ES NEGOCIO REDONDO

guillermo robles
Por Guillermo Robles Ramírez

A partir de la firma del Tratado de Libre Comercio del Norte durante el mandato presidencial de Carlos Salinas de Gortari, fue el inicio de una nueva era comercial tanto para quienes lo hicieron formal como también un nuevo concepto de oportunidades en donde todos han ganado.

Según los Estados Unidos, la firma del convenio con México lo considera como el peor de los tratados que ha firmado con otros países, pues desde su óptica consideran que solamente nuestro país es el único que le ha estado sacando jugo al tuétano.

La supuesta estricta revisión para el paso tanto para empresarios como el de particulares sería vigilado con lupa, sobre todo éste último, sin embargo, solamente fue el principio de una aventura que a la fecha se sigue practicando por la necesidades de la vida cotidiana aunado a una crisis que cada vez va en detrimento fomentando los negocios turbios.

La necesidad de obtener un vehículo se ha convertido cada vez como algo indispensable y ya no como un lujo pero orillados a la crisis, se ha convertido en la actualidad en un próspero negocio en el que todos salen ganando.

La venta de autos americanos se ha convertido en modo de vida de decenas de Monclovenses que vieron progresar su estilo de vida a costa de la necesidad de las familias dela Región Centroque perdieron sus autos, bienes y propiedades a raíz de la crisis derivada  del “Error de Diciembre” del 94 pero posterior a éste  se ha continuado su práctica a lo largo y ancho del país abundando los carritos chocolates en donde EEUU también ha ganado al deshacerse de los carros y camionetas chatarras que no saben a donde más arrojarlos y para eso tienen el patio trasero de México para echarlos para allá.

Engañando a sus compradores con la falsa promesa de que habrá una fácil regularización, los vendedores de autos no solamente usan esa táctica para deshacerse, a precios excesivos, de los autos que compran a bajo precio en los Estados Unidos o en ciudades de la frontera mexicana.

Para convencer a sus compradores, los vendedores usan desde un aceite especial en el motor para que la unidad tenga garantía para caminar dos cuadras, lo suficiente para ya no regresar el dinero, o bien el viejo truco que por su parecido a vehículos mexicanos nadie se va dar cuenta con solo colgándole placas para que pase por desapercibido.

El negocio es próspero ya que si los “carreros” conocidos así quienes compran  unidades de desecho estadounidenses a un precio de mil dólares o menos como modelos 1989 o 1990 con marca similares a las de fabricación mexicana y estando en Monclova lo venden hasta en 30 o 40 mil pesos.

Qué hace tan elevado el costo de la unidad, la respuesta es simple, los “carreros” tiene que pagar cuota a los aduanales y antes a las garitas como la de Camarón ubicada en el kilómetro 55 de la carretera estatal en donde los agentes hasta pasaban los tips de que fuera en la madrugada pero ahora que ya no están siguen pasando y los venden a altos costos porque no falta la mordida a la policía federal, estatal, municipal y rurales  que siguen haciendo su agosto.

El negocio salpica para todos porque falta las cuotas o uso de suelo que al igual que el crimen organizado suele hacer éste se hace presente a los principales comandantes policíacos del ramo vehicular sea estatal o federal teniendo un costo de una cuota de piso por vender los chocolatitos unos mil dólares siendo lo más bajo, siendo muy independiente las cuotas en el trayecto a su vendedor. Las ganancias incluyen a policías resultando un buen negocio redondo sobre ruedas que se sigue practicando en Coahuila. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

Comentarios con Facebook