Desafío por Rafael Loret de Mola

RAFA LORET
*Cuesta Adelantada *Obras sin Consenso *Es Hombre o Hambre

*Cuesta Adelantada

*Obras sin Consenso

*Es Hombre o Hambre

Las navidades de 2013 parecieron darse en enero, con serias limitaciones económicas. Y este mes, en el arranque, siempre optimista, del nuevo año, más nos parece un calvario con una pesada cruz a cuestas. Lo escribo así para, siquiera, recordar los pasajes bíblicos que, por el momento, apenas son referentes tras los festivos días precedentes. Hoy mismo volvemos a la realidad, retirando los pesebres y apagando las luces de colores; los arbolitos, en buena parte importados desde Canadá, tendrán como destino ineludible la basura como si la vida robada a ellos, y a nosotros mismos, lo fuera también.

(Al respecto cabe reiterar una antigua sugerencia de este columnista: ¿no será posible que no se corten de raíz los emblemáticos árboles de Navidad y se mantengan con agua suficiente para resistir la temporada? De esta manera, como ocurre el algunas naciones europeas –lo atestigüé en España-, podrían ser replantados sin merma de la ecología. ¿Por qué no se ocupan de ello quienes sólo animan a la extinción de muchas de las tradiciones culturales que no entienden, como las corridas de toros?¿No se dan cuenta que anida en el fondo el espíritu anglosajón para acabar, de tajo, con vertientes e hilos conductores superiores, en aras de un nuevo coloniaje en todos los renglones de la existencia? Piénselo un poco y acertarán).

Fue cínico de parte de la administración federal bajo la batuta de enrique peña nieto –con justificadas minúsculas por su devastador recuento del año anterior y sus reformas impopulares-, argüir que el ciclo anual anterior, finiquitado hace apenas una semana pero cuya asfixia se eleva en estos días-, fue exitoso en los planos económicos. Debieron agregar los voceros, incluyendo al mandatario mencionado, que se referían a las finanzas de las familias que integran el top-ten de los multimillonarios: Slim, Bailléres, Larrea-Mota Velasco, Salinas Pliego, Gonda Rivera, Aramburuzavala, Del Valle, Servitje, Arango y Azcárraga Jean, en ese orden de acuerdo a sus capitales concentrados que van desde 76 mil millones de dólares –el primero- hasta “sólo” dos mil quinientos millones, el décimo. Porque de la mayor parte de los mexicanos mejor ni hablamos: somos cautivos permanentes para hacer más ricos a los integrantes de la escueta lista anterior.

Si a esto lo llaman un “año exitoso”, refiriéndose al deplorable 2013, ¿cómo será uno menos glorificado, digamos 2014 cuando la reforma fiscal anide en cada uno de los bolsillos de los causantes para hacer crecer, sin remedio, a la economía informal y, desde luego, a la criminal? Porque, a simple vista –y no se requiere ser un experto para observarlo-, la parálisis en la inversión pública fue notoria y, si acaso, la atingencia en dar la cara, lo mismo cada doce meses, ante los desastres naturales –fue 2013 el periodo más lluvioso de la historia de acuerdo a los especialistas-, colmó el nivel de la igualdad social con la presencia del presidente en las zonas de desastre.

Por cierto, las catástrofes continuaron hasta el fin de año. En la última semana de diciembre se “colapsó” la carretera escénica de Ensenada a Tijuana, viniéndose abajo cien metros del encarpetado, sobre todo por la negligencia oficial extrema. Durante varios meses se estuvo advirtiendo acerca de grietas y deficientes formaciones que presenta a la rúa en los puntos de montaña más elevados. Incluso, un día antes del derrumbe, Ernesto Ruffo Appel, actual senador panista y quien fue el primer gobernador opositor de nuestra historia reciente, entre 1989 y 1995 –desde entonces, el PAN no pierde la posición si bien en el último caso lo hizo con la ayuda invaluable del PRD, siempre tan congruente a favor de Paco Vega de la Madrid, auxiliado por el “leal” Jorge Hank Rhon-, transitó por la vía y su esposa le solicitó no retornar por la misma veinticuatro horas después. Se salvaron.

Pero, ¿cómo es que Ruffo no alertó de los peligros que él y su mujer avizoraron, en su calidad de funcionario responsable?¿Hasta dónde llegan las complicidades para esconder, como cuando ocurrió la destrucción parcial de la autopista entre México y Acapulco en septiembre último, a los concesionarios para la construcción de la misma y a quienes debieron mantenerla, o cerrarla según el caso?¿Todo quedará en la noticia misma del derrumbe para exaltar los buenos propósitos para el año nuevo? No lo dudamos que así sea conociendo las pocas habilidades de las autoridades maniatadas por sus compromisos financieros, con Hank por ejemplo, el rey de Tijuana quien no ha podido ser gobernador pero sí sabe imponer a sus títeres.

Porque detrás de cada obra pública hay una historia; la hay hasta en ausencia de la misma como sucedió durante el lapso de felipe calderón cuando los beneficiarios fueron los socios de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, quienes ganaron tiempo para el transporte de la cocaína sur y centroamericana desde el Puerto Lázaro Cárdenas hasta la frontera norte; y, por supuesto, se puede decir que el doctor Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y campeón de la demagogia moderna, puede argüir que “nos fue bien” sin explicar siquiera en donde quedó el dinero para las obras necesarias destinadas, cuando menos, a evitar nuevos desastres que sabremos vendrán cada año. ¿O acaso es políticamente conveniente observar al mandatario en funciones ensuciarse los zapatos entre los lodazales y los escombros de quienes lo pierden todo por ausencia de un plan para prevenir desastres y no sólo repartir despensas y láminas?

