Asistencia a filipinos afectados por Haiyan centra esfuerzos de ONU

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Naciones Unidas, 13 nov (PL) Diversas agencias de las Naciones Unidas mantienen hoy sus esfuerzos centrados en la asistencia a más de 11 millones 300 mil habitantes de Filipinas afectados por el tifón Haiyan.

Desde su cuartel general aquí en Nueva York, su sede en Ginebra o con equipos desplegados en el país del sudeste asiático, el organismo mundial moviliza recursos, coordina acciones de donantes y respalda a las autoridades locales en la ayuda humanitaria, la evaluación de daños y los primeros pasos de la recuperación.

En Manila, la subsecretaria general de la ONU y coordinadora de Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, anunció la víspera un plan de acción para lidiar con el impacto del meteoro, que tras su paso el pasado viernes dejó una estela de destrucción y muerte, con sus vientos superiores a los 300 kilómetros por hora.

“Estamos ante una emergencia mayor, la cual ubicamos en el más alto nivel posible en nuestra escala para clasificar este tipo de situaciones”, dijo.

Para apoyar el plan, la ONU solicitó a la comunidad internacional 300 millones de dólares, que cubrirían los gastos de la operación en sus primeros seis meses.

Entidades específicas, como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), demandaron recursos, en su caso para atender las necesidades de unos cuatro millones de niños filipinos golpeados por la tragedia.

También en materia financiera, la Organización liberó 25 millones de dólares de su Fondo Central de Respuesta a Emergencias para los trabajos en el terreno, donde los alimentos, las medicinas, el agua potable y los refugios fueron identificadas como las prioridades.

La Agencia para los Refugiados (Acnur) informó que distribuirá paneles solares y linternas, ante los severos daños provocados en las redes eléctricas por Haiyan, tifón conocido localmente como Yolanda.

Por su parte, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) anunció su intención de distribuir al menos mil radios para garantizar las comunicaciones.

Asimismo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prepara con el gobierno filipino un programa de empleos de emergencia para ayudar a un estimado de tres millones de personas que perdieron sus medios de vida por el meteoro.

En el caso de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), señaló el comienzo de gestiones con autoridades del país del sudeste asiático para el proceso de reconstrucción agrícola y de los sectores forestal y pesquero.

La iniciativa incluye una primera etapa, consistente en la distribución de semillas y fertilizantes.

De cara a sus labores en Filipinas por el impacto de Haiyan, La ONU considera como los principales obstáculos a superar los caminos bloqueados, las pistas aéreas dañadas y las comunidades aisladas.

También advierte de casos de vandalismo y situaciones de inseguridad, en parte por el desespero de personas necesitadas de agua y alimentos.

Pese al complejo escenario, fluye la ayuda humanitaria hacia una nación en la que se calculan en al menos 10 mil las víctimas fatales y en más de 670 mil los seres humanos desplazados.

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