Desafío

RAFA LORET
por Rafael Loret de Mola

Los Dineros de peña

*Todos Contra Todos

*El Viejo “Cañonazo”

La diferencia es de cuatro mil 500 millones de pesos; el “tope” impuesto por el IFE para la campaña electoral del PRI –se fija de acuerdo a los porcentajes de votaciones anteriores-, fue de 336 millones 11 mil 834 pesos, como se informó reiteradamente. Pese a evidencias tan claras del derroche financiero, por ejemplo la renta del Estadio Azteca por algo así como cinco mil pesos –por aquello de los soldados del PRI de Televisa, dueña del inmueble, quienes ahora deben estar a punto de cambiar de regimiento por los golpes sufridos-, nada detuvo el imparable ascenso de peña nieto a la Presidencia, ni siquiera la asfixia final cuando comenzaron a saltar las evidencias de los repartos de despensas y monederos electrónicos sin ningún límite.

Lo sabían todos y acaso esta situación mermó el número de sufragios esperados, y no lo incrementó tal y como cuenta la versión de los partidos de izquierda, porque era una prueba irrefutable de que marchábamos hacia atrás. Algunos, incluso, modificaron el sentido de su sufragio al corroborar las técnicas de cooptación por la senda de la ignorancia y la impudicia política; no fueron pocos, me consta, porque la esperanza estaba puesta en desterrar los conocidos vicios del establishment y no en ahondarlos al grado de hacer creer que es posible “comprar” la conciencia colectiva con las treinta monedas de la propaganda en los medios masivos y las talegas de Alí-Babá.

Sucede que no sólo peña optó por esta estrategia, ni tampoco ha sido el único en la densa historia de nuestra singular democracia. En 2006, fuera el PRI de la pelea por la división interna insalvable, No olvidemos un hecho incontrovertible: hoy una de las protagonistas de la forzada escisión, Elba Esther Gordillo, o Elba de Troya, está en la cárcel lo que infama, al mismo tiempo, a cuantos traicionaron a su partido y a su candidato por las rabietas de la señora cuyo ego la llevó a sentirse superior al poder presidencial. Siguieron así los pasos de ernesto zedillo quien, seis años más atrás, simuló el apoyo a su partido mientras posibilitaba, con todo, el arribo de la derechoa y de los fox al poder. México acabó pagando por las penitencias ajenas.

Pues bien, en 2006, los laboratorios regionales de alquimistas expertos funcionaron a la perfección en Guanajuato, Jalisco y Veracruz, entre otros, aun cuando este último estado estuviese bajo un gobierno priísta pero confrontando la mayor capacidad operativa del siniestro “elbista” Miguel Ángel Yunes Linares, a quien debía investigarse sobre el “accidente” de Ramón Martín Huerta en septiembre de 2000 cuando fungía como titular de la Secretaría de Seguridad Pública mientras Yunes le emboscaba desde la subsecretaría. Gracias a los emigrantes de estas regiones, quienes dejaron sus credenciales de elector en manos de sus esposas, pudieron votar los ausentes a cambio de una bicoca que se convirtió en millonaria sumando cabezas y cómplices. Se requería modificar una franja calculada en un millón de votos –medio hacia arriba y otro tanto hacia abajo-, para modificar el rumbo de los comicios… y sellar así la usurpación calderonista.

Pese a ello, las protestas de Andrés Manuel López Obrador no tenían fondo porque el fraude no se encontraba en los paquetes electorales, sellados y ya incinerados –lo mismo que en 1988-, sino ya se había dado antes con el intercambio de credenciales en sitios en donde la izquierda no tenía representantes en las mesas. Y los del PRI se hicieron de la vista gorda porque, en realidad, la traición de algunos gobernadores de entonces ya se había consumado también. Ahora hablan en voz baja y lo reconocen a sabiendas de que su abanderado, Roberto Madrazo, no fue nunca una buena opción ni intentó, siquiera, utilizar la política para restar fuerza y presencia a los disidentes de adentro.

