Senado de EE.UU. votaría proyecto para elevar salario mínimo federal

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Washington, 30 abr (PL) El Senado estadounidense, bajo control demócrata, planea hoy someter a votación un proyecto de ley dirigido a elevar el salario mínimo como parte de la estrategia de la administración del presidente Barack Obama para fortalecer la clase media.
La ley denominada S-2223, patrocinada por el senador demócrata de Iowa Tom Harkin, busca incrementar los pagos a los trabajadores de 7,25 a 10,10 la hora.
El voto constituirá una importante prueba de unidad para los demócratas en la Cámara alta, que han hecho del aumento salarial un punto central de su agenda de cara a las elecciones legislativas de noviembre, comentó el diario digital The Hill, enfocado en asunto del Capitolio.
Algunos demócratas que corren peligro de ver trunca su reelección se han mostrado preocupados por el tema, al contemplar un reciente informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso donde se asegura que la iniciativa de Harkin podría traducirse en una pérdida de 500 mil puestos de trabajo.
Aun cuando todos los demócratas avalen la medida, requerirán el respaldo de al menos cinco republicanos para lograr los 60 votos que permitan su aprobación.
Sin embargo, la oposición republicana promete cerrar filas para evitar que el proyecto fructifique, destacó la fuente.
Incluso, si el proyecto de ley fuera aprobado, es poco probable que los líderes de la Cámara de Representantes, bastión de los republicanos, permita una votación al respecto atendiendo al marcado obstruccionismo que ha caracterizado a este hemiciclo, con una mayoría negada a legislar a favor de la agenda del mandatario.
Desde su discurso sobre el Estado de la Unión a principios de este año, Obama presiona al Congreso para aumentar el salario mínimo a 10,10 dólares por hora, un nivel que según los partidarios ayudaría a las familias a pagar sus cuentas y fortalecería a la clase media, motor de la economía estadounidense por sus niveles de consumo.
El gobernante ha tratado de actuar de manera unilateral a través de una orden ejecutiva pidiendo que los empleados de nuevos contratos federales reciban por lo menos los 10.10 dólares por hora.
La oposición republicana no obstante, es reacia al aumento de los sueldos como demuestra la reciente decisión del gobierno estatal de Oklahoma de prohibir a las ciudades establecer su propio salario mínimo.
Aunque los demócratas son conscientes de que el proyecto en el Senado podría naufragar, aún así insisten en su avance como forma de conquistar a sus tradicionales bases de votantes.
Según la Oficina Federal de Estadísticas Laborales, las mujeres y los jóvenes constituyen el grueso de los 3,3 millones de personas que ganaron 7,25 dólares por hora o menos el año pasado.
Ambos grupos se inclinan tradicionalmente hacia los demócratas, quienes se empeñan en atraerlos a las urnas a pocos meses de la contienda electoral donde intentarán, al menos, retener el control del Senado.

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