Nevermind, el álbum que revolucionó el rock

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La Habana (PL) Aunque fue el segundo y después vinieron otros, el disco Nevermind fue el que verdaderamente lanzó a la banda Nirvana, y además revolucionó al rock como muy pocos discos lo lograron.

Hace par de semanas se cumplieron 22 años del lanzamiento de este clásico del trío de Seattle, Estados Unidos, integrado por el fallecido Kurt Cobain, el bajista Krist Novoselic y el baterista Dave Grohl.

Aquel compendio de canciones que iban de la rabia absoluta a la calma deprimente universalizó el sonido “grunge”, cautivó al público juvenil y legó un himno generacional como “Smell like teen spirit”.

Según Novoselic, este álbum de culto puso oficialmente fin a los años 80 del siglo XX, dominados por el histrionismo del heavy metal de greñas voluminosas, lycras de cuero y “riffs” de prestidigitador.

Acababa así el reinado del glam-rock y el hair-metal, erigiendo a Seattle como capital del rock gracias a formaciones como Alice in Chains, Soundgarden y Pearl Jam, favorecidas todas por el hito de Nirvana.

De golpe, muchas bandas “underground” subieron al “mainstream”: el sonido alternativo dejó poco a poco de ser tal, para convertirse en el sonido más solicitado, imitado, comprado y legítimo.

Y el detonante de todo fue Nevermind, el primer lanzamiento de Nirvana con el sello DGC Records, producido por Butch Vig, en un claro intento del grupo por trascender sus circuitos habituales.

Lanzado sin grandes aspiraciones financieras, el disco sorprendió al desbancar en un mes al mismísimo Michael Jackson con “Dangerous” de la cima de la lista de éxitos Billboard, abriendo 1992.

La discográfica Geffen Records aspiraba a vender, si acaso, unas 250 mil copias, más menos las que vendía por entonces Sonic Youth, pero aquel álbum con un bebé nadando tras un dólar superó todos los pronósticos.

En poco tiempo fue certificado como Disco de Diamante tras vender 10 millones de copias, apenas un tercio de lo que ha vendido en dos décadas, para estar entre los mejores discos de la historia.

De hecho, la revista especializada Rolling Stone lo ubica en el puesto 17 entre los 500 mejores álbums de todos los tiempos, y fue un exitazo de público y crítica.

El disco iba a llamarse originalmente “Sheep” (oveja), en alusión jocosa a quienes se atrevieran a comprarlo, aunque luego prefirieron Nevermind, un término incorrectamente escrito a propósito, pero fiel a su indiferencia filosófica.

Sin dudas Smells Like Teen Spirit es, junto a “Come as you are”, el tema insignia de Nirvana: fue su single promocional y resume el espíritu de inconformidad que emana de los textos.

Tal título se inspira en el slogan de un desodorante, y el video de adolescentes roqueando en un gimnasio de preparatoria está basado en una de las películas favoritas de Cobain (Over the edge, 1979).

A pesar del éxito y su influencia en la juventud americana, para Cobain el tema “Drain you” era mejor y más disfrutado que “Smell…”, pues al parecer evocaba a una exnovia, Tobi Vail.

Es más, se dice que todas las canciones del disco las escribió Cobain en la resaca de su ruptura con Vail, en especial “Lounge Act”, que nunca tocaban en vivo si Courtney Love, la siguiente novia, andaba cerca.

Otra de las curiosidades del álbum está en el tema Polly, cuando Cobain entra antes de tiempo en el minuto 1:57, pero el grupo dejó la grabación así mismo, y pasa como un error intencional.

A su vez, “Something in the Way” está basada en la época en la que Cobain vivía debajo de un puente en su Aberdeen natal, y al final el disco incluye la pista oculta “Endless, Nameless”.

Después vinieron otros buenos discos, y el polémico suicido de Cobain a los 27 años de edad acabó con Nirvana antes de tiempo, pero queda Nevermind como un testimonio imprescindible de sus ganas de revolucionar al mundo.

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