Juez ordena detención del lider de Madres de Plaza de Mayo

Buenos Aires, 5 ago (PL) El juez federal Marcelo Martínez revirtió hoy su orden de captura por rebeldía contra la dirigente de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, por haberse negado a presentarse en los tribunales para prestar declaración.
El magistrado actuó a petición de los abogados de la prestigiosa luchadora por los derechos humanos, quienes también solicitaron que la indagatoria tenga lugar en la sede de su organización, para preservar el estado de salud de la dirigente, de 88 años. Resta que el magistrado ahora resuelva esta solicitud.
Martínez ordenó el jueves el arresto de Bonafini para obligarla a declarar en la causa denominada Sueños Compartidos en los tribunales de Comodoro Py y también instruyó un allanamiento de la sede de Madres de Plaza de Mayo, para lo que pidió la acción de las fuerzas federales.
Pero una espontánea y rápida concentración de cientos de militantes y simpatizantes se concentraron frente a la sede de Madres en la calle Hipólito Yrigoyen, a metros del edificio del Senado, frente a la Plaza de los Dos Congreso e impidió que los cuerpos policiales pudieran actuar.
Cuando Bonafini y las Madres que la acompañaron a la histórica en la ronda de los jueves en Plaza de Mayo, un mar humano rodeó los vehículos en los que se trasladaron para evitar el accionar de los agentes.
Fue un hecho inédito en la historia de democracia de Argentina que un magistrado ordenara el uso de la fuerza pública contra una integrante de Madres de Plaza de Mayo, incluso luego que ella presentará una carta al juzgado, lo cual repercutió en la prensa internacional.
La causa Sueños Compartidos se abrió en 2011 para investigar al desvío de fondos que entregó el Estado a la Fundación Madres, cuyo apoderado en ese momento era Sergio Schoklender, a quien Bonafini protegió y ayuda a integrarse a la sociedad luego de estar preso por asesinar a sus padres. Pero resultó un defraudador.
Él y su hermano Pablo son los principales encausados en el caso, pero ahora se prestan para hacer campaña mediática contra Bonafini, las Madres de Plaza de Mayo y funcionarios del anterior gobierno de Cristina Fernández en medio de una feroz campaña político-judicial de descrédito contra la expresidenta y miembros de su administración.
En Plaza de Mayo ayer, Bonafini llamó al juez Martínez a «que se las agarre con (Sergio) Schoklender», quien fue el titular de la Fundación Madres durante el período en que la Justicia investiga las presuntas irregularidades en el manejo de fondos para la construcción de viviendas.
Y lo tildó de responder, por dinero, a los que hoy ostentan el poder en Argentina y a otros como el Grupo Clarín.
«Uno puede respetar a jueces que hacen sentir que van a implementar justicia, pero a estos tipos, tan débiles, que se someten a la guita (dinero) que le dan cuando hace una de éstas, no», insistió la dirigente.
El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel estimó hoy que el magistrado Martínez debió tener en cuenta tanto la edad de Hebe de Bonafini (88) como que se trata de una luchadora por los derechos humanos, y en este sentido podría haberle tomado declaración indagatoria en el domicilio o los lugares que ella frecuenta.
El juez «pudo haber hecho alguna otra cosa y no todo este escándalo con Guardia de Infantería, gente armada, como si (la presidenta de Madres de Plaza de Mayo) fuese una delincuente, porque toda persona es inocente hasta que se compruebe lo contrario», sostuvo Pérez Esquivel en declaraciones a Radio Belgrano.

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