Desafío

RAFA LORET
Por Rafael Loret de Mola

*La Era del Blindaje

*Las “Redes Sociales”

*Me Quedé sin Cuentas

La mayor prueba de que la delincuencia avanza es, precisamente, el permanente llamado a blindarlo todo, desde las cuentas personales en el mundo cibernético hasta las elecciones y sus secuelas aun cuando el dominio de los violentos se una a la inevitable crisis financiera y a los conatos ríspidos entre el ejército y la marina, amén de las advertencias insistentes de los estadounidenses de “coordinarse” –esto es una invasión simulada- con las incapaces autoridades mexicanas que no pueden evitar la llegada de las drogas a loa nación más poderosa del mundo… cuando está allí, concentrado, el mayor mercado de estupefacientes en el mundo y no hay registro de operativos, similares a los de México, para desnudar a los grandes, verdaderos “padrinos”.

En el sexenio anterior, para estrenar cargo en la Secretaría de Gobernación en 2011, Alejandro Poiré Romero –en castellano debiera pronunciarse como se escribe y no alegar raíces francesas que nada debieran decir en las esferas superiores del poder; con Joseph-Marie Córdova Montoya tuvimos suficiente-, quinto personaje que ocupó dicha encomienda tras dos extrañas muertes –Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake Mora-, cuyas investigaciones están también blindadas por doceavos cuando menos –esto es cuando la generación protagonista haya caducado-, aseveró que sería necesario “blindar” los comicios de 2012 y los siguientes considerando que estarán muy activos los grupos delincuenciales. Una perspectiva más bien atemorizante y acaso destinada a dejar en casas al mayor número posible de electores para asegurar sólo el flujo de los incondicionales del continuismo: cuando el abstencionismo crece, permanecen en el poder quienes ya lo ocupan con muy contadas excepciones –por ejemplo, en Tamaulipas en 2010 tras el asesinato del médico Rodolfo Torre Cantú-.

Blindar, claro, también está relacionado con “búnker”, una de las grandes aportaciones de los cuadros de seguridad nacional de felipe calderón y su genízaro y testaferro, Genaro García Luna, que estimaron favorable enterrarse, a catorce metros bajo tierra, para desde allí presentar su tecnología de punta sin aportar, radares y equipos sofisticados de por medio, la menor información acerca, por ejemplo, de los paraderos de Joaquín “El Chapo” Guzmán aunque sea promesa oficial capturarlo ni de los múltiples sembradíos camuflados de marihuana y amapola. En tales circunstancias lo invertido sirvió para maldita la cosa, desde la asunción de Peña Nieto y la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública, aun cuando se presuma tener una especie de “banco” de voces para que se aúnen a las huellas digitales y sirvan para identificar a los presuntos secuestradores. ¿Y a los narcos? De ellos no hay registro vocal alguno… a no sea que alguno figure como concursante de la exitosa “Voz México”, proeza de mercadotecnia televisiva.

Pese a ello, el mecanismo continúa y se hace presente. ¿Qué significa, en concreto, eso de “blindar” las elecciones?¿Colocar soldados en cada casilla o marineros listos a ganar territorio hacia dentro de las costas por la desconfianza presidencial?¿Atraer a las mafias hacia un agujero del que no puedan salir así se trate de ex presidenciables dolidos?¿Colocar barreras de protección, como en los aeropuertos, para que no llevemos celulares, ni ningún tipo de metal, a las urnas?¿O se trata sólo de palabrería barata, infecunda, para impresionar a los ingenuos?

Esperemos, cuando menos, que la cosa sea seria y no como el “blindaje” a la economía que se esfumó, en 2008, apenas los bancos con capitales españoles y estadounidenses le hincaron el diente a nuestro mercado de dólares y lo vaciaron para defenderse en sus respectivas sedes, unos para salvar al euro de la debacle que, de nueva cuenta, se aparece en la perspectiva cercana, y otros pata no dejar caer el dólar mientras se reajustaba la economía de la poderosa nación vecina a costa de restringir los presupuestos y cortar, de lleno, los apoyos internacionales a las naciones satélites, como México, cuya deuda pública rebasa los 312 mil millones de dólares… aunque se hayan pagado ochenta mil millones de dólares, entre mayo y octubre de 2011, sin brindar la menor información al respecto, es decir a hurtadillas, en plena debacle de la soberanía nacional. ¿Y aún así quieren recuperar lo perdido quienes apuestan por la vindicación del panismo y condenan al presente… y al futuro también?

Alejandro Poiré es calderonista químicamente puro. Así se hablaba en tiempos de carlos salinas –igualmente en minúscula como usurpador-, con relación a los funcionarios incondicionales, sin criterios propios, incapaces de cualquier negativa a una orden, así sea imprecisa o producto de un exabrupto, del mandatario en funciones. Se formó en un CISEN medio muerto, desplazado por la Secretaría de Seguridad Pública en donde, también blindado por los cuatro costados, despachó Genaro García Luna, señor de hazañas tales como el encarcelamiento de Florence Cassez con todo y el montaje mediático que luego le permitió salir de prisión como una Juana de Arco escarnecida, y de los agravios diplomáticos de Francia que fueron efectos de cuanto parecía una decisión visceral, sin pruebas suficientes. Además, procesalmente, ante la cauda de imprecisiones y confusiones, el caso debió cerrrase micho antes; sólo que, desde luego, la línea presidencial es lo único cambiante a través de los sexenios. Algo similar, bajo la impunidad, a los casos de otros pillos adinerados, digamos Carlos Hank Rhon, utilizados para denigrar al priísmo amafiado. Si uno estuvo sólo detenido unos días, Florence, unos años. Todo depende del “pulso” del mandatario federal en turno. Vergonzoso.