El PAN tiene su historia negra, igual que el PRD y la izquierda unida. ¿Va a negarse, por ejemplo, que las prácticas de cooptación no fueron iguales, sólo que dirigidas por los militantes de izquierda, en el Distrito Federal en donde la distribución de despensas y pensiones amarraron, y todavía lo hacen, la voluntad de millones de capitalinos depauperados? Se arguye que no hay comparación posible entre las erogaciones del PRI y las de los demás; y es evidente que así es. Pero lo terrible del caso es que avizoramos la misma moral con confluencia hacia la manipulación en cada uno de los escenarios. No hay pecados veniales, medidos por la cuantía material, cuando se trata de comprar la dignidad y la voluntad política de los pueblos.

Ahora bien, quedan corroborados y documentados los excesos del periplo de peña, mismos que ya conocíamos, y la notable corrupción de los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE), quienes negaron las pruebas y proclamaron la victoria del mismo, en la misma línea de aquella sentencia del Tribunal Electoral (TRIFE) de 2006 cuando se consideraron “no determinantes” las intromisiones burdas de la presidencia –la de los fox-, y de los empresarios, para alterar el sentido de los sufragios cuando se atribuyó al PAN una ventaja menor a medio punto porcentual. ¡Por favor! En tales circunstancias cualquier inducción habría modificado el sentido de las votaciones.

¿Y ahora qué?¿Le pedimos, galantemente, al señor peña que se baje del pedestal porque usó recursos ilegales para ascender al mismo?¿O se le cita para iniciar dos procesos contra él, primero de procedencia para hacer desaparecer su fuero constitucional, y, después, por los delitos a que dé lugar las indagatorias incontrovertibles? Pues bien, nada de esto procede porque el llamado “primer magistrado” sólo puede someterse a juicio en casos graves, como la traición a la patria. Tendríamos, en todo caso, que esperar hasta diciembre de 2018 para proceder en consecuencia si queda algo de memoria y de interés en los mexicanos para alzar el puño de la ley.

Mientras tanto, ya en la Presidencia, el señor peña nieto mantiene los excesos en los gastos derivados de su gestión. No se construye infraestructura sino se anuncian concesiones; y, por si fuera poco, el “sobreendeudamiento” en el que han caído los sectores público y privado –no sólo el gobierno, aclaro, sino también sus socios-cómplices-, es de tal magnitud que es inevitable un tremendo calentamiento de las finanzas generales, sea por la cartera vencida en los bancos –superior a los 34 mil millones de pesos-, como la inevitable morosidad ante los acreedores externos que rebasa, por tres tantos, a las reservas internacionales del Banco de México. Una situación, digamos, tan caótica como la de 1982 cuando el saqueo de divisas obligó a la estatización de los bancos –a cuyos accionistas se “premió” con la mayor indemnización oficial de la historia y durante dos décadas-, y a la consiguiente parálisis posterior, esto es ya durante el régimen obtuso de miguel de la madrid, quien sirvió de alfil a la Casa Blanca para evitar la unión latinoamericana que hubiese podido frenar al agio de las potencias del norte empeñadas en reducir las expectativas de desarrollo hacia el sur del Bravo. Pese a la falacia descarada, muchos se tragaron los anzuelos de la demagogia.

La verdad, ¡cuánta falta hacen esos 4 mil quinientos millones de pesos en esta hora en que nos amenazan los sifones provenientes de Wall Street y la arrogante Unión Europea bajo el Cuarto Reich de la señora Ángela Merkel, con todo y ser espiada por la “inteligencia” estadounidense! Los vicios y los adictos se juntan. No hay remedio para ello… salvo la información y la consiguiente capacidad de respuesta contra los argumentos falaces y torpes, tan recurrentes en el régimen en curso. Por desgracia, seguimos jugando al espectador pasivo mientras otros sonríen felices por aquello de que “los ricos también lloran”; pero no más que la mayor parte de los mexicanos quienes ya no tienen cómo exprimirse los bolsillos.

