Se realiza funeral de George Floyd en Carolina del Norte

Washington, 6 jun (Prensa Latina) Cientos de personas dan hoy en Carolina del Norte el último adiós a George Floyd, cuyo asesinato por la policía generó las más grandes protestas por los derechos civiles en Estados Unidos desde la década de 1960.


Manifestantes en diversas ciudades del país, Australia y Europa participan en las movilizaciones esta jornada, en la última señal de que la indignación no ha disminuido.


Mientras, el gobernador de Carolina del Norte, Ray Cooper, ordenó que las banderas en todos los edificios públicos del estado donde nació Floyd hace 46 años ondeen a media asta este sábado en señal de duelo.


Allí tiene lugar, en la ciudad de Raeford, el segundo funeral programado a Floyd, el primero se realizó el jueves en Minneapolis. El tercer servicio fúnebre está previsto lunes y martes en Houston, Texas.


La ceremonia pública en la sede de la Conferencia B de Cape Fear, en Raeford, dará paso a un momento luctuoso familiar privado, de acuerdo con el anuncio que hizo el gobierno estatal.


Desafiando el pánico que generó aquí la pandemia de la Covid-19, los estadounidenses se lanzaron a las calles desde el 26 de mayo en masivas movilizaciones, un día después de la muerte de Floyd en Minneapolis, cuando salió a la luz un estremecedor video captado con un celular que reveló las circunstancias del trágico incidente.


En la grabación se observa la forma en que fue inmovilizado por un policía blanco (Derek Chauvin), quien mantuvo ocho minutos y 46 segundos una rodilla sobre el cuello de Floyd, pese a sus pedidos de auxilio porque no podía respirar.


Chauvin enfrenta cargos por asesinato en segundo grado y otros tres exagentes también fueron acusados y detenidos por su participación en el arresto fatal.


Algunas ciudades a nivel nacional asumen posturas enérgicas contra los excesos policiales con una urgencia nunca antes vista.


Minneapolis, Denver y Seattle tomaron medidas para frenar tácticas como la del estrangulamiento, el uso del gas lacrimógeno o balas de goma por parte de los agentes.


Durante los últimos años, los esfuerzos de reforma para frenar la violencia policial estaban dirigidos a la rendición de cuentas de los agentes o a cambios legislativos, pero la actual ola de protestas amplificó los llamamientos en todo el país para desfinanciar, reducir o abolir por completo los departamentos de policía.


“Vamos a desmantelar el Departamento de Policía de Minneapolis”, dijo Jeremiah Ellison, miembro del Consejo de la Ciudad, en Twitter esta semana. Necesitamos “repensar dramáticamente la forma en que abordamos la seguridad pública y la respuesta de emergencia”, subrayó.


El diario The New York Times señaló que después de la oncena noche consecutiva de protestas, el tamaño de las manifestaciones crece en lo que se convierte en un movimiento nacional contra el racismo sistémico y la brutalidad policial.