LA REFORMA ENERGÉTICA APUNTALA A LA CAPACIDAD DE EJECUCIÓN DEL ESTADO MEXICANO: COLDWELL

pedro-joaquc3adn-coldwell
La reforma energética del Ejecutivo Federal busca, a través del fortalecimiento de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), apuntalar la capacidad de ejecución del Estado mexicano, aseguró el secretario de Energía (SE) Pedro Joaquín Coldwell.
Durante su comparecencia ante las Comisiones Unidas de Energía, Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos, Primera, el funcionario federal subrayó que la reforma busca fortalecer la rectoría del Estado proveyéndole de los instrumentos necesarios para implementar la política energética.
Por ello, enfatizó, dotará de atribuciones a los órganos reguladores en materia de costos, acceso universal, seguridad, confiabilidad y energías limpias, por mencionar algunas.
por lo que se refiere al ramo de la electricidad, expuso que si la reforma eléctrica es de la competitividad económica, también es una reforma de alcance social, pues, aseguró, garantizaría el acceso a la energía eléctrica al mantener las obligaciones de servicio público y establecer el acceso universal como una prioridad de la política energética.
El titular de la Secretaría de Energía sostuvo que a partir de lo que los legisladores determinen, “estaremos en posibilidades de construir un nuevo modelo energético para el país”.
Enfatizó que si desarrollamos los cuantiosos recursos prospectivos, México podría llegar a ser un gran centro de distribución y transporte de gas natural y energías limpias y, por ende, podría proveer al norte y al sur, impulsando en los hechos, la integración energética con Centroamérica y el Caribe.
Comentó que el conjunto de América del Norte podría resultar atractivo para los fabricantes de la región, asiáticos y europeos que se instalen en nuestros territorios atraídos, por los precios bajos que arroja la revolución del gas de lutitas.
Señaló que el impacto del gas natural a precios competitivos, redundará en la acelerada multiplicación de la planta productiva en amplias regiones del país, en la producción de más energía eléctrica a partir de este insumo conocido como “el energético de la transición”, lo que además permitirá reducir el costo de la factura eléctrica de nuestros hogares, comercios y servicios, además de que podría detonar la producción de fertilizantes.
Además, resaltó, se podrá relanzar la industria química y petroquímica que actualmente importa casi 30 mil millones de dólares al año, si conseguimos abaratar los precios del gas natural.
Indicó que más prometedor y desafiante es el mercado internacional del crudo, ya que el alto precio del petróleo ha hecho posible la incorporación del mercado de crudo proveniente de aguas profundas y ultra profundas.
Consideró que México tiene que ampliar sus reservas e incrementar su producción de petrolíferos, toda vez que la empresa petrolera nacional presenta bajos niveles de eficiencia operativa y márgenes de rentabilidad negativos en sus refinerías, “lo que nos ha llevado a pérdidas de miles de millones de pesos en los últimos años”.
Para ello, dijo, se tienen que aprovechar los recursos que se encuentran en el subsuelo y, si se aprueba la reforma energética, se mantendrá el control de los hidrocarburos, pero también con la posibilidad de asociarnos con quien pueda aportar capital, tecnología y asuma los riesgos geológicos, financieros y ambientales que implica la exploración y extracción de crudo en aguas profundas y ultra profundas y en campos no convencionales.
El funcionario federal consideró que de las tres iniciativas que se deberán dictaminar, a pesar de sus diferencias y contradicciones entre sí, existen elementos para construir una reforma energética de gran calado, pero para ello, dijo, tiene que contemplar los siguientes temas:
Un nuevo régimen contractual enfocado a regular las asociaciones del Gobierno con Pemex y/o con particulares; otorgar ventaja a nuestra empresa nacional con la ronda cero, que brinde a la paraestatal la oportunidad de escoger primero los campos que considere más accesibles a sus capacidades tecnológicas y financieras y flexibilidad para que en los ya asignados pueda mutar su régimen contractual, donde participe asociado con productores privados, nacionales e internacionales.
Asimismo, se requiere, añadió, reimpulsar la industria química y petroquímica, abriéndola a la competencia y la inversión privada, así como también la refinación, transporte y almacenamiento de petróleo, gas natural y sus derivados.
De igual forma, se necesita establecer un nuevo régimen fiscal para Pemex, de acuerdo a las mejores prácticas internacionales; consolidar a la paraestatal, reorganizándola internamente.
También, indicó, se tiene que fortalecer el régimen de transparencia y rendición de cuentas a través de la creación de la normatividad necesaria para regular la asignación de contratos, el seguimiento de costos y el ejercicio de fondos públicos de Pemex y de la CFE.
El funcionario estableció que se requiere también fortalecer a la Comisión Nacional de Hidrocarburos como entes reguladores; establecer un organismo público descentralizado, imparcial, sectorizado en la Secretaría de Energía; reafirmar a Pemex como ente totalmente público y absolutamente nacional.
Además, promover un nuevo modelo energético más transparente en el ejercicio de la renta petrolera y con la mira puesta en el futuro; ampliar la protección al medio ambiente  y hacer de Pemex un motor de promoción de una cadena de proveedores nacionales.
Y en materia eléctrica, dijo, se requiere fortalecer la rectoría del Estado en esta industria; proveer el marco jurídico que permita la participación pública y privada; establecer un organismo público descentralizado imparcial; permitir a todos los generadores de electricidad el acceso abierto y no discriminatorio y crear los mecanismos que permitan la ejecución eficaz de la política en materia de energías renovables.
Además de lo anterior, explicó, se necesita fortalecer a la CFE con una mayor flexibilidad operativa y organizacional, orientada a hacer más competitivos sus costos y garantizar que en todos los proyectos de infraestructura del sector eléctrico, se salvaguarden principios de sustentabilidad ambiental y social y de derechos humanos.
“Depositamos en sus manos, en su talento y en su patriotismo, ojalá encontremos en ustedes, oídos receptivos y un ánimo deliberante, que seguramente tendrá en cuenta los intereses superiores de la nación, por encima de cualquier otro”, subrayó.

Comentarios con Facebook