Organizaciones agrícolas en EE.UU. abogan por reforma migratoria

Dreamers Reform

Washington, 3 feb (PL) Unas 70 organizaciones agrícolas en Estados Unidos iniciaron hoy una campaña dirigida a presionar al Gobierno para acabar de concretar este año la postergada reforma de las leyes migratorias.

La iniciativa será identificada en las redes sociales como #ifarmimmigration, y pretende compulsar a asesores del Congreso quienes el próximo 5 de febrero se reunirán con agricultores y rancheros en una audiencia de evaluación de una nueva ley migratoria, indicó un comunicado.

Precisó el documento que la campaña se centrará en el número de granjeros norteamericanos que dependen de la mano de obra emigrante.

De acuerdo con cifras oficiales, solo en 2010 la escasez de trabajadores en los campos derivó en pérdidas por 300 millones de dólares.

La reforma migratoria resulta esencial para la industria agrícola, aseguró Bob Stallman, presidente de la Oficina de la Federación de las Granjas Estadounidenses, una de las entidades que conforman la coalición.

Según el texto, la industria agrícola requiere una fuerza de trabajo legal abundante y estable, pues cerca del 80 por ciento de sus empleados son inmigrantes.

En pocas palabras, o importamos la fuerza de trabajo o importamos nuestra comida, resumió Stallman.

En el Congreso de Estados Unidos existe una parálisis sobre una ley de reforma migratoria integral, debido a las posiciones encontradas entre demócratas y republicanos.

Mientras la administración del presidente Barack Obama pretende avanzar en la naturalización de los 11,5 millones de personas indocumentadas, la oposición republicana aboga por su legalización y extensión de permisos de residencia y trabajo, pero sin derecho a recibir la ciudadanía estadounidense.

No obstante, los ciudadanos también padecen afectaciones por la moratoria en la readecuación de las leyes migratorias.

Dos millones de personas son contratadas cada año en esta nación norteña para laborar en la agroindustria y estos empleos generan a su vez de dos a tres puestos laborales en ventas, mercadotecnia y transportación de las cosechas.

Se estima que la ausencia de cosecheros inmigrantes derivaría en un aumento de los precios de los alimentos.

Un estudio de la Universidad de Texas A&M señaló a que sin fuerza de trabajo inmigrante, las granjas lecheras del país dejarían de producir más de 887 millones de litros, lo que aumentaría el precio del alimento en 61 por ciento.

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