Guerra de papel: La aventuras del #pejepinocho de Macuspana

  • Cuando expone Andrés Manuel -el sujeto que ha mandado jocosamente al diablo a las instituciones-, “no tengo nada que ocultar” (…), lo más prudente y recomendable es que comience por sí mismo; que promueva una explicación para aclarar o corroborar los miles de rumores que deambulan por cafés y restaurantes, ¿de qué vive realmente López Obrador?
  • Al PRD y la izquierda en general, el pueblo mexicano lo sigue considerando como el foco del radicalismo, donde languidece paradójica y paralelamente el siniestrismo del caudillismo y el dogmatismo, donde la verborrea florece como diarrea cerebral estando en contra de todo, con una visión del futuro perdido y donde el autoritarismo de sectas prevalece para destruir a sus constructores
  • La izquierda en México junto con la corriente del ex priista Andrés Manuel López Obrador, están punitivamente perdidos. Entre esa rara mezcolanza, unos se sienten salvadores de la patria y otros redentores que tropiezan con el fingimiento y la hipocresía; insulsos condicionamientos políticos

No cabe la menor duda que López Obrador tiene a sus paleros en algunos medios de comunicación. El político tabasqueño “suavizó” ciertas posturas, que no dejarán de ser meramente radicales.

La entrevista que le concedió a Ciro Gómez Leyva dejó muchas interpretaciones, frases y oraciones que para quien conoce de política, le causará risa y vergüenza con las ganas de buscarlo y reprender al Pinocho de Macuspana, porque eso de que en la casa del jabonero pretenda venderle jabón, va a resbalar con dramática ironía el muy dueño del tendejón,

Si de transparencia se trata, el señor López Obrador ya ni la amuela porque para empezar, eso de anunciar que “pronto” presentará “su” Ley 3de3, debería de mostrar cuál es su verdadero patrimonio para comenzar a creerle si efectivamente “vive” como muchos millones de mexicanos, en la vil y descomunal pobreza, o en la jodidez, que es el ciudadano que está en condiciones de calle, que no tiene ni para tragar un taco y mucho menos poseer una vivienda «digna y decorosa».

Cuando fue Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, el hecho de que López Obrador se haya negado en transparentar los recursos por la construcción de los segundos pisos, condicionando que su “secreto” se revelaría 12 años después, no tiene crédito de transparencia alguno. Su falta de respeto es realmente irónica.

Aún se especula que gracias a esa obra faraónica, aparentemente amasó descomunal fortuna por las licitaciones que otorgó para ver cristalizado su sueño americano, es decir, de construirle un segundo piso a la Ciudad de México –que por cierto, además de ser una obra fea, se ha ido deteriorando porque lo único que se creó fue un segundo gigantesco estacionamiento vehicular en las horas pico-.

¿Cuánto ganó a través de corruptelas López Obrador para plantar moles de concreto que pesan millones de toneladas de cemento al Periférico de la capital de la República?

Claro está que el Pinocho de Macuspana, a quien sus pejezombies ven con desorbitada simpatía debido a sus constantes y chistosas acusaciones en contra de quienes integran la Mafia del Poder, nunca va a sacar a la luz pública cuánto fue lo que “ganó”, en qué condiciones lo ganó y porqué lo ganó. Sus conceptos,  realidades y modalidades.

La ahora llamada #pejeley3de3 no es más que una burla del Pinocho de Macuspana, porque se ha negado en proporcionar a cuánto asciende la acumulación de su riqueza, toda vez que sus junior’s que cierran antros y que en sus reventones corre mucha droga, alcohol y mota, y no se diga la prostitución de ambos sexos es inaudita, son una muestra de corrupción que ensombrece a la sociedad, en tanto López Obrador presume de “humilde honradez”.

Cuando expone Andrés Manuel  -el sujeto que ha mandado jocosamente al diablo a las instituciones-, “no tengo nada que ocultar” (…), lo más prudente y recomendable es que comience por sí mismo; que promueva una explicación para aclarar o corroborar los miles de rumores que deambulan por cafés y restaurantes, ¿de qué vive realmente López Obrador?

La sarta de ficciones de López Obrador no dejará de ser un material didáctico para la medicina siquiátrica. Otra presunción que podría tipificarse como un acto de histrionismo desenfrenado, es que Andrés Manuel busca cáusticamente venderle “mentiras a Pinocho”.

El tabasqueño dijo a sus calumniadores que le cuestionan sobre sus ingresos, revelando que vive de lo que cobra por regalías de sus libros “que se venden muy bien” (…), y sobre todo de lo que percibe por dictar conferencias donde llega a cobrar hasta ¡20 mil dólares!

Asegura que de su reciente viaje a San Diego, California, traía consigo varios cheques de unas conferencias donde le pagaron tres mil 500 dólares por cada una de ellas, aunque adelantó que aumentará su precio a cinco mil dólares.

