Desafío

RAFA LORET

*Sectarismo o Justicia

*Demócratas “Renegados”

*Los Idus del “Doctor

Siempre lo hemos sostenido en esta columna: por encima de la ley debe situarse a la justicia y, para ello, se requiere de flexibilidad, criterio y una constante modernización en los órganos que conforman el poder Judicial con la Suprema Corte de Justicia de la Nación a la cabeza; más allá de esta instancia, no hay oxígeno posible para las personas morales o físicas condenadas. Por ello, claro, esta institución es de vital importancia y debiera ser contrapeso, y no aliado muchas veces vergonzante, del Ejecutivo federal en materia de reformas y, sobre todo, de consignas superiores que asfixian todo resquicio de equidad y de igualdad entre la sociedad mexicana.

La cita viene a colación ante la decisión de los Ministros de la Corte de alargar el procedimiento en torno al derecho a una consulta popular, aunque sea a posteriori de la reforma promulgada, sobre los bienes de la nación, los del subsuelo, a causa de una regresión histórica marcada por la paulatina privatización de los mismos y la mayor ingerencia de los consorcios estadounidenses y europeos, sobre todo españoles. De hecho, la propuesta surgió como efecto de la aprobación “fast track” –esto es automática, de hecho-, de la iniciativa presidencial basada más en los compromisos soterrados que en los debates en pro y en contra. Como en los antiguos tiempos: privaron más las líneas superiores que los bien expresados criterios en defensa del patrimonio nacional. Sólo no lo vieron así cuantos están comprometidos con la voluntad superior o medraron con ella.

El debate en la Corte es de lo más nimio; entre otras cosas se propone contar y revisar las firmas de un millón 762 mil 42 mexicanos para corroborar si son verdaderas y no existen doblajes o simulaciones, tal al estilo del viejo priísmo, para poder considerarlas. Además se reprocha a los senadores del PRD que presentaron la moción en busca del aval del órgano judicial superior para llevar a cabo el referéndum público –aunque no conlleve la garantía de ser respetado, en caso de ser desfavorable a la causa oficial, el pronunciamiento de la mayoría-, y determinar si los mexicanos, quienes fueron segregados de la decisión al respecto pese a la importancia del petróleo como patrimonio nacional, están o no de acuerdo con las medidas unilaterales que se presentan como “modernistas” y en contra de los monopolios estatales ya caducos, dicen, en la perspectiva democrática mundial. Una falacia, sin duda.

Resulta que la democracia sólo es citada de acuerdo a las tendencias de la casta política y no como resultado de un pronunciamiento de peso, con el aval mayoritario, para ejercer con ello la marginada, más bien abandonada como utilería, soberanía popular, viva en el papel, nada menos en el texto fundamental, y muerta en la praxis gubernamental. Porque, de otra manera, no se explica la burda resistencia de los Ministros a un derecho que surge, precisamente, de la vida en democracia: la posibilidad de que todos los miembros de la comunidad republicana participen en las decisiones públicas y no sólo sean informados de ellas luego de que se han consumado las mismas por línea unilateral de la Presidencia de la República y sus cabilderos del Legislativo.

Fíjense: todavía no comienzan a otorgarse los “contratos” de PEMEX para la exploración, explotación y distribución de nuestro crudo –mismo que ha sido uno de los grandes baluartes para sostener la viabilidad de México como nación a pesar de la asfixia de la deuda externa que rebasa ya el millón de millones de dólares, el billón para decirlo formalmente-, y los miembros de Acción Nacional, tan comprometidos con sus respectivas empresas o con sus socios de la iniciativa privada, exigen ya, desde ahora, una mayor apertura para la misma en todos los renglones otrora estratégicos. De hecho, los organismos patronales suscribieron que las reformas, sobre todo la energética y la fiscal, se habían “quedado cortas” y demandaban, de una vez por todas, la supresión de cualquier candado que les impidiera acceder a las riquezas del subsuelo y a los privilegios tributarios cuando se tratara de mover grandes capitales. Muy moderno, alegan, pero brutalmente desigual ante los causantes cautivos que viven de sus esfuerzos cotidianos.

