Libra esterlina centra polémica sobre independencia de Escocia

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Londres, 12 feb (PL) Reino Unido ratificó hoy su negativa a compartir la libra esterlina con una eventual Escocia independiente, mientras desde esa región actualmente británica acusan a Londres de recurrir a amenazas y presiones.

De cara al referendo de independencia previsto para el próximo 18 de septiembre, el gobierno británico tiene la intención de oficializar mañana el rechazo a compartir su moneda, en caso de que la ciudadanía apruebe la separación, adelantó la cadena de noticias BBC.

Pese a que el plan del primer ministro escocés, Alex Salmond, es mantener en uso la libra esterlina una vez lograda la secesión, desde Londres se expresa una reiterada negativa que el titular de Finanzas, George Osborne, planea hacer oficial cuanto antes.

La viceprimer ministra escocesa, Nicola Sturgeon, acusó a Reino Unido de recurrir a amenazas y presiones como parte de su campaña contra la independencia.

En este sentido, indicó que negar la moneda iría en contra de la voluntad de los habitantes de la región, y también de la propia ciudadanía británica.

Además, continuó, causaría graves pérdidas a empresas de la nación inglesa, la cual por otro lado tendría que asumir sola la deuda británica.

Las campañas a favor y en contra de la independencia comenzaron en enero a acelerar sus acciones, en las cuales los protagonistas han sido, hasta el momento, los temas monetario y de política internacional.

Sobre lo último, desde Londres advirtieron a los escoceses que la separación implicaría perder la red diplomática y comercial de alcance mundial que mantiene junto a Reino Unido, pues tendría que iniciar de cero sus vínculos con otras naciones y con los distintos organismos internacionales.

El gobierno escocés manifestó que su intención es mantener todos los contactos con países y organizaciones como la Unión Europea y Naciones Unidas.

Aunque hace pocos meses los sondeos daban una clara victoria a los contrarios a la separación, en las semanas recientes los favorables ganaron terreno y la distancia se ha acortado a apenas siete puntos porcentuales.

Una encesta de la compañía ICM realizada a finales enero indicó que el 44 por ciento de los escoceses rechazan la independencia y un 37 la apoya, en tanto los indecisos, grupo calificado de decisivo, representan todavía el 19 por ciento.

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