Piense…

RAFA LORET

*Ineptitud Galopante

*El Interés de España

*Xenofobia Creciente

Nada es casualidad. Ni el interés por el petróleo mexicano por parte de los texanos, cuyos resentimientos por la batalla del Álamo, en 1836 y bajo el comando del deplorable Antonio López de Santa Anna –uno de los mayores antihéroes del país-, siguen a flor de piel entre los radicales que usan a los mexicanos por su mano de obra barata en tanto los humillan y afrentan con sueldos menores a quienes hacen tareas similares pero con nacionalidad estadounidense. Buscan, sí, que el gobierno peñista invierta gran parte de lo presupuestado para la construcción del tren de alta velocidad entre Monterrey y Houston –con extensiones futuras a la ciudad de México y Oklahoma-, privilegiando a las hermanas Verónica y Ana Cecilia Peña Nieto, para mayor comodidad de los inversionistas en materia energética, abiertas las puertas de México, de par en par, para ellos.

Y nos responden con la misma, idéntica discriminación racial, xenófoba, con la cual, en los sesentas, se atrevían a colocar en los aparadores de expendios comerciales y cafeterías: “No mexicans, No negros, No dogs”, como estúpida propuesta de superioridad de la raza blanca en el mismo nivel en el cual Adolf Hitler y los nazis pretendían la exaltación de los arios sobre los judíos y cuantos no fueran “puros” de sangre. Idéntica barbarie en uno y otro bando. Por cierto, hasta la fecha me resulta difícil comprender como los “negros” fueron llevados a reforzar las trincheras del sur esclavista durante la guerra civil estadounidense y luego participaron, defendiendo a la nación que los execraba y segregaba sin el menor agobio de conciencia, en las dos conflagraciones universales. Y lo hicieron aunque incluso fueran humillados antes las tropas “blancas” que buscaban lo mismo: la extirpación del tumor fascista que sólo observaban en los adversarios.

Por ahora, en Texas, se asesina a los mexicanos, no sólo a quienes intentan cruzar al “otro lado” siguiendo sus instintos de supervivencia elemental –su derecho a elevar los satisfactores de sus depauperadas familias-, sino también, como hace una semana, llevando a la “cámara de la muerte” a un reo violando el derecho internacional, mofándose del mismo, mientras cincuenta policías vestidos de civil prendían sus motocicletas para festinar el suceso, como si se tratase de una hoguera en donde danzaran los fanáticos de la nación más invasora en la historia del mundo, la plaga más mortífera que se conoce y, por su fuera poco, la que dice defender la “civilización” occidental desdeñando las justas apelaciones contra la pena de muerte contra un reo –en este caso el morolense Edgar Tamayo-, quien no recibió atención consular salvo en los últimos días de su implacable condena. Él mismo lo dijo: “¡No quiero que meta mano el mentado consulado!, la verdad es que esta gente me decepciona. La SRE no hace nada y tampoco los de DH (Derechos Humanos)… nunca hicieron nada”. Y la mayor acusación de todas: “¡No quiero que me usen! Y claro que ya se los dije”. Antes puntualizó que era víctima, sobre todo, de la pobreza y el color de su piel. Nada ha cambiado en este nuevo milenio que ya atraviesa su segunda década.

Vuelvo a recordarlo con rabia ante la indefensión manifiesta de la Chancillería que sólo brinca cuando ya tiene los reflectores encima, nunca antes. Lo saben bien los mexicanos, miles de ellos, que han sido afrentados en el extranjero y a quienes, por supuestos delitos graves o triviales, se les afrenta infamándolos antes de cualquier averiguación sobre sus casos y con absoluta indiferencia de embajadores y cónsules. Tengo una larga lista sobre la negligencia superlativa de las autoridades ante los órganos judiciales extranjeros; yo no sé si es por complejo añejo, el de los pueblos “conquistados” –habría que recordarles que México, como tal, surgió en 1821 y desde entonces ha sufrido ocupaciones pero jamás ha sido avasallado a diferencia de los pueblos de Mesoamérica a los que se incendió con crueldad inimaginable-, o por los traumas característicos de quienes medran hasta con sus propias familias –para decirlo sin ofensas subjetivas-, para escalar la pirámide del poder. ¡Hay tantos, por desgracia!

