El tiburón blanco y su ADN, útil para combatir enfermedades en humanos

Washington, 19 feb (PL) Científicos decodificaron el genoma completo del tiburón blanco y descubrieron mecanismos de defensa genética que contrarrestan la acumulación de daño al ADN, causante de predisponer a los humanos a diferentes tipos de cáncer, publica hoy la revista PNAS.

El equipo de expertos del Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell y el Acuario de la Bahía de Monterey, entre otras instituciones, compararon la estructura genética del depredador con la de otros vertebrados, incluyendo el tiburón ballena gigante y el ser humano.

Encontraron cambios específicos en la secuencia del ADN que indican adaptación molecular en numerosos genes con funciones importantes en el mantenimiento de la estabilidad del genoma.

Los cambios de secuencia adaptativa se encontraron en genes íntimamente relacionados con la reparación del ADN, así como con la respuesta y tolerancia al daño del genoma.

En un comunicado, los científicos destacaron que los animales de cuerpo muy grande no padecen cáncer con más frecuencia que los humanos, lo cual sugiere que han desarrollado capacidades superiores de protección contra la enfermedad.

Señalaron que las innovaciones genéticas descubiertas en los genes de estabilidad del genoma en el tiburón blanco y la ballena podrían ser adaptaciones que faciliten la evolución de sus grandes cuerpos y su larga vida útil.

Mahmood Shivji, líder de la investigación, dijo que «la inestabilidad del genoma es un tema muy importante en muchas enfermedades humanas graves» por eso descubrir que «la naturaleza ha desarrollado estrategias inteligentes para mantener la estabilidad de los genomas en estos tiburones de gran cuerpo y de larga vida» es de gran importancia.

El gran tiburón blanco es una de las criaturas marinas más reconocidas en la Tierra, generando una gran fascinación pública y atención por parte de los medios. Entre sus características más distintivas está su tamaño masivo (de seis metros y cerca de cuatro mil kilogramos) y el buceo a unos 1.200 metros de profundidad.    Informaron, además, del hallazgo de una selección positiva y enriquecimientos en el contenido de genes involucrados en las vías más fundamentales de la curación de heridas, incluso de un gen clave de coagulación de la sangre.

De ahí la importancia de aprender de «estas maravillas evolutivas, incluida la información que podría ser útil para combatir el cáncer y las enfermedades relacionadas con la edad, así como para mejorar los tratamientos de curación de heridas en humanos, expresó Shivji.

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