Si en México no prevaleciera la evidente desigual de clases podríamos hablar en otro tono, asumiendo que cualquier mexicano tendría la posibilidad de incorporarse a la maquinaria de la macroeconomía y pugnar por su parte de petróleo mediando contratos “individuales”; claro, ésta es sólo una fantasía que será motivo de estentóreas carcajadas entre los que SÍ tienen el privilegio de hacerse de los mismos o servir de prestanombres o corredores de las grandes compañías del exterior. En materia eléctrica, por ejemplo, la hispana Iberdrola viene con todo y anticipó ya una inversión de mil 200 millones de dólares; supone que los rendimientos serán tales que, sumando a los réditos de otras compañías exitosas de la misma nacionalidad –sobre todo las financieras-, podrán ablandar las presiones de la Unión Europea que les exige elevar sus impuestos sobre la renta hasta el cuarenta por ciento del ingreso general, esto es cuatro de cada diez euros devengados. Una barbaridad que dobla los impuestos de otras naciones de la Unión con economías saneadas. ¿Vamos entendiendo los afanes colonialistas de allende el mar?

Quizá si explicáramos un poco la manera cómo está integrada la Suprema Corte en la actualidad pudiéramos situarnos en el verdadero meollo. De los once Ministros que integran el Pleno, nueve fueron propuestos por las administraciones panistas precedentes: cuatro por parte de los señores fox, ella y él naturalmente; y cinco de acuerdo a los postulantes del señor calderón. Es muy evidente la tendencia. Para colmo, los otros dos alcanzaron la fase terminal del régimen de ernesto zedillo y representan, or decirlo, al desgastado PRI de aquella época: el actual presidente de la Corte, el ilustre jurista Juan Silva Mexa –un hombre de buen juicio e impecable trayectoria, debe apuntarse-, y la Ministra Olga María del Carmen Sánchez-Cordero Dávila. ¿Vamos entendiendo la magnitud de los usos facciosos en cada uno de los niveles del gobierno de la República así como las tendencias en cada uno de los poderes de la Unión?

Es por demás curioso que Acción Nacional, cuyo derrumbe en las elecciones de 2012 lo colocaron como tercera fuerza política con una representación mucho menor a la que tuvieron en las anteriores legislaturas, mantenga el sartén por el mango entre diputados y senadores aunque algunos insistan, más por simpatías que basándose en hechos, en los “liderazgos” de Manlio Fabio Beltrones, en la Cámara baja, y de emilio gamboa patrón, en la Alta, porque han sido exitosos sus cabildeos sin tomar en cuenta que el PAN ha hecho suyas las iniciativas y las considera como “victorias morales” de su partido en seguimiento a los apotegmas del ideólogo desaparecido, el yucateco Carlos Castillo Peraza, y olvidándose que éste, decepcionado, se apartó de Acción Nacional tras la muerte de Octavio Paz, en 1998, tratando de seguir sus pasos –lo que el tiempo no lo permitió-, hasta el fin de sus días en septiembre de 2000, dos meses antes de la asunción presidencial de fox. Unas semanas después fallecería también Fernando Gutiérrez Barrios, acaso porque su organismo no pudo llegar más lejos luego de la derrota priísta. Nunca pudieron avizorar sendos personajes a los panistas en el ejercicio de la Primera Magistratura.

El contexto que se está dando alrededor del imperativo de consultar a los mexicanos –como si tal fuera un pecado y no un derecho profundamente democrático-, nos demuestra lo inútil de tantos llamados “al cambio” y los engaños y manipuleos de cada uno de los ex mandatarios y del presidente en funciones quienes han olvidado, apenas huelen el poder y lo sienten como propiedad exclusiva sin olvidarse que el mandante es la ciudadanía en su conjunto, sus propósitos iniciales para vindicar las atropelladas normas fundamentales dictadas por el Constituyente de Querétaro.

Una nación que se olvida de la justicia para basarse en interpretaciones, emergidas de las lagunas jurídicas prevalecientes, se aleja de los propósitos esenciales no sólo de la democracia sino incluso de la convivencia pacífica.