Debate

La “guerra de calderón”, sobre todo las batallas por Michoacán, su entidad natal –no olvidemos el vínculo para medir los celos interfamiliares, considerando al otro extremo a los Cárdenas-, se ha convertido en un verdadero maremágnum de “todos contra todos”, como si fuera una suerte de travesura infantil con el ingrediente de la sangre derramada de más. ¿Y con tanto muerto y tanta publicidad sobre capturas de “capos” y ejecutados que reviven, cómo es que no se reducen, en un solo gramo, las “exportaciones” de drogas hacia los Estados Unidos? Esto es, como si nada hubiese ocurrido salvo la “coordinación” –más bien injerencia- de los marines estadounidenses. Cuando menos ya sabemos la razón por la cual la Armada ha desplazado al ejército y a las funciones de éste sobre el territorio nacional. ¿O es que a México, como a la Atlántida, ya se lo tragó el mar y por ende sólo se requieren marineros?

Si los grupos comunitarios, llamados de “autodefensa”, surgieron como un imperativo de los pueblos y villas ante los vacíos obvios de autoridad y la negligencia de las corporaciones con poder de fuego, muchas veces pasivas por haberse coludido con los mafiosos, ¿cómo explicar las pautas que se han dado a partir de entonces? En los meses recientes, digamos desde la llegada del virrey Alfredo Castillo Cervantes a Morelia, lo mismo se ha dicho que el gobierno los perseguirá que se ha saludado a su decisión de ser incorporados a las “guardias rurales” o incluso deponer las armas para dejar la responsabilidad de la “guerra” a las instituciones copadas por la DEA, el FBI, la CIA y la NSA. Uno para todos… los de arriba.

¿Entonces? De pronto, la aprehensión de uno de los dirigentes de los grupos civiles armados, Hipólito Mora, hizo cambiar de sesgo las prioridades. Ya no son los narcos, ni los subversivos adoctrinados por los etarras -¿por qué no se habla de ellos en las instancias oficiales?-, quienes se exhiben como los “blancos” a atacar; ahora, que los “autodefensas” sean destruidas, por sí solas o bajo el flagelo de las Marinas, en plural claro.

Sólo falta que a la ciudadanía se le acuse por los genocidios ordenados por el nonagenario echeverría o el descarado calderón.

La Anécdota

¿Cañonazos? En la época posrevolucionaria se aducía que no había general que soportara las andanadas de “cincuenta mil pesos”. Cualquiera de ellos caía, sin remedio, atrapado en la emboscada de la corrupción.

¿Y ahora? Pues las cosas han cambiado y la inmoralidad se mide por miles de millones de pesos. Pero en el fondo es la misma perversa conducta la que mancha a las instituciones nacionales. Por ello es tan necesario no dejar escapar a los hermanitos Bribiesca ni a los ex fox y calderón, tampoco a zedillo y salinas –a echeverría no lo menciono porque le salva la edad-, para que, de verdad, pueda construirse luego de derribar los cimientos podridos.

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WEB: www.rafael-loretdemola.mx

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com

ENTRE LA SANGRE DERRAMADA Y EL DINERO DESPILFARRADO, UNA DE LAS NACIONES, MÉXICO, CON MAYOR POTENCIAL EN EL MUNDO –POR ALGO HITLER PRETENDIÓ CONQUISTARLA PORQUE NO ENTENDÍA A LAS MALAS ADMINISTRACIONES PADECIDAS POR NUESTROS PREDECESORES-, SE DEBATE ENTRE LA VIOLENCIA QUE NO CESA Y LA ECONOMÍA QUE SE DESPLOMA. QUIZÁ LO ÚNICO QUE SABE HACER MUY BIEN NUESTRA “INTOCABLE” CASTA POLÍTICA ES ENDEUDARSE. Y YA DEBEMOS MÁS DE UN MILLÓN DE MILLONES DE DÓLARES. UN BILLÓN. Y SEGUIMOS SUMANDO EN REVERSA.

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