COMO “EL PÍPILA”

guillermo robles

En pequeños estibadores han sido convertidos miles de niños de los 38 municipios de Coahuila que acuden a las escuelas primarias con un cargamento en sus espaldas de libros y cuadernos con un peso que oscila entre los 15 y 20 kilos y lo lamentable del asunto, es que la mayoría de la veces sólo los llevan de paseo a las aulas.

Esa carga puede ocasionar en el futuro graves lesiones de columnas a los menores que precisamente no van a la escuela “locos” de contentos con sus cargamento como dice la canción “El jibarito”, de Puerto Rico, Rafael Hernández.

Los niños que son el presente y futuro de México, dan un paso para adelante y otro para atrás para no caer junto con el cargamento.

A los padres de familia parece no preocuparles el sufrimiento de sus hijos  que a diario algunos caminan por varios kilómetros y otros viajando en el vehículo particular de la familia o bien en la combi o microbús con múltiples incomodidades.

El cargamento de libros y cuadernos hay que llevarlo porque es una disposición dela Secretaríade Educación Pública.

Esa disposición afecta a los miles de padres de familia, porque además de hacer elevadas las erogaciones en la compra de cuadernos y libros de texto otorgados porla SEP, hay que acumularle como penitencia el gasto de uniforme formal, pants de deporte, mochilas con ruedas como si fueran a ir de viaje y no a la escuela y la lista de otras múltiples erogaciones que por disposiciones de las direcciones de los planteles educativos son impuestas o de lo contrario no se les permite el acceso a la escuela a la chamaca o chamaco.

Hay maestras y maestros que han comentado al terminar el ciclo escolar que los niños ni siquiera tuvieron la oportunidad de leer la mitad de los libros y lo dicen con toda simpleza y sin tapujos ni considerar tomar en cuenta que para no pocas mamás y papás la compra de lo que no se utilizó por las distintas razones, significó un sacrificio para el gasto familiar.

Muchos padres de familia, directivos  y catedráticos no parecen tener interés en abordar el tema e incluso, los papás aceptan la recomendación en el sentido de que los estudiantes utilicen mochilas con ruedas para arrastrar el cargamento de libros. Tendremos en el futuro una juventud de jorobados por el enorme cargamento de libros.

Los dizques sociedades de padres de familias de cada escuela reciben asesorías pero son para recordarles lo importante que es la educación a nivel preescolar, primaria y secundaria. Pero en cuanto al peso y daño que puede causar las mochilas tan pesadas las autoridades minimizan el problema desviando el tema relacionándolo sobre las lesiones a los niños atribuyéndolos a cuestiones deportivas o accidentes.

Por otro lado existe la justificación de atacar ordenamientos dela Secretaríade Educación Pública de llevar todos los libros y cuadernos, aunque por otro lado han tratado de dialogar con los maestros de las primarias para planear que los alumnos sólo lleven los libros de las materias que señalan las agendas de los estudiantes pero algunos docentes se indignan considerando que es como restarles importancia a las materias que imparten.

En los comercios dedicados a la venta de mochilas comentan que muchos padres de familia dejan la mitad del salario de una quincena para adquirir una mochila cuyo precio más económico anda alrededor de  los 350 pesos en adelante  tratándose de mochilas con ruedas.

Aparte de ese gasto hay que agregar lo correspondiente al pago del transporte público que traslada a los alumnos de una colonia a otra.

En resumidas cuentas, la educación parece volverse cada día un lujo porque los padres de familia que tienen una estupenda posición económica podrán soportar el costo de la educación, pero el obrero, la gente del campo o los que se encuentran en extrema pobreza se las ve “negras” y muy difícil impidiendo en ocasiones poder llevarlos a la escuela y hay otros que con sacrificios logran llevar a sus hijos para que en el futuro sean profesionistas.

El precio de la educación no solamente es cara aunque muchos hemos escuchado decir que en nuestro país es gratis, pero también los menores están pagando al cargar mochilas tan pesadas siendo unos cuantos que pueden adquirir una con ruedas, mientras el resto se asemejan al “Pípila”. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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