 

(En lo particular y que me he dedicado por tiempo completo al periodismo crítico, no pagaría ni un centavo para cabildear con un siniestro y menesteroso aprendiz de político, que ha engañado a millones de mexicanos y que ha creado un ejército de peje-zombies a su alrededor, sobre todo con el perfil de gente que es fácil presa de la explotación ideológica.)

 

En diversas ocasiones, Andrés Manuel López Obrador, ha acusado al PRD de corrupto y pertenecer a la “mafia del poder”, pero el jueves 14 de julio de 2016, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) -fundado por él mismo-, abrió la posibilidad de pactar una alianza con el sol azteca rumbo a las elecciones presidenciales del 2018.

La propuesta está en el tablero político. Sin embargo, López Obrador –que no es nada tarugo-, condicionó tal propósito para que los amarillos “se deslinden del gobierno federal” y se comprometa a que no suscribirá más pactos con el gobierno federal. Su condicionamiento encontró respuesta inmediata.

El Peje asentó: “Tendríamos que analizar, ellos (el PRD) tendrían que ser muy claros de no involucrarse, no hacer acuerdos con la ‘mafia del poder’ y con el gobierno. Si hay un deslinde del régimen y un compromiso por la transformación del país, analizaríamos alianza con el PRD, pues nosotros no queremos actuar como paleros del régimen”, sentenció.

Durante la entrevista con Ciro Gómez Leyva, López Obrador recordó que en 2012, cuando el PRD estaba por firmar el Pacto por México, les pidió deslindarse de manera total y no ocurrió. “Si hay un deslinde claro, si ocurre ese deslinde, y si está de por medio la transformación de México, con una sana distancia con el régimen, podríamos tomar la decisión porque el problema no está en los militantes de ese partido”, advirtió.

Pero en otro arranque de monomanía combinada con esquizofrenia, López Obrador enfatizó: “Con el PRD no vamos ni a la esquina, que quede muy claro, ese partido ya se corrompió. Ya es tiempo de decirle a la gente, la alianza con Morena para 2018 es con los ciudadanos, es con el pueblo, no con los partidos corruptos”.

De entre la inmediatez y de manera infantil, apareció la reacción de los perredistas. Entre dimes y diretes  -que más bien pareciera tener un significado de auto-chamaquearse-, indican que “solo si Andrés Manuel López Obrador muestra respeto será posible considerar una alianza con Morena hacia el 2018”.

Si bien esa son parte de las consideraciones de Jesús Zambrano, presidente de la Cámara de Diputados, dijo que, a final de cuentas, López Obrador está reconociendo que el PRD ha tenido razón en plantear la necesidad de buscar la construcción de un “frente amplio opositor” y que, además, también como lo hizo refiriéndose a otros temas, lo que tiene que hacerse es caminar por el sendero de la institucionalidad.

Para el también ex guerrillero en la época fría, reconoció que el ex candidato presidencial de su partido ha “modificado su discurso” y por ello se puede interpretar “la disposición” de López a ceder en algunas de sus posiciones políticas, para los entendidos no dejará de ser otro anzuelo del obradorismo engañoso, que lanza la piedra y esconde la mano…

Jesús Zambrano fue tácito: “Que no se puede construir este país, no se puede avanzar en la superación de los problemas sobre la base de ‘mandar al diablo’ a las instituciones, sino sobre la base de reformar las instituciones por las vías institucionales”.

En la exigencia del macuspanense, es decir, sobre la base del respeto mutuo, sin condicionamientos de ninguna especie, Zambrano afirma: “Nosotros no vamos de modo alguno, a aceptar condicionamientos para sentarnos a platicar con ellos, como si López Obrador fuera el único bueno existente en el país”.

Al perredismo, en palabras de Zambrano Grijalva, se le hace una falta de respeto que el tabasqueño los califique como integrantes de la Mafia del Poder. “A nosotros no nos viene el saco, no nos queda el saco, nosotros no somos, ni hemos sido, ni seremos de ninguna manera parte de lo que él le llama la Mafia en el Poder y mucho menos sus súbditos, sus empleados como lo ha dicho insultantemente en otras ocasiones”.

Es de reconocerse que el PRD, desde su aparición, creció con el síndrome del mongolismo, pues simplemente –como lo afirmara el ex priista y neo-perredista Agustín Basave-, las diversas corrientes internas (las tribus) no han permitido un crecimiento que lo identifique como un instituto político serio, con esperanzas de que contribuya a los cambios que le urgen a la nación.

Al PRD y la izquierda en general, el pueblo mexicano lo sigue considerando como el foco del radicalismo, donde languidece paradójica y paralelamente el siniestrismo del caudillismo y el dogmatismo, donde la verborrea florece como diarrea cerebral estando en contra de todo, con una visión del futuro perdido y donde el autoritarismo de sectas prevalece para destruir a sus constructores.

La izquierda en México junto con la corriente del ex priista Andrés Manuel López Obrador, están punitivamente perdidos. Entre esa rara mezcolanza, unos se sienten salvadores de la patria y otros redentores que tropiezan con el fingimiento y la hipocresía.

Blas A. Buendía

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