Foro mundial ONU-Hábitat, por una mayor equidad urbana para todos

ONU-Habitat
Por Maylín Vidal

Bogotá (PL) Con un llamado a construir ciudades más humanas, incluyentes y en paz, el Foro ONU-Hábitat reunió en la ciudad de Medellín a delegados de 164 países, quienes trazaron pautas sobre el futuro de la agenda global de desarrollo urbano.

Unos 20 mil delegados de los cinco continentes se reunieron entre el 5 y el 11 de abril en la norteña capital de Antioquia en un encuentro marcado por el deseo de buscar nuevas propuestas para acortar la brecha social dentro de las grandes urbes y dar solución a problemas cruciales como los asuntos ambientales y de movilidad.

El encuentro, que abrió la ruta para la revisión de los Objetivos del Milenio en 2015 y la III Conferencia de Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible en 2016, congregó a personalidades como el estadounidense Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía 2001), el urbanista canadiense Brent Toderian y el cantante Juanes.

Durante una de sus intervenciones, Stiglitz apuntó que la paz sería un trampolín para el crecimiento económico en Colombia y manifestó que la inestabilidad política y el debilitamiento económico son los efectos de la desigualdad.

Son los pobres los que llevan la carga de una ciudad que no se ha planeado bien. Sufren de falta de transporte, vivienda, espacio público, apuntó el economista, quien en sus varias declaraciones también se refirió a la importancia de combatir la inequidad con educación.

Diversas intervenciones se sucedieron a lo largo del foro, entre ellas la del ministro de Finanzas de Chad, Gata Ngoulou, quien abogó por una agenda urbana mundial que responda a las necesidades básicas de la población en materia de vivienda, planificación y seguridad alimentaria.

El titular africano urgió a las ciudades del hemisferio norte más desarrolladas a compartir conocimientos técnicos sobre esta materia con las naciones más pobres del mundo.

Otro de los presentes fue el presidente de la Asociación Americana de Planeación, Bill Anderson, quien se pronunció por que las ciudades se planifiquen para ser más eficientes y anticipar los problemas en un futuro, y destacó la importancia de involucrar a toda la población en este proceso.

El rol de las empresas privadas en la prestación de servicios básicos sostenibles y la búsqueda de instrumentos financieros innovadores estuvieron entre los temas más debatidos en la cita que convocó a unos 50 ministros de Estado y 500 alcaldes del mundo con el lema central Equidad Urbana en el Desarrollo: ciudades para la vida.

Al referirse a Colombia, el subsecretario general de Naciones Unidas y director ejecutivo de ONU-Hábitat, Joan Clos, reiteró el respaldo de esa organización al proceso de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC-EP, que calificó como un reto importante para el país.

Asimismo apuntó que entre los retos de las urbes están recuperar sus centros urbanos y repoblarlos con vivienda asequible, y destacó el papel de Brasil como ejemplo de bienestar social en el continente.

Al dejar clausurado el encuentro, los miembros de la red de redes Ciudades y Gobiernos Locales Unidos y de agrupaciones como Mercociudades y Redcisur, apostaron por mantener como prioridad en la agenda global urbana temas como la inclusión, la convivencia y seguridad.

En su declaración final, la red reafirmó la importancia de que los aportes de las ciudades y gobiernos locales en las discusiones sobre la agenda de desarrollo Post-2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el nuevo acuerdo sobre el clima y la más reciente agenda mundial urbana sean tenidos en cuenta en los próximos encuentros.

Jornadas productivas en pos de mejorar el desarrollo urbano sobresalieron en la cita, en la que ciudades como Bogotá, Río de Janeiro y México concretaron un acuerdo para proteger los ecosistemas que abastecen de agua a estas grandes urbes.

Unas 10 mesas redondas, tres asambleas paralelas, entre ellas las de los jóvenes, más de 450 encuentros y conferencias centraron la agenda del foro, que pasó revista a los problemas enfrentados por el mundo en relación con los asentamientos humanos, como la rápida urbanización y su impacto en las ciudades.

Al cierre, los organizadores otorgaron el premio Hábitat Mundiales al Estado de Palestina por la rehabilitación del centro histórico de Hebrón. También fueron galardonadas, entre otras, Río de Janeiro y Shouguang, en China.

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