Por eso el gabinete de Peña se parece tanto al de calderón: ha ido a la baja; con felipe se dieron veinticuatro relevos, algunos sin explicación convincente como la salida del execrable Francisco Ramírez Acuña de Gobernación; y ahora cuando crece el tufo de la corrupción y aparece el espectro de las campañas negras según la “ortodoxia” del “mexicano” Antonio Solá que no deja de sesear para mostrar su origen a pesar de las decisiones discrecionales del mandatario en turno dispuesto a pagarle las facturas pendientes al odioso catalán.

Con este horizonte, ¿nos atreveremos a confiar en la clase dirigente?¿O dejaremos que los mafiosos –no sólo los capos sino también los políticos indecentes- hagan de las suyas… otra vez? Tal es la cuestión de fondo que, por supuesto, deberemos resolver, cada uno en su interior antes del fin del año y el comienzo de 2014.

Debate

Sólo menciono la posibilidad de regular el uso del Twiter y de las llamadas “redes sociales” para que no se conviertan en armas infalibles para la exultación del terrorismo cibernético, de alto riesgo de cara a las jornadas electorales por venir, y recibo un alud de quejas, descalificaciones y hasta amenazas porque, según dicen, pretendo restringir la libertad de los “navegantes” electrónicos, felices dentro del anonimato.

Les he dicho, una y otra vez, que este periodista ha defendido, toda su vida, la libre expresión, sustento fundamental para ejercer la crítica como contrapeso a los abusos del poder. Pero, aún así, si en esta columna me atreviese a convocar a una rebelión o diera cuenta de rumores sobre helicópteros desde los cuales se ametrallan escuelas y centros sociales, incurriría en una conducta ilícita tipificada por el Código Penal. Y no tendría otro destino que las rejas. Entonces, ¿lo que debe preservarse es el derecho supremo al anonimato y al uso de un instrumento moderno que puede alterar la vida de la sociedad a golpes de rumores? Por aquí debiéramos empezar la discusión para que, de ninguna manera, se restringieran derechos individuales sino, más bien, se protegieran los de la sociedad en su conjunto. Este es el quid de la cuestión.

Deben tomarse las cosas como son. Y, desde luego, el mundo cibernético no es una autonomía ajena al estado de derecho, base fundamental en donde se asienta, siempre, la convivencia pacífica entre seres humanos con ideologías distintas aunque unidos por cuanto se refiere al imperio de la ley y la defensa de nuestra soberanía. Cual debe ser para asegurar la paz, el mayor de los bienes de la humanidad junto a la libertad. No caigamos, pues, en discusiones pueriles y actuemos a tiempo antes de que los comicios sean pretexto para alimentar las redes sociales con falacias y argumentos que enciendan el terror de los votantes y con ello, otra vez –la primera fue en 1994-, pueda modificarse, violentamente, el perfil histórico de México.

La Anécdota

Mis cuentas han sido hackeadas, varias veces, por los pelafustanes cibernéticos expertos en espionaje y piratería. Por desgracia, ahora descubro a una que fue demasiado cercana; pecador yo por haberle dado tantos privilegios. Más allá de todo ello, ahora ¿de dónde pueden provenir los ataques sino de parte de quienes cuentan con tecnología de punta para intentar detener y silenciar a los críticos? Pues bien, en 2011 no pude usar mi Facebook ni el Skype –útil herramienta para vídeo conferencias-, ni algunas de mis cuentas. Como si estuviera aislado de los espacios que el mundo moderno ha hecho prioritarios. Quienes me odian conocen mis debilidades.

Desde luego, hace dos años, el veintiuno de noviembre de 2011 para ser exactos, acudí –por tercera vez- ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión, para dar seguimiento a las consecuencias de haber publicado “Nuestro Inframundo” en una falsa democracia. Recogieron, de nueva cuenta, mi testimonio y estoy a la espera de resultados. Espero que no me haga anciano esperando. Para colmo, con “Despeñadero” la censura editorial se extendió… pero nadie pudo evitar que un autor dijera su verdad, a gritos, editando su propia obra. Y aquí estoy.

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WEB: www.rafael-loretdmola.mx

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com

DURANTE LA FIL DEL ZÓCALO ALGUNOS DE LOS ASISTENTES SE SORPRENDIERON CUANDO, CON ALTO VOLUMEN, SOLICITÉ A PEÑA NIETO QUE TUVIERA EL VALOR DE DESMENTIRME SI EN ALGÚN EPISODIO DE “DESPEÑADERO” CONTÉ ALGO IMPRECISO. DIJE, Y SOSTENGO, QUE PARA MÍ SERÍA UN ORGULLO TERMINAR MI CARRERA PERIODÍSTICA DEMOSTRANDO QUE NO HAY UN SOLO ENGAÑO EN EL TEXTO REFERIDO; Y ENCARANDO A UN PRESIDENTE CUYO DESTINO, EN EL PODER, NO ESTÁ MUY CLARO… CUANDO TODAVÍA APENAS TERMINA EL ONCEAVO MES DE SUS FUNCIONES DESDE DICIEMBRE DE 2012. ¡QUÉ DECEPCIÓN!

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