Alertan por elevada tasa de acosos sexuales en cárceles de EE.UU

Washington, 2 mar (PL) Estados Unidos, con la mayor población penal del mundo, enfrenta hoy una elevada tasa de acosos sexuales y violaciones en las prisiones, denunció un libro recién publicado.

Shaun Attwood, quien pasó más de cinco años en algunos de los reclusorios más hostiles del país, incluido el de Maricopa en el sureño estado de Arizona, detalló en su libro Prison Time, los habituales fenómenos de acoso, violaciones, prostitución, proxenetismo y relaciones consensuales que tienen lugar tras las rejas.

Los ataques sexuales casi siempre se relacionan con demostraciones de poder, ajustes de cuentas, aunque también se vinculan a engaños y por el consumo y tráfico de drogas que abundan en estos lugares, denunció.

De acuerdo con la organización Human Rights Watch, al menos 140 mil presos estadounidenses fueron violados en 2010.

Otros estudios estiman que el 21 por ciento de los prisioneros en el Medio Oeste del país han sido forzados a algún tipo de actividad sexual, de acuerdo con el diario Prison Journal.

Los reclusos jóvenes tienen cinco veces más probabilidades de ser asaltados sexualmente, subrayó por su parte Just Detention International, organización no gubernamental dedicada a poner fin a los casos de violación.

Sin embargo para Attwood, de 43 años, los casos de asalto sexual y violaciones en las cárceles resultan superiores, pero la vergüenza social que implica reconocer estos actos impide un mayor número de denuncias mientras se cumple la condena o una vez que se recobra la libertad.

Criticó la escasez de personal para vigilar las acciones de los reclusos, teniendo en cuenta la necesidad de mantener bajos los costos para el mantenimiento de esos recintos.

Cuando tienes a dos guardias para atender a cientos de prisioneros estos pueden hacer lo que quieran. El sistema penitenciario de Estados Unidos cultiva la violación, subrayó.

Alertó además sobre cómo se han disparado las tasas de infecciones de transmisión sexual y de VIH Sida.

Attwood cuenta en su texto que en una de las cárceles donde estuvo confinado, al menos dos tercios de los reos estaban enfermos con hepatitis C y muchos de ellos, con VIH, pero los únicos que recibían tratamiento eran quienes denunciaron esa situación mediante acciones legales.

La nación norteña, con un cinco por ciento de la población mundial, acumula sin embargo un 25 por ciento de los reclusos del planeta.

En las prisiones federales para las cuales los contribuyentes destinan unos 80 mil millones de dólares anuales, la cantidad de internos se incrementó en un 800 por ciento desde 1980, reconocen informes del Gobierno

Esta alarmante estadística deriva de altas tasas de criminalidad, de un sistema judicial desafinado o de la combinación redundante de ambos factores, coinciden algunos sociólogos.

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