Debate

No quisiera incluir al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, solicitante de una candidatura “de unidad” para la dirigencia del PRD y uno de los antiguos baluartes de la transición política en nuestro país –aunque sólo viviera en Los Pinos como el primer niño que jugueteó en sus jardines por los años treinta de la centuria anterior–, entre los “demócratas renegados”, es decir junto a cuantos, por soberbia las más de las veces, optan por los mesianismos y olvidan sus orígenes basados en las expresiones colectivas que los han alentado. No tengo duda acerca de que el “hijo del Tata”, ni mayor ni menor que su ilustre predecesor gregario, fue víctima del mayor fraude electoral de la historia reciente, aún más grave que el de 2006 porque en 1988 se llegó al grado de omitir la contabilidad del cuarenta por ciento de las casillas… por órdenes de manuel bartlett, entonces presidente del Consejo Electoral en su condición de secretario de Gobernación. ¡Qué floja memoria tienen las izquierdas!

La perspectiva actual está cargada de sectarismos; incluso éstos desintegran, por dentro, a los partidos políticos. Así, la izquierda sigue en el dilema de hacer fuerte a su estructura central, marcada por el PRD, ante el inminente registro de la MORENA de López Obrador; y la derecha se debate en una cena de negros en la que los comensales se arrojan tomates y huevos a la cara en medio de una batahola interminable, grotesca. ¿No se habrán dado cuenta los panistas que sólo citar, ya no digamos defender, a calderón, es un estigma para ellos?¿Y los perredistas y lópezobradoristas no percibirán que, a mayor desunión, las posibilidades de continuidad del PRI en el poder aumentan en la misma proporción?

Con todo ello, mientras no se reformen la Constitución y las leyes electorales, en serio, para dar cauce a las segundas vueltas comiciales, seguiremos siendo gobernados por una minoría mayor a las otras, un segmento ínfimo de la población que no acredita, de modo alguno, el principio democrático a favor de la mayoría. Y es que, insisto, las dirigencias opositoras, no sólo las del gobernante PRI, parecen estar rebosantes de “demócratas renegados”.

La Anécdota

El falso “doctor” –jamás se recibió como tal en la Universidad de Stanford, dejando trunca su tesis-, Joseph-Marie Córdova Montoya –ahora algunos castellanizan su apellido escribiéndolo con “b”-, está, de nuevo, en la memoria del colectivo por cuanto a los señalamientos sobre su participación en los crímenes políticos de 1994. Luego del alevoso asesinato de José Francisco Ruiz Massieu salió del país, bendecido por carlos salinas, y colocado en la representación mexicana ante el Banco Interamericano de Desarrollo.

El caso es que, por una de esas intervenciones de la brujería, este columnista refirió hace unos días, que el “doctor” había estado preso entre 1939 y 1945, por su condición de republicano durante la guerra civil española. No es así. Me faltó incorporar al texto algo esencial: su padre. Fue éste, José Córdoba Caparrós, casado con Dolores Montoya, abogado de profesión y miembro del Cabildo de Almería, quien estuvo confinado por el victorioso franquismo para luego exiliarse en Francia, en donde, en 1950, en La Ciotat, nació el personaje, Joseph-Marie, que trastocó la vida institucional y el futuro de México.

Perdónenme los amables lectores por este error que se me fue también en la corrección. Lo lamento mucho, y más que el siniestro sujeto referido no haya sido fiel a la memoria de quienes alzaron el clamor de la República española tratando de evitar la dictadura soez y criminal.

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Web: www.rafael-loretdemola.mx

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com

INSISTO: EN POS DE LA JUSTICIA DEBE LA LEY MODERNIZARSE DE ACUERDO A LA EVOLUCIÓN SOCIAL Y POLÍTICA. ASÍ COMO YA VA SIENDO HORA DE CONVOCAR A UN NUEVO CONSTITUYENTE –LA CARTA MAGNA DE 1917 YA PRESENTABA MÁS DE QUINIENTOS PARCHES HASTA ANTES DE LA LLEGADA DE peña nieto AL PODER-, ES NECESARIO ATAJAR LAS LAGUNAS JURÍDICAS CON INCLINACIÓN, NO POR LOS CRITERIOS SECTARIOS O LAS CONSIGNAS, SINO SIEMPRE EN PRO DE LOS INTERESES COLECTIVOS. CUANDO ESTO SEA ASÍ, HABLAREMOS DE DEMOCRACIA.

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