Esclavitud en Reino Unido: ni tan lejos en el siglo XXI

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La Habana (PL) Esto sucede aquí, afirmó el Centro británico de Justicia Social en un informe sobre la esclavitud, y ese título parece respuesta adelantada al asombro de muchos tras descubrir la presencia del fenómeno en el Reino Unido de hoy.

Pero sí, eso sucede allí.

Quienes reaccionaron con incredulidad ante las revelaciones del reporte publicado en marzo último sobre la trata de personas y la esclavitud en suelo británico, ahora debieron quedar boquiabiertos al comprobar la situación con un caso real.

Los informes, elocuentes y necesarios, difícilmente tendrán tanto impacto emocional como un episodio actual: recientemente se descubrió que tres mujeres permanecieron durante 30 años esclavizadas por una pareja residente en una casa del sur de Londres.

Las víctimas son una irlandesa de 57 años, una malaya de 69, y una británica de 30, la cual se cree que permaneció toda su vida recluida en condiciones de explotación, sin precisiones sobre cómo llegó a manos de la pareja.

Los captores, por su parte, son un matrimonio de un hombre de 73 años procedente de la India y una mujer de 67 oriunda de Tanzania, quienes fueron apresados y luego puestos en libertad bajo fianza.

El rescate fue posible gracias a que la mujer irlandesa se comunicó por teléfono con la asociación de caridad Freedom Charity, la cual realizó las coordinaciones necesarias con la policía para organizar el operativo de allanamiento del lugar.

“Nunca había visto nada igual”, declaró el detective Kevin Hyland, jefe de la maniobra, en referencia al precario estado de las tres cautivas tras sufrir abusos físicos y mentales en las últimas décadas.

Según las autoridades, resulta complicado esclarecer los hechos dado que las féminas están traumatizadas y se requiere el trabajo de varios especialistas para avanzar paulatinamente en la obtención de sus testimonios.

Mientras, la fundadora de Freedom Charity, Aneeta Prem, relató que tras ser recatadas, las mujeres se abrazaron a ella y lloraron mucho. “Fue un momento emotivo -recordó-, ahora tienen un camino difícil por delante, en especial la joven que ha pasado toda su vida esclavizada”.

Será un proceso duro, agregó, teniendo en cuenta que ellas salieron de la vivienda sin nada. La fundación va a tener que tratar de ayudarlas a salir adelante, consideró.

El caso escandalizó al Reino Unido y ocupó las portadas de los principales medios de comunicación, pero lo más delicado es que más allá de este drama, solo en 2012 se reportaron más de mil casos de víctimas de formas modernas de esclavitud, en tanto el número real puede todavía ser mayor.

 

EL GOBIERNO AJENO AL PROBLEMA

De acuerdo con una investigación realizada por el Centro de Justicia Social (CSJ), la trata de personas y la esclavitud son fenómenos muy relacionados en el momento actual, pues los agresores a veces utilizan a nativos británicos y en otras atraen a hombres o mujeres de otras naciones con falsas promesas.

“La esclavitud moderna existe en el Reino Unido y destruye vidas. Se manifiesta en una gran diversidad de formas y las víctimas pueden ser lo mismo adultos que niños”, señala el informe.

En cuanto a las formas de esclavitud reportadas en 2012, la mayor parte se refirió a abusos sexuales, seguido por explotación laboral, explotación doméstica, y finalmente variantes no precisadas.

“El CSJ ha recolectado evidencia de explotación en fábricas, campos, áreas de construcción, burdeles y casas. Nuestra pesquisa muestra que una notable cantidad de casos nunca llega a ser reportada, con lo cual las estadísticas no son suficientes para medir la magnitud del problema”, agregó.

Entre los casos divulgados, sobresale el de Mary, una joven nigeriana que fue engañada por su novio Tony, quien la llevó a Londres bajo la promesa de garantizarle trabajo y una mejor vida.

Sin embargo, horas después de su llegada fue recluida en una vivienda y obligada a tener sexo con hombres que pagaban a Tony, una situación que se extendió por varios meses.

Mary contó que en ese tiempo la forzaron a “atender” de 10 a 12 “clientes” cada día, hasta que una noche logró escapar aprovechando una borrachera de su captor.

Pese a que episodios de este tipo se repiten a diario, afirmó el CSJ, en el gobierno hay un escandaloso desconocimiento del problema, algo que se confirmó con la perplejidad mostrada por la secretaria británica de Interior, Theresa May, al conocer el caso de las tres mujeres en cautiverio.

“La respuesta nacional a este problema es en la actualidad insuficiente, dadas las magnitudes del flagelo. Por ello, este informe se propone dar un impulso a la lucha contra la esclavitud moderna”, precisó el centro.

En este sentido, alertó que no existe ninguna entidad oficial encargada de liderar una cruzada contra el fenómeno de manera general, pues la trata de personas solo recae entre las responsabilidades del Ministerio de Inmigración.

Pero esto no es suficiente, agregó el reporte, porque la esclavitud moderna es una cuestión de justicia y en consecuencia debe asumirla el Ministerio de Justicia Penal.

Otra iniciativa propuesta fue crear una comisión gubernamental, libre de influencias políticas, dirigida a luchar contra el fenómeno, con el propósito de garantizar una respuesta sólida.

Por su parte, May manifestó las intenciones gubernamentales de aprobar una ley estricta con vistas a enfrentar la esclavitud y la trata de personas, así como a crear un comisionado encargado de controlar las acciones de los distintos grupos que trabajan para erradicar el problema.

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