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Consulta médica: Léntigos

lentigos

La Habana (PL) Se conoce como léntigos a pequeñas manchas de color carmelita o negro, homogéneas o no, por lo general menores de cinco milímetros de diámetro.
Aunque su tamaño puede alcanzar unos pocos centímetros, y tienden a aparecer en número variable en zonas expuestas al Sol o en cualquier sitio, incluyendo palmas, plantas, mucosas y  uñas. Su nombre se deriva del latín lens que significa lenteja.
Así comienza nuestro diálogo con el doctor Rigoberto García Gómez, especialista de segundo grado en Dermatología y de primer grado en Medicina General Integral, Profesor Auxiliar de Dermatología y Máster en Enfermedades Infecciosas, quien se desempeña en el Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, en La Habana.
Básicamente existen dos tipos de léntigos, refiere el entrevistado: el simple y el actínico (senil o solar, como también se les conoce), ambos con características clínicas distintivas. Existen síndromes (conjunto de síntomas característicos de una enfermedad) que se asocian a la presencia de numerosos léntigos, conocidos como lentiginosis, algunos de los cuales tienen un conjunto de anomalías extracutáneas bien definidas.
—¿Responden a la misma causa?
—No. El léntigo actínico es inducido por las radiaciones ultravioletas (el Sol) a diferencia del léntigo simple. Algunas lentiginosis tienen una predisposición genética conocida para el desarrollo del léntigo simple.
—¿Es motivo frecuente de consulta?
—Sí. Algunos pacientes acuden a la consulta preocupados por la estética, y la mayoría lo hace en busca de orientación, preocupados por desconocer el diagnóstico y pronóstico de la lesión.
—¿A qué edades suelen manifestarse? ¿Son frecuentes tanto en el sexo masculino como en el femenino?
—Los léntigos simples generalmente surgen en edades tempranas de la vida. La prevalencia de los léntigos actínicos, por el contrario, se incrementa con el aumento de la edad. Estos últimos pueden verse hasta en el 90 por ciento de los individuos blancos mayores de 60 años. Ambos tipos son igual de frecuentes en ambos sexos.
—¿Afectan a personas con cualquier color de piel?
—Los léntigos actínicos se presentan generalmente en personas con el fototipo cutáneo de bajo grado (color de la piel blanco, que sufren quemaduras solares con facilidad y no se broncean).
—¿Es fácil desde el punto de vista médico diferenciar las lesiones benignas de otras malignas o potencialmente malignas?
—Los léntigos deben ser diferenciados de otras lesiones benignas (como los nevos melanocíticos, conocidos como “lunares”, y las pecas o efélides) y malignas (como el melanoma), para lo cual existen signos clínicos que nos orientan en el diagnóstico, aunque no siempre es fácil diferenciarlas y en ocasiones es necesario recurrir a procederes diagnósticos complementarios.
—¿Crecen con rapidez o lentamente?
—Generalmente son de crecimiento lento. Una lesión pigmentada de crecimiento rápido (que se evidencie la diferencia de tamaño en un período aproximado de tres meses) debe ser valorada por un médico.
—¿Ante qué síntomas y signos debemos consultar a un facultativo?
—El prurito (picor), dolor, ardor, el sangramiento, la modificación del tamaño, del color o de la forma en un corto período de tiempo y el surgimiento de lesiones satélites, son signos de alarma que deben llevar al paciente al médico para la evaluación de estas lesiones.
—¿Qué procederes demanda el diagnóstico de certeza?
—En la mayoría de los casos se puede realizar el diagnóstico mediante la inspección visual y el interrogatorio al paciente. El uso de la dermatoscopía, proceder diagnóstico por imágenes no invasivo, es de crucial importancia en aquellas lesiones que ofrezcan dudas al examen físico. La luz de Wood también puede ser útil en el estudio de los pacientes con léntigos. En aquellos casos donde no se pueda llegar a un diagnóstico de certeza es necesaria la realización de una biopsia.
—¿Cuál es el tratamiento de elección en estos pacientes?
— Si es de apariencia benigna no es necesario tratarlo, lo más importante es que su presencia indica sensibilidad o exposición excesiva a las radiaciones ultravioletas. Las formas estéticamente desagradables pueden desaparecer hasta un año después de la aplicación de nitrógeno líquido (criocirugía) o de otras técnicas destructivas superficiales.   —¿Existe la prevención?
—Evitar la exposición al Sol es la principal forma de prevenir el surgimiento de los léntigos actínicos.      â€”Dejo abierta esta pregunta para cualquier precisión.
—Quisiera aclarar que existe una entidad conocida como léntigo maligno, que pudiera simular clínicamente un léntigo actínico, pero que no lo es. Se trata de una forma de cáncer de piel conocida como melanoma maligno in situ que revela una fase de crecimiento radial prolongada y que puede transformarse en un melanoma maligno invasor, por lo que ante la duda en una lesión pigmentada, sobre todo si es de aparición reciente, debe solicitarse una valoración facultativa.

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