Intervención francesa en África cada vez más cuestionada

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París, 6 ene (PL) Un mes después de la intervención militar francesa en la República Centroafricana (RCA) crecen hoy aquí las dudas sobre una operación cada vez más cuestionada y menos aceptada por la opinión pública.

El 5 de diciembre el presidente Francois Hollande anunció el envío de mil 600 soldados a aquella antigua colonia, después de que el Consejo de Seguridad de la ONU diera luz verde a la operación.

Según lo declarado por las autoridades, la acción sería rápida y tendría como objetivo restablecer el orden y la seguridad en ese país que vive una situación de implosión desde diciembre de 2012 y, sobre todo, después del golpe de Estado de marzo de 2013.

Sin embargo, un mes después la situación continúa explosiva, la ONU estima en alrededor de un millón el número de desplazados y las masacres han devenido cotidianas, coinciden en señalar hoy los diarios galos La Croix y Liberación.

De acuerdo con ese último periódico la catástrofe humanitaria prueba una vez más que una operación extranjera, aún cuando sea legitimada por la ONU y cuente con el apoyo de los países vecinos y de la Unión Africana, no puede resolver los problemas.

En una entrevista concedida a ese rotativo, la ex ministra de Cultura de Mali Aminata Traoré advirtió que ni Francia, ni las potencias occidentales, quieren ver que el uso de las armas no hace más que aportar soluciones militares a corto plazo a problemas sociales y económicos más profundos.

“Cómo no ver que tres décadas de medidas impuestas por el Fondo Monetario Internacional han lanzado a los brazos de los integristas a decenas de jóvenes desesperados y sin futuro”, dijo Traoré.

Mahmoud Ould Mohamedou, antiguo ministro mauritano de Asuntos Extranjeros, recordó que no solamente en África, sino también en Afganistán o Iraq, las intervenciones no han permitido a esos países levantarse, sino más bien se mantienen frágiles, en crisis y sin instituciones fuertes.

Otros intelectuales africanos entrevistados, como el escritor senegalés Boubacar Boris Diop y el ex ministro Amath Dansokho advirtieron que París está en África para defender su posición y sus intereses económicos.

Según una reciente encuesta publicada aquí por el Instituto Francés de Análisis y Opinión (Ifop), casi 60 por ciento de la ciudadanía rechaza la llamada Operación Sangaris en la República Centroafricana.

El Ifop atribuye estos resultados a varios factores, entre ellos un efecto de cansancio de la población después de varias intervenciones en el extranjero durante los últimos años (Afganistán, Costa de Marfil, Libia y Mali).

Otro factor es la singularidad del conflicto en la RCA “con objetivos de guerra y enemigos poco identificables”, añade el Ifop.

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