Alguna vez, el director de un diario del sureste del país, allí donde se rompen los moldes, llegó a decirme tras el paso devastador del huracán Katrina:

–El ciclón benefició a los que nada tienen. Porque si antes tenían un techo de palma, ahora tendrán alguno con más laminitas. Y eso es un avance.

Como si el dolor fuera una suerte de mercancía de cambio a cambio de la justicia. Una enorme falacia sólo posible en mentes con acentos aristocráticos, tan frecuentes entre los antiguos miembros de la llamada “casta divina” que sigue manteniendo los controles en aquella región con todo y la revolución agrarista de Lázaro Cárdenas, y bajo la férula de gobiernos cómplices. Bien lo decía Don Carlos Loret de Mola Mediz, mi padre:

–Para estos –los de la “casta”-, es mejor tener a un socio que a un buen gobernador en Palacio.

Y la tendencia, por desgracia, se ha mantenido sin remedio. Acabo de corroborarlo con angustia y ansiedad. No basta con denunciarlo; debemos hacer algo más. Porque ya es tiempo de tirar abajo los pilares de una explotación extendida ya a dos siglos desde la “guerra de castas” y a cinco desde la llamada “conquista” aunque entre los mayas jamás existiera armisticio alguno sino una resistencia feroz… hasta que el hambre los obligó a la servidumbre, una especie de esclavitud simulada, aprovechada por las familias de pro en la capital yucateca y las provenientes de otras entidades y del Distrito Federal con nexos con los grandes “capos” quienes han encontrado en estas tierras sagradas su refugio, uno más, con la complacencia de los gobernantes.

Para infortunio de todos, al desaparecer las banderas sociales se extinguió, en buena medida, la esperanza del colectivo; y con ella los equilibrios, acaso colgados con alfileres, para mantener la pretendida paz social como una ruleta rusa en donde los perdedores pierden cuando las desigualdades se afianzan y estallan. Cuidado con ello, porque cuando se despierta de una pesadilla ya nadie quiere volver a ella.

Debate

Una democracia, que lo sea de verdad, no impone sino busca, siempre, consensos. Por ejemplo, no siempre una obra pública goza de respaldo popular. Alguna vez, por las colonias meridanas, escuché que los pobladores rechazaban la colocación de alumbrado público. Y tenían sus razones:

–Mire –dijeron al alcalde-, no tenemos para comprar cortinas. La oscuridad es lo que nos permite tener alguna intimidad. Además, los ladrones no se acercan por aquí por temor… a que no ven nada.

Lo mismo en muchos otros casos. Observo un frenesí por construir en Polanco, dentro de la Delegación Miguel Hidalgo en el Distrito Federal cuyo titular es Víctor Hugo Romo Guerra. Sin consultarle a nadie comenzaron a colocar “jardineras”…que cubrieron con cemento para después volverlo a levantar. Buenas comisiones, sin duda. Pero, además, emprenden una obra “gigante” sobre el eje principal de la colonia, Presidente Masaryk, en honor de Tomás Masaryk el primer presidente de Checoslovaquia –una nación que ya no existe-, que ha desalentado a los comerciantes situados en la rúa, muchos de los cuales optaron por cerrar sus negocios y trasladarlos a otro sitio, sobre todo los restauranteros. ¿Por qué imponer y no consultar?¿Acaso se pensó, primero, cómo desahogar el tránsito congestionado sobre esta avenida por otras vías alternas?¿O en un programa para evitar la quiebra de negocios y almacenes de los tramos a “remodelar”? Nada de eso: privó una sola voluntad y punto.

En democracia, en primera instancia se escucha a la ciudadanía y se le otorga su papel primordial de mandante –el que manda-. En la autocracia simulada, van primero los arreglos, las comisiones, las “mordidas” y cuanto nos es deleznable pero ampliamente conocido por su recurrencia enfermiza. Seguimos detenidos en la mitad… de nada.

La Anécdota

Un viejo sabio del sureste, conocedor como el que más de la vida y de la muerte –en esta tierra siempre está presente la idea del final para irla aceptando, sin remedio-, sentenció un día de inspiración profunda:

–Un hombre sin dinero…no es hombre: es hambre.

Y cuidaba de tener, siempre, algunos centavos en el bolsillo para sentir que llevaba, bien puestos, los pantalones, sin soslayo de su propio altruismo. ¿Y cuándo se trata de un país entero? Mujeres y hombres sin dinero, son sólo reflejos del hambre. Es igual pero en conjunto.

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WEB: www.rafael-loretdemola.mx

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com

MÉXICO ESTÁ EN LA DISYUNTIVA EXACTA ENTRE ROMPER EL VIEJO MOLDE Y PROPUGNAR POR UNA DEMOCRACIA EN LA QUE SE ESCUCHE A LA CIUDADANÍA –IBA A ESCRIBIR PUEBLO, PERO ME DICEN QUE EL TÉRMINO YA CADUCÓ-, Y NO SÓLO A LOS TÉCNICOS QUE QUIEREN GANAR RIQUEZAS AUNQUE DESTRUYAN AL PATRIMONIO COLECTIVO. ¿ACASO LOS FUNCIONARIOS DE PASO, COMO LOS MOTELES, SON DUEÑOS DEL PAÍS Y SUS CIUDADES, ADEMÁS DEL DESTINO DE TODOS? EN ESTE PUNTO COMIENZAN LAS DEFORMACIONES QUE NO DEBEN NI PUEDEN ACEPTARSE. Y RECUÉRDESE: AUNQUE NO LO QUIERAN OBSERVAR LOS PODEROSOS, YA NO ES TAN FÁCIL ENGAÑAR, AHORA SÍ, AL PUEBLO, UN TÉRMINO ABSOLUTAMENTE VIGENTE.

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