A estas alturas no puedo saber, lo reconozco pese a la información que es mi obligación tener para cuestionar los excesos del poder absolutista, si el proyectado “tren bala” servirá para acelerar las extradiciones de mexicanos porque, en Texas, requieren carnes para los cañones de la impudicia y el desprecio por los foráneos; parecen olvidar que su país se formó con emigrantes y ahora es gobernado por uno de los descendientes de éstos, de color además, aunque éste haya sido incapaz de cambiar el molde de sus políticas xenófobas y, peor aún, ni siquiera ha detenido las ventas de armas gracias a las cuales se surten los grupos criminales que azotan nuestro territorio. Acaso les conviene mantenernos en este estado de indefensión e incertidumbre, acelerando los elementos de ingobernabilidad, para después seguirnos imponiendo condiciones contra nosotros a mansalva.

¿A eso vendrá a México Barack Hussein Obama –tal es su nombre completo como un latigazo a las sombras históricas-, en febrero próximo? Sería una oportunidad para intentar revertir la tendencia de muerte: en abril, otro mexicano, el tamaulipeco Ramiro Hernández Llanas, de 44 años y detenido hace dieciséis –mismos en los que no ha contado con ninguna asistencia jurídica ni mucho menos consular-, será ejecutado en el mismo pabellón de la muerte, en Huntsville; o considerarán los mandatarios demasiado nimio el tema a diferencia del imperativo de que los marines tomen el control de las acciones bélicas en Michoacán.

Mientras, el ex mandatario, calderón y su esposa, ya están en México listos a crear una fundación sobre “desarrollo humano sustentable”, un renglón desdeñado, asfixiado en los cajones de Los Pinos, cuando él se ocupó de blindarse en la residencia oficial. Ni una sola gota de justicia frente a las cataratas de sangre que significan la verdadera frontera con Texas.

Debate

De acuerdo a la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, quien, al parecer, se olvidó de exigir justicia sobre el asesinato de su padre, José Francisco, ex gobernador de Guerrero, en septiembre de 1994, a cambio de asegurarse su propia y despampanante carrera política con un puesto en el gabinete peñista, el flujo de turistas españoles aumentó durante el año anterior a pesar de la densa “propaganda negra” que nos presenta, allende el mar, como la segunda nación con más violencia bélica en el mundo aunque nuestro gobierno no reconozca este estatus. Una paradoja que se resaltó en la célebre FITUR que se celebra en Madrid cada mes de enero con un frío casi glaciar. Varias veces he podido atestiguar el escaso interés de los paseantes en esta feria sobre nuestro país a pesar de la derrama económica que ello significa.

Por supuesto, la invitación está formulada: puertas abiertas para los españoles, en todos los renglones estratégicos conocidos, y una amplia seguridad para que los visitantes estén pertrechados en sus hoteles “todo incluido” en los destinos más atractivos de México. De allí no salen ni para asomarse a la calle y lo sé porque algunos que han tenido la experiencia me lo han dicho de manera por demás vehemente:

–¿Qué te pareció la comida mexicana? –pregunté a uno de ellos hace poco más de dos años-.

–¿Te digo la verdad? No muy buena. En otros sitios los bufets suelen ser mejores.

–Pero, dime, ¿qué comiste?

–Unos spaghetis sin sabor y uno chow-mein bastante desabrido.

