HIPÓCRITA Y ENCUBRIDOR: VERA

guillermo robles
Por Guillermo Robles Ramírez

Sin importar en qué parte del mundo, pero siempre existirá repudio entre la sociedad para violadores, pederastas y pedófilos. Las leyes en todo el orbe son aplicadas para quienes cometen ese tipo de delito. Hasta dentro de las cárceles se les aplica la ley del Talión para los violadores, es decir, ni siquiera los criminales perdonan éste tipo de abusos.

Todos a excepto dela Santa Sedeson los únicos que minimizan el delito de pederastia cuando se trata de sacerdotes que están dentro de su congregación y pecando aún más con su silencio en no denunciarlo ante las autoridades correspondientes con la estúpida justificación de que el Vaticano tiene sus propios Códigos Penales en donde castigan éste tipo de delitos estando muy por encima de cualquier otra ley constitucional sin importar fronteras.

Nunca serán suficiente las reformas hechas por el Papa Francisco para sancionar a quienes cometieron el delito de pederastia porque para cualquier sociedad y sobre todo los victimarios las sanciones son insuficientes dejando un sentimiento dentro de cualquier comunidad ese proteccionismo por parte de la iglesia ante sacerdotes que cometen cualquier tipo de abuso sexual o tocamientos a menores de edad.

La gente se cuestiona en qué radica esta exclusividad para no ser enjuiciados por las autoridades civiles y penales al igual que cualquier ciudadano cuando quebranta la ley.

Mientras que parala Iglesiaestos sacerdotes o servidores de Dios ya fueron castigados según el Código Penal del Vaticano, la mayoría de los casos por no decir todos, son cambiados de parroquias a otras ciudades entorpeciendo a las autoridades cuando son denunciados por las autoridades civiles y penales para que conforme a derecho se imparta justicia a las víctimas abusados sexualmente.

La seguridad que existe entre el mundo del sacerdocio como una especie de deidades intocables por las leyes es a tal extremo que el Obispo de Saltillo, Raúl Vera López, confirmó en una declaración ante los medios, quela Iglesiatiene sus castigos y remetiendo que en Coahuila él tiene conocimiento de dos curas pederastas.

El Obispo Raúl Vera López, es muy conocido por aprovecharse del micrófono y la fe de los feligreses que en lugar de alimentar la fe espiritual alimenta comentarios

injustificados cuando está oficializando una misa para hablar de políticos durante una misa o simplemente un festejo dela Iglesiacomo la tradición del Día de Santo Cristo, siendo una festividad religiosa de gran importancia y popular solo de los saltillenses sino para muchos creyentes del estado de Coahuila donde también se tocan temas como corruptela política, de la inseguridad pública contra el narcotráfico, la corrupción entre los magistrados, la explosión dela Pastade Conchos, riquezas inexplicables de políticos y servidores públicos que ha dejado a muchos en la pobreza, de las víctimas de la injusticia legal, y culpando las decisiones del gobierno por la crisis que pasa México, etc., esto como referencia para conocer a quien representa como autoridad dela Iglesiaen Coahuila la incongruencia de reclamar las injusticias pero cuando se trata de aquellas cometidas por miembros del Vaticano, siempre existen mil excusas.

Bien dicen que el pez muere por su propia boca ya que la última declaración de Raúl Vera López, al afirmar la existencia de dos curas pederastas en Coahuila, lo llevó a tener que ir a comparecer antela Procuraduría Generalde Justicia del Estado a declarar sobre la denuncia pública que hizo, se justificó muy al estilo que lo hacela Santa Sede, sin embargo, existe un pequeño problema en donde todos se están haciendo ojo de hormiga incluyendo las autoridades estatales en donde existe un delito incurrido por el Obispo José Raúl Vera López y que está establecido en el Código Penal del Estado de Coahuila en obstrucción a la justicia y encubrimiento en su Artículo 253 y en el Artículo 256 siendo éste el que le cae al Obispo como anillo al dedo diciendo a su letra: “Se aplicará prisión de tres días a seis meses y multa; salvo que esté obligado a guardar el secreto profesional con motivo de ministerio religioso: A quien teniendo conocimiento de la segura comisión de un delito que se persiga de oficio y que resulte cometido; o de uno que se está cometiendo; omita dar noticia a la autoridad pudiendo hacerlo, sin que con ello corra riesgo personal y al incurrir en la omisión, la autoridad ignorara que se iba a cometer el delito o que se estuviere cometiendo.”

En éste último artículo de nuestro Código Penal del Estado, el Obispo Raúl Vera López, en ningún momento puede decir que fue en confesión y no peligra su profesión desde el momento que se dio a conocer los dos párrocos de pederastia ala Santa Sedepara que sean castigados por los Códigos del Vaticano, incurriendo en el encubrimiento a las autoridades por quién sabe cuánto tiempo porque se le salió de la boca decirlo y hacerlo público, pero aún mayor la desfachatez y prepotencia de ir a comparecer antela Procuraduría Generalde Justicia del Estado para declarar y salir como si nada hubiera pasado, poniendo cara de yo no fui y protegido por su hipócrita bandera justiciera y la divinidad quela Santa Sedeles otorga como intocables de cualquier ley. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.or

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