En riesgo más de 55 millones de empleos domésticos

Ginebra, 17 jun (Prensa Latina) El 75 por ciento de los trabajadores domésticos del mundo, más de 55 millones de personas, corren el riesgo de perder sus ingresos, destacó hoy un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).


Según el análisis, debido al confinamiento que busca hacer frente a la expansión de la Covid-19, y a la falta de cobertura efectiva de seguridad social, este sector es especialmente vulnerable a la pérdida de sus puestos laborales.


Los datos de junio indican que la región más afectada es Asia Sudoriental y el Pacífico, donde el 76 por ciento de los trabajadores domésticos está en situación de riesgo, seguida de las Américas (el 74 por ciento), África (el 72 por ciento) y Europa (el 45 por ciento).


Asimismo destacó el informe que la amplia mayoría de estos trabajadores, 37 millones, son mujeres.


«La crisis de la Covid-19  puso de manifiesto la debilidad particular de los trabajadores y las trabajadoras domésticas informales, y la necesidad acuciante de que se les incluya efectivamente en el ámbito de protección laboral y social», expresó la oficial técnica de la OIT en trabajadores vulnerables, Claire Hobden.


En la actual coyuntura, apuntó el estudio, resultan perjudicadas tanto a personas cuyo empleo es formal, como a quienes trabajan de modo informal, pero estos últimos representan el 76 por ciento de quienes pueden perder su puesto u horas de trabajo.


De acuerdo con la investigación, solo el 10 por ciento de las personas que realizan trabajo doméstico están al amparo de la seguridad social, lo que equivale a que los demás no tienen derecho a ausencias por enfermedad pagadas, acceso garantizado a la atención de salud, prestaciones por lesiones profesionales, o seguro de desempleo.


Así, muchas de estas personas perciben una paga de no más del 25 por ciento del salario medio, por lo que carecen de ahorros con los que afrontar una emergencia financiera.


En algunas regiones, agregó el reporte, las trabajadoras domésticas son predominantemente inmigrantes que cuentan con su paga para mantener a la familia en el país de origen, por lo que tanto el impago de los salarios como el cierre de los servicios del envío de remesas ponen en situación de riesgo de hambre a sus parientes.


Según detalló el informe, la OIT está trabajando con organizaciones de trabajadores domésticos y organizaciones de empleadores para que se garantice la salud y el sustento de estas personas.