Me quedé asombrado. Y es que los tales turistas no dejan un solo centavo en México: pagan, sí, por los hoteles con capital español –Meliá, Rius, etcétera-, en donde tienen cubiertas las tres comidas y todo lo necesario para acceder a las playas sin necesidad d contactarse con los mexicanos salvo las mucamas y los conserjes. Y hasta allí llega su visión de la atormentada patria mexicana sobre la que preguntan en donde está la guerra para sentir que acarician el peligro y poder contar que, pese a todo, llegaron a la nación convertida en polvorín a remojarse en las cristalinas aguas del Caribe o en las del Pacífico. Para ellos no existe otra cosa, ni siquiera la cercanía de las ruinas mayas –cuando viajan a Cancún-, que sus ancestros no pudieron destruir del todo dejando parte del legado asimilado por la ambición desmedida de quienes, con enseres armamentistas muy superiores, se apoderaron a su paso de cuanto no les era propio. Y se regresan felices a contar la hazaña de disfrutar de lo nuestro bajo el acecho de la violencia y sin que ésta las alcanzara de modo alguno acaso porque se sienten todavía conquistadores por herencia. Y les servimos las mesas, además.

Son pocos quienes se atreven a adentrarse en el país para observar más de cerca nuestra realidad, aun cuando ésta no sea del todo negativa gracias a los colores de nuestro ámbito y al calor de los mexicanos generosos, muchos más que los perversos en pugna al servicio de las mafias multinacionales. Pero, ¡cómo presume la secretaria de Turismo a pesar de que cuando se nombra a México, en los noticiarios del llamado “primer mundo”, es para subrayar los tiroteos, los motines, los asaltos y violaciones a turistas –algunas de ellas españolas-, y el estado de subversión creciente! Contra esta hipocresía no hay más vacuna que la manipulación abierta…hacia fuera y dentro del suelo patrio.

La Anécdota

En las naciones en crisis, como España, crece la xenofobia a medida que descienden los puestos de empleos. Pese a ello, los trabajos más duros –digamos la albañilería-, no son cubiertos a pesar de que ha descendido igualmente la emigración. Curioso: en las autonomías hispanas más dadas a los movimientos independendistas, digamos el País Vasco y Cataluña, llegan menos extranjeros a sabiendas del posible mal trato que recibirán si intentan ganarse un euro, no así si los visitantes, entre ellos no pocos mexicanos millonarios, son despilfarradores.

Hace unos años, por ejemplo, en el Metro de Madrid, exactamente en la estación “Santiago Bernabeú” que da acceso al estadio del Real Madrid, una pandilla de neonazis afrentó a una joven mexicana, muy jovencita, a la que patearon y manosearon hasta el cansancio. Y la embajada poco hizo por ella a diferencia de la intervención del gobierno de Ecuador ante un suceso similar, contra una nacional suya, en Barcelona en donde, cuando menos, se localizó a un sujeto patibulario para exhibirlo… aunque no permaneció en la cárcel. Se trataba de un catalán, ¿entienden?

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Web: www.rafael-loretdemoa.mx

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com

MÉXICO, PESE A LA RECIENTE PRESENCIA DEL PRESIDENTE peña EN DAVÓS, SUIZA, EN DONDE PINTÓ UN PANORAMA CERCANO A JAUJA, ESTÁ SIENDO MALBARATADO COMO CONSECUENCIA DE LA PROPAGANDA NEGRA. ÉSTA ES LA DOLOROSA VERDAD QUE NO CUENTAN LOS ALTOS FUNCIONARIOS DE UN GOBIERNO REBASADO. ¿SOLUCIONES? VOLVER AL CAMINO DE LA VERDAD, CONTROLAR AL DESBORDADO NARCOTRÁFICO Y EXIGIR, AHORA EN FEBRERO, LA DESAPARICIÓN DE LOS ALMACENES DE ARMAS –UNO CADA DOS KILÓMETROS- EN LA FRONTERA ENTRE MÉXICO Y LOS ESTADOS UNIDOS. NECESITAMOS A UN VISIONARIO EN PALACIO NO A UN SERVIDOR NEGLIGENTE DE LOS INTERESES Y CONSORCIOS TRASNACIONALES.

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