Nunca es tarde celebrarlo

Guillermo Robles Ramírez

Por Guillermo Robles Ramírez

La semana pasada se conmemoró el Día del Árbol en nuestro país, fecha que se celebra año con año en el país, desde 1959 cada segundo jueves del mes de julio, por decreto por exmandatario de México Adolfo López Mateos.

Aunque se celebra en diferentes fechas en cada país, el primer dato que se conoce fue en Suecia en 1840, haciéndose a nivel internacional cada 28 de junio.

Para muchos de los mexicanos no le ven la importancia a esta fecha, e inclusive ni siquiera estaban al tanto, y aunque no es culpa de la gente ya que la responsabilidad les corresponde a las autoridades de México en promocionarlo ya que es considerado como un día más que especial.

Solo basta con observar la destrucción a lo largo de la historia de la humanidad en su paso de la modernidad en donde han acabado con grandes hectáreas dañando al medio ambiente.

En apariencia puede considerarse como una fecha comercial o algo que solo se inventó sin ninguna justificación, o igual algo de solo unas cuantas décadas, pero contrario a ello y sin que existiera un reconocimiento a nivel mundial, desde la antigüedad el árbol es reconocido como un símbolo de vida.

No solo porque produce oxígeno o porque absorben y bloquean el dióxido de carbono en su madera, hojas y raíces, sino ha sido un sustento de recurso no solo como alimento sino de vida tanto para el ser humano, así como la fauna y el resto de la cadena alimenticia.

Pero su celebración tiene el propósito para inspirar a la gente a plantar y nutrir a los árboles y ser correspondientes a ellos ya que son los mejores aliados en captar y recargar las fuentes de agua, liberando oxígeno y capturando el dióxido de carbono.

Si no es una razón suficiente ahora que se siente cada año más el calor al norte del país, tenga en cuenta que la sombra de un árbol reduce la exposición a UV-B en un 50 por ciento, eso de acuerdo a estudios de la Universidad de Perdue y a su vez reduce el consumo de energía a aquellos propietarios que tienen árboles alrededor de sus construcciones ya que mantienen más fresco el edificio.

Los árboles son nuestro mejor aliado en la mitigación del calentamiento global además captan el agua de lluvia y recargando los mantos acuáticos, evitando la erosión.

Celebrando el Día del Árbol, es recodar el valor de lo que aportan a la vida y convertir su cuidado en una práctica permanente. Así que no se preocupe si la celebración fue la semana pasada ya que nunca es tarde para plantar un árbol y cuidar de él ya que serán más los beneficios que tendrá usted de él.

No hay que esperar hasta que las autoridades se acuerden de ello y aunque no tengan muy presente su fecha existen muchas fundaciones de empresas privadas que sí lo recuerdan, como algunos medios de comunicación e instituciones bancarias que no solo lo celebran sino tienen programas para reforestar al país. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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