzas de Operaciones Especiales serán cada vez más empleadas en América Latina para capacitar y organizar ejércitos.

Pero tales misiones cumplen funciones que van más allá del mero entrenamiento, pues permiten que estas unidades se familiaricen con el terreno, la cultura y los oficiales claves en países donde algún día podrán operar, subraya el documento.

Asimismo, posibilitan que reúnan información confidencial sobre los países anfitriones, acota.

También hay programas –prosigue la investigación– para establecer más unidades militares, policiales y otras fuerzas de élite, la cuales son capacitadas y operan con la supervisión de Estados Unidos.

Lo que viene ocurriendo no se refleja en los grandes presupuestos, sino que está bien encubierto por un velo de misterio, en deslucidos informes ante el Congreso y el público, y una migración del manejo de programas del Departamento de Estado hacia el Departamento de Defensa.

Además, hay otros equipos, como las Unidades de Investigación Confidencial y grupos ultra secretos de agentes élites bajo la supervisión de la DEA y la CIA, operando en varios países, incluyendo recientemente México.

De hecho –añade el informe– la DEA cuenta con más oficiales en México que en cualquiera de sus otros puestos en el extranjero.

Resalta, asimismo, que a más de 40 años de la declaración de la “guerra contra las drogas”, resultan manifiestos sus fracasos.

Desde 2000, por ejemplo, Washington ha gastado aproximadamente 12 mil 500 millones de dólares en América Latina en programas antinarcóticos, pero con resultados mínimos, afirma.

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