LOS PERDEDORES SON LOS HIJOS

guillermo robles

En la actualidad, en estos tiempos de la modernidad, muchos matrimonios enfrentan sus problemas con una simple solución y el más cobarde que es conocido como el divorcio y es tratado como parte dentro del matrimonio como una enmienda que siempre está flotante cuando existen diferencias.

Todo ese ritual y tiempo invertido para enamorar a la pareja se va en un par de meses por el caño, por medio de los juzgados familiares, para posteriormente pasar a la siguiente etapa resultando aún más difícil porque así con la misma facilidad con la que se casan se divorcian. ¡Pero…! cuando existen hijos de por medio es simplemente el inicio de un viacrucis donde todo mundo piensa que están pagando sus pecados en vida.

Si el índice de los divorcios, sin importar edades cada vez va más en aumento, en Coahuila se empieza a registrar el incremento de las demandas de la falta de obligación de pensión alimenticia para sus hijos.

Últimamente su incremento es mayor al inicio de los ciclos escolares, donde los que se hacen llamar papás se hacen ojo de hormiga, o en ocasiones llegan hasta a desaparecer encontrándoseles después fotografiados en las playas con los amigos de parranda y todo ese destape gracias a las redes sociales donde no falta cualquier gracioso que delate a su amigo que tanto se ha quejado que no tiene dinero para hacerle frente a sus obligaciones como la pensión alimenticia porque la situación económica está muy difícil.

Para todos aquellos papás que únicamente saben reclamar derechos donde siempre surge el padre celoso cuando ven que su anterior pareja está rehaciendo nuevamente su vida, y como medida de “pertenencia”, se les olvidan sus obligaciones de pensión alimenticia, deberían de ser castigados con una iniciativa legal donde se haga un banco de datos de todos esos machistas desobligados y morosos sean turnados a una especie de padrón dentro del Registro Civil, con el objeto de que cuando anden de enamorados y quieran casarse nuevamente se les niegue el matrimonio hasta que no paguen para que no anden de “pirinolilla”   suelta regando hijos para dejarlos en el olvido.

Todo esos cuentos de las telenovelas que lo muestran de lo más fácil del mundo  que con la falta de una pensión alimenticia se van a la cárcel o esos mitos urbanos que generan principalmente las amistades cercanas de aquellas madres que están sufriendo la carencia de obligatoriedad de los que se hacen llamar “papás” son muy afectas a desinformar diciendo que es muy fácil y ponen ejemplos de series televisivos como “Mujeres Casos deLa Vida Real”, o “La Rosade Guadalupe” donde todo se ve con gran agilidad y facilidad, pero en la vida real es otra cosa.

Aparte de ser procesos muy largos después de que sale la famosa sentencia interlocutoria donde se comprueba y obliga al demandado a pagar la acumulación de sus obligaciones, por el sostenimiento de los menores como es el pago de escuelas, alimentos, medicinas y todo aquello que marcala Ley Familiar, pero a que se concreten las cosas es totalmente diferente ya que si la parte acusada no paga, simplemente se le dicta un embargo para que cumpla su obligación y en caso de no cubrir la cantidad, pues se seguirán señalando más cosas para embargar pero es entrar a un episodio lleno de vicios mientras pero todo está bajo derecho, sin embargo, la ley no sabe distinguir que los menores no pueden darle una mordida al colchón, a la televisión, al carro, o cualquier cosa que haya sido señalado y hasta que termine el proceso para poderse rematar.

Un Juez de lo Familiar no otorgará la apremiante de prisión, ya que  apegados a la ley tendrá que pasar antes por éstos “pequeños trámites”, sino serán los interesados que tendrán que iniciar otro juicio pero por la vía civil o penal para que pueda suceder lo que tanto se ve en la televisión o el famoso “la gente dice…”, mientras el proceso familiar queda entrapado en círculo vicioso del procedimiento de embargo.

(Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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