Republicanos en EE.UU. pretenden incrementar perforación petrolera

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Washington, 21 nov (PL) Republicanos en el Congreso de Estados Unidos intentan hoy presionar para acelerar los permisos de perforación petrolera y de gas, medida que encuentra resistencia en la administración del presidente Barack Obama y grupos ambientalistas.

La víspera, la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó 228 contra 192 votos, un proyecto de ley que exige al gobierno la entrega de mayores áreas de tierras estatales para extraer hidrocarburos, así como limitar las revisiones judiciales de los proyectos de energía.

Los del partido rojo acusan a la Casa Blanca de mantener demasiadas tierras federales fuera del alcance de las compañías petroleras y que la burocracia gubernamental se tome demasiado tiempo para aprobar los proyectos, un promedio de 307 días, comentó el diario The Hill.

Las disposiciones del proyecto incluyen el establecimiento de un plazo de 60 días para que funcionarios del departamento del Interior aprueben o no los permisos de perforación.

Si en el plazo estipulado no se anunciara ninguna objeción a los permisos, se considerarían aprobados.

El proyecto enfrenta sombrías perspectivas en el Senado, dominado por los demócratas, mientras el Ejecutivo adelantó que la vetaría.

Ello ocurre en momentos que la administración Obama sigue sin dar luz verde a la construcción del controversial oleoducto Keystone XL entre Canadá y Estados Unidos, motivo de fuertes críticas y presiones por parte de los conservadores.

Washington debe tomar una decisión definitiva antes de fin de año sobre la conductora que llevaría 830 mil barriles diarios de crudo desde las arenas bituminosas de la provincia canadiense de Alberta hasta refinerías del sureño estado de Texas.

Defensores del Keystone XL, perteneciente a la empresa TransCanada, argumentan que generará 20 mil empleos en ambos países, impulsará el crecimiento económico y otorgará soberanía energética.

Sin embargo, comunidades indígenas, ambientalistas, grupos civiles y agricultores de las dos naciones lo rechazan y alertan que la producción de petróleo alquitranado es altamente perjudicial para el entorno porque destruye áreas boscosas, consume grandes cantidades de agua dulce, contamina los recursos hidráulicos y genera mucho más dióxido de carbono.

Denuncian, además, que esa actividad tampoco tendrá tantos beneficios económicos como aseguran sus promotores, pues anclará la dependencia en los combustibles fósiles.

La producción nacional de petróleo en octubre de Estados Unidos fue la mayor en 24 años y superó a las importaciones por vez primera en casi dos décadas, según datos del departamento de Energía.

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