Tras llegar a Apatzingán, autodefensas van por el resto de Michoacán

autodefensas-b7c8589f473ecacc4d6c12de6dbca025
Los grupos armados civiles, junto con fuerzas federales, buscarán que toda la entidad quede libre de 'templarios', según sus voceros

(ng) Tras el ingreso conjunto con fuerzas federales en Apatzingán, Michoacán, los grupos de autodefensa ahora se preparan para lograr tener presencia en los 113 municipios del estado, dijo este domingo en entrevista con CNNMéxico el vocero de los grupos de civiles armados, Estanislao Beltrán.

“El objetivo principal de nuestra lucha es llegar a los 113 municipios”, dijo un día después de que grupos de autodefensa y fuerzas federales ingresaran en Apatzingán, el municipio más grande de la región de Tierra Caliente y señalado por autodefensas como el bastión de Los Caballeros Templarios.

Al respecto, la Secretaría de Gobernación informó este domingo que no emitió información sobre la llegada de autodefensas y fuerzas federales en más municipios de Michoacán.

Hasta el momento, los civiles armados han trabajado en conjunto con las fuerzas federales para realizar labores de seguridad en municipios de Michoacán, bajo la figura de guardias rurales, y al servicio del Ejército mexicano.

Beltrán dijo que su siguiente movimiento podría tardar unos días, pues los grupos de autodefensa se quedarán en Apatzingán “el tiempo necesario, hasta que estemos seguros de que está limpio de criminales”.

“De aquí no nos vamos hasta que no se acabe con los templarios”, coincidió Hipólito Mora, líder de autodefensas de La Ruana.

Las autodefensas están trabajando coordinados con fuerzas federales, para la búsqueda y detención de integrantes de ese grupo criminal, añadió Mora.

Este sábado la Policía Federal detuvo a Antonio Magaña Pantoja, por su relación con la distribución de droga y el cobro de extorsiones para un grupo del crimen organizado en la zona. Según las autoridades, Magaña es medio hermano de Nazario Moreno y primo de Enrique Plancarte, líder de Los Caballeros Templarios.

En el operativo realizado este fin de semana en Apatzingán también se detuvieron a 10 personas que portaban 75,587 pesos en efectivo y se les relaciona con la portación ilegal de armas de fuego, droga y dinero posiblemente producto de extorsiones, según un comunicado de la Comisión Nacional de Seguridad.

Estanislao Beltrán consideró que con su avance y las detenciones se está debilitando el cártel de Los Caballeros Templarios, mismos que están moviéndose de los pequeños municipios a unos más grandes como Zamora, Uruapan y Morelia.

“En la capital, Morelia, es muy grande y no se alcanza a ver el daño o la magnitud del daño que provocan, si matan cinco no se echan de ver mucho, y aquí en un pueblo pequeño se notan”, dijo Beltrán.

Agregó que solo les faltan 93 municipios para lograr presencia en todo el estado y poder regresar a sus hogares.

“Nos regresaremos a nuestro trabajo ya una vez que terminemos y que hayan detenido a los principales líderes del cártel de Los Caballeros Templarios, nosotros nos regresamos a nuestro trabajo y a disfrutar de nuestra familia”, dijo Beltrán.

Apatzingán cierra un ciclo

Este lunes, se cumple un mes de que la quema de negocios y de oficinas del municipio de Apatzingán prendió las alertas para que llegara la ayuda de las fuerzas federales.

El viernes 10 de enero hubo ataques e incendios en por lo menos 11 puntos del municipio, incluida la carretera Pátzcuaro-Apatzingán, estos ataques “focalizados” —como los llamaron entonces las autoridades federales— dejaron siete negocios y la oficina de rentas de la presidencia municipal calcinados y con daños.

Dos días después, el 12 de enero, el gobernador Fausto Vallejo pidió el apoyo del gobierno federal para el envío de fuerzas federales a la zona para atender la situación de violencia e inseguridad.

Cuatro semanas después, Apatzingán pasó de sufrir ataques a negocios y bloqueos en caminos por parte de criminales, a ser un territorio bajo el control de autodefensas y fuerzas federales.

Aunque la vida en el municipio aún no vuelve a la normalidad. Los negocios calcinados —una tienda un Elecktra, un Oxxo y una farmacia de Ahorro— permanecen cerrados, otros comercios atacados aún están en remodelación, según un empleado del Hotel Centro de Apatzingán.

La vida nocturna tampoco ha vuelto a la normalidad en el centro, pese a que los ciudadanos se sienten más seguros con la vigilancia de las fuerzas federales, que controlan las entradas y salidas del municipio, según líderes de autodefensas. Los turistas tampoco se acercan a Apatzingán, pues desde diciembre apenas reservan dos o tres cuartos a la semana.

Comentarios con Facebook