Tradición y masividad caracterizan Navidad ortodoxa en Rusia

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Moscú, 7 ene (PL) Millares de familias moscovitas convirtieron hoy la Navidad ortodoxa en un gran festejo público con los tradicionales paseos por los afamados parques, plazas y centros de recreación, en una emotiva jornada lúdica y cultural, más que religiosa.

Con la aparición de la primera estrella sobre el firmamento, en la medianoche de este 7 de enero, según la cosmovisión cristiana, los creyentes ortodoxos pusieron fin al gran ayuno de 40 días, para comenzar los preparativos de los platos y bebidas navideñas.

Miles de fieles acudieron a las ceremonias religiosas, incluso hasta la noche de este martes, cuando al filo de las ocho de la noche era visible todavía una gran fila de más de un kilómetro para entrar a la emblemática catedral del Cristo Salvador, la principal de Moscú, según constató Prensa Latina.

Moscovitas y visitantes intentan desde esta madrugada ingresar al templo para ver los regalos de los tres reyes sabios (magos), el oro, la mirra y el incienso, reliquias del cristianismo resguardadas hace más de dos mil años en el monasterio del monte Athos, en Grecia.

Trasladados por primera vez a Rusia en toda la historia de la cristiandad, con motivo de la Navidad, los símbolos cristianos acompañaron la misa ofrecida por el patriarca Kiril, de la Iglesia ortodoxa.

Las reliquias pueden ser apreciadas en ese templo hasta el 13 de enero, luego viajarán a San Petersburgo, al monasterio de Novodévichi, hasta donde podrán llegar los peregrinos.

El recorrido del arca de los regalos continuará en Minsk,Belarús, en la Casa de la Misericordia, entre el 18 y 24 de enero; y concluirá en el santuario de Kíev, Ucrania, del 25 al 30 de este mes.

La Navidad ortodoxa es celebrada simultáneamente por las iglesias de Rusia, Ucrania, Georgia, Serbia y Jerusalén; los monasterios del monte Athos y católicos del rito oriental.

Tras una noche larga de abundante comida, de igual derroche de alegría y de platos, como la víspera del año nuevo, bautizada como la “noche generosa”, muchas familias continuaron la celebración con los tradicionales paseos públicos.

Uno de los sitios más concurridos esta jornada fue el Centro de Exposiciones de Toda Rusia, sede esta semana del festival de los dulces y confituras navideñas.

Unido al interés de comercialización de platos, golosinas, chocolates y otras delicadezas de la repostería rusa y mundial (con destaque de la francesa, alemana y oriental), el público fue agasajado con un exquisito programa cultural al aire libre.

Muy concurrido estuvo el espectáculo de ballet clásico con personajes del folclor ruso, patrocinado por el departamento de Cultura, del Gobierno de Moscú.

Para los rusos, los festejos no terminan aún. Según el calendario juliano, el 13 de enero celebrarán el viejo nuevo año, otro pretexto de sentido lúdico y familiar en la cultura eslava.

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