Los tropiezos financieros que más repiten los mexicanos

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Es frecuente cometer errores en el cuidado y administración de los recursos personales, debido a la ausencia de una educación financiera que fomente hábitos positivos. Llevar un presupuesto, con la relación de nuestros ingresos, gastos y pasivos, es un primer paso.

CIUDAD DE MÉXICO.- Aún cuando todos somos susceptibles de cometer errores, el filósofo y orador romano Cicerón decía que “de hombres es equivocarse; de locos persistir en el error”.

En el caso de los mexicanos, las finanzas se han vuelto “el coco”, al ser un tema en el que recurrentemente se comenten errores. Ya sea por desconocimiento o simple pereza, estas confusiones pueden llevarnos a la quiebra.

De acuerdo con especialistas consultados, es importante identificar los errores que se suelen efectuar, antes de que sea demasiado tarde. Gerardo Aparicio Yacotú, director de la escuela de Finanzas de la Universidad Panamericana (UP), explicó que uno de los fallos en que se suele incurrir es “no saber dónde estamos parados por no elaborar un presupuesto”.

“Tenemos poca capacidad de planeación, aspecto que puede evitar una gran problemática en el futuro, porque antes de pagar deudas deberíamos reconocer lo que tenemos. Aunque parezca absurdo, muchas personas que usan su tarjeta de crédito, no reconocen que están endeudados”, indicó.

Abraham Vergara, académico del departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana (UIA), dijo que vivir fuera de la realidad nos puede traer graves consecuencias. “Si tenemos idea que gastamos de más, preferimos no abrir los estados de cuenta, aún cuando sabemos lo que vamos a encontrar, y lo que ocurre es que se nos pasen las fechas límites y se incremente el problema”, expuso.

La más reciente Encuesta Nacional de Inclusión Financiera señala que sólo 20 por ciento de las personas en el país llevan un registro de ingresos y gastos.

Otro desacierto al bolsillo es colocar al crédito “como un fin y no como un medio” para alcanzar nuestros objetivos, lo cual se puede volver un cuento de terror. “Desde un punto de vista cronológico, después del presupuesto el segundo objetivo debe ser el ahorro”, recomendó Aparicio.

Cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), los préstamos personales otorgados por la banca pasaron de 7.9 millones en diciembre de 2012 a 12 millones de créditos en diciembre de 2013.

“El hecho de recibir un crédito no es malo y no es un error; el problema es creer que tenemos más dinero para gastar, lo cual no es cierto, pues -con el crédito- sólo se aplaza el uso de efectivo”, señaló Vergara.

La tercera equivocación está ligada también al financiamiento: hacer un mal uso de la línea de crédito. “El crédito debe financiar situaciones de consumo, pero si con un crédito de esta clase se quiere dar el enganche de un coche o de una casa, será muy costoso”, explicó Aparicio. Destacó que hay varios créditos destinados a cada cosa, con plazo y tasa adecuadas para el bien que se desee adquirir.

NO PAGAR A TIEMPO

Otro desacierto es no hacer los pagos a tiempo. De acuerdo con el Banco de México,58 por ciento de los mexicanos no son “totaleros”, por lo que pagan intereses mes tras mes.

Un equívoco más consiste en hacer compras por impulso. Según un estudio de la firma de marketing RMG, 81 por ciento de los compradores en el mundo son influidos por su estado de ánimo.

“En ocasiones compramos sin pensar, sobre todo cuando tenemos ingresos disponibles, sin considerar qué necesitamos; peor aún, si lo hacemos utilizando crédito pensando que tenemos dinero extra y no una futura deuda”, dijo Vergara.

Otro fallo a nuestras finanzas personales, es querer arreglar como por arte de magia todos los desperfectos que han causado las malas decisiones que hemos hecho.

“Debemos afrontar nuestros problemas y si tenemos deudas, arreglarlas directamente con la institución, sin hacer caso a soluciones mágicas que nos encontramos, y que aparecen con frecuencia”, puntualizó Aparicio.

De acuerdo con los especialistas, las soluciones fáciles en materia de finanzas personales no existen, por lo que es importante evitar caer en fraudes al intentar recomponer el desastre financiero.

Es mejor ponernos al día con la institución, negociando y creando un plan de pagos. Tratar de tomar atajos o conseguir “trampas” para limpiar nuestro historial en las sociedades de información crediticia es una tentación en la que se puede caer con facilidad, añadió Aparicio.

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