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La Habana celebra el 494 aniversario de su fundación

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La Habana, 16 nov (PL) La capital de los cubanos celebra hoy el 494 aniversario de su fundación en plena faena constructiva por toda la zona antigua de La Habana, ciudad de belleza costera con nombre y encanto de mujer.

Desde la víspera, recibe el culto de los pobladores más devotos pues cientos de personas hacen fila para dar tres vueltas a una ceiba enclavada en el lugar de la misa fundacional, hacia allí van año tras año a pedir deseos de salud, paz y prosperidad.

Pero no solo con esa práctica tradicional se conmemora su cumpleaños, también integran los festejos recorridos temáticos por sitios de valor patrimonial, conciertos en la Basílica Menor del Convento San Francisco de Asís, exposiciones fotográficas y proyecciones de películas y documentales.

Otros espacios recuerdan la historia de una villa con esencia mestiza desde su nombre primigenio, San Cristóbal de La Habana, en el cual convergen la nomenclatura del santoral católico y la voz aborigen de los asentamientos originarios.

La Habana floreció alrededor de un puerto de privilegiada ubicación y el celo de la metrópoli española la convirtió en una de las urbes de América mejor fortificadas en aquel tiempo, con un sistema de construcciones defensivas para protegerla de corsos y pitaras.

Considerada por sus colonizadores como “la llave del nuevo mundo”, esta efímera ciudad amurallada desbordó pronto los límites de unos muros que no podían contener la acelerada expansión.

Ahora, junto a algunas casas coloniales de paredes de canto, perduran las grandes construcciones barrocas con profusión de formas, los diseños armoniosos del estilo neoclásico, la majestuosidad del neogótico y los aires modernos del art noveau y el art decó.

Precisamente, esos valores la llevaron a integrar la lista de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

La capital está llena de símbolos arquitectónicos como el faro del Morro que todavía alumbra con sus mecanismos originales las noches de la bahía o su versión de El Capitolio, cuya cúpula es visible desde casi toda la urbe.

La Habana es como una madre adoptiva para todos los cubanos pues hacia ella se dirige la mayor parte de la migración interna del país, y aunque es la provincia más pequeña de la isla, resulta la de mayor población.

Desde la década de 1990, gracias a la labor de la Oficina del Historiador de La Habana, dirigida por Eusebio Leal, la capital se despoja de la desidia de los años y vuelve a la vitalidad que la convierte en una de las ciudades más hermosas de América Latina.

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