LA ETERNA HERENCIA

guillermo robles

Los Alcaldes electos coahuilenses que entrarán en funciones el primero de enero del 2014, recibirán como herencia un eterno problema que por más intentos que han hecho los Ediles que ya se van, en el mayor de los casos el mejor avance que se ha dado en contados casos, solo resuelve un 50 por ciento de lo que puede definirse el mayor cáncer que por decenas de años han sufrido las cabeceras municipales dela Entidad, al menos las de mayor población.

Se trata del transporte público urbano de pasajeros que sigue siendo una de las pesadillas más graves y de insatisfacciones por parte de los usuarios por las pésimas condiciones de las unidades y la conducta de la mayoría de los choferes.

Hay que estar conscientes de que la productividad dentro de las ciudades depende en gran medida en la eficiencia de su transporte para movilizar a los trabajadores, consumidores y proveedores a sus diferentes.

Algunos problemas son tan antiguos como la misma Roma, siendo la congestión que aunado con los automóviles aumentan la demanda de infraestructuras de transporte así su importancia en espacios particularmente en las zonas del centro. A la par con la congestión de las personas gastan grandes cantidades de dinero para subirse y tomar dos o tres camiones para llegar a un destino consumiendo también su tiempo en el trayecto entre sus viviendas y el lugar de trabajo.

La mayoría de ellos están por debajo de la cantidad en las horas picos creando una incomodidad para los usuarios en la saturación dentro de éstas unidades teniendo que soportar el calor corporal y el famoso “arrimón”.

Este factor aparentemente no influye mucho pero solamente basta con ver que su impacto por las congestiones han llevado a la reacción de la desaparición de muchos mercados, comercios o negocios de cualquier rubro a ser desplazadas por los centros comerciales brindando un mejor espacio al transporte en general, pero sobre todo beneficiando a los particulares.

Otro de los nuevos problemas son el impacto ambiental donde las chatarras de transporte nada más contaminan con su humo y los líquidos de los motores derramados en la carpeta asfáltica dentro de la ciudad donde los concesionarios simplemente cambian el cascaron dejando muy poco que desear visualmente.

Tampoco hay que olvidar que al crecimiento del tráfico en las zonas urbanas se vincula un crecimiento muy alto de los accidentes y muertos, en especial causados por éstos monstruos del transporte.

Ninguno de éstas temáticas son ajeno a los usuarios de cualquier ciudad del mundo, pero en el nuestro predomina mucho la problemática de la amenaza de los concesionarios, como el de sus síndicos con los bloqueos con sus unidades en calles y dejando sin servicio de transporte a la gente teniendo que ceder las autoridades a las demandas de éstos.

En esta herencia eterna que heredan los que se van, hay que reconocer el fuerte esfuerzo y valiente decisión, única en todo el país, de enfrentarlos de frente a dar los primeros pasos formales y responsables a este cáncer de parte de Jericó Abramo, para poder brindarles a los saltillenses un transporte público con calidad.

El compromiso del bienestar social, es el objetivo del joven alcalde saltillense, recordándole a quien se le ponga en frente que él es empleado de la gente.

En un principio se iba hacer una la licitación a nivel nacional para las 230 concesiones de transporte para la ruta troncal para el beneficio de la gente dejando a las actuales como rutas alimentadoras, en pocas palabras las chatarras se van a otros rumbos donde no se vean para evitar la pena ajena y con toda la facultad legal ya las trayectorias o rumbo de los camiones le pertenecen al municipio a su libre decisión y conveniencia para el bien de la ciudad.

La decisión firme que tenía Jericó hizo que se acercaran los líderes de sindicatos a chillarle un rato al alcalde para que les diera una oportunidad a ellos y demostrarle la buena disponibilidad por parte de ellos y confiado el presidente municipal a la palabra de ellos, le dieron originalmente un revés al proyecto de Saltibús, que por ahora sería el primer municipio no solo de la entidad sino del país en lograr el sueño de cualquier usuario y el mayor logro para cualquier munícipe.

La mayor obra que pudiera dejar cualquier presidente municipal o gobernador es el beneficio de un servicio para cualquier ciudadano y no alguna obra que se ve a simple vista, por lo general aquellas que no se ven son las que deja mayores satisfacciones.

Aunque las cosas no le han sido del todo bien para Jericó Abramo Masso, ya que ha tenido algunos altibajos como fue el principio el cúmulo de quejas por la tarjeta prepago, luego modificaciones en las paradas, cambios en las rutas y otros contratiempos naturales de todo nuevo programa, no puede desconocerse que será el próximo Presidente Municipal, Isidro López Villarreal, el único y primero de las comunidades coahuilenses más importantes, que recibirá un transporte con buenos avances, por lo que “Chilo” para sus amigos, solo habrá de darle continuidad para fortalecer el que los saltillenses cuenten con un servicio público urbano de pasajeros distinto a lo que por muchos años estuvo recibiendo. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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