Pandemia por Covid-19 recrudece desigualdades en América Latina y El Caribe

Naciones Unidas, 9 jul (Prensa Latina) Mientras la Covid-19 sigue extendiéndose por el mundo, América Latina y el Caribe aparece ahora como el foco de la pandemia y se exacerban grandes desigualdades existentes en el continente, alertaron hoy en ONU.


En su video mensaje del lanzamiento del Resumen de políticas sobre el impacto de la Covid-19 en América Latina y el Caribe, el secretario general de ONU resaltó las consecuencias negativas que se sienten en esa área.


Además, apuntó, en un contexto en el que ya existen enormes desigualdades, niveles elevados de trabajo informal y servicios de salud fragmentados, las poblaciones y las personas más vulnerables son las más afectadas.


Las mujeres, la mayoría de la fuerza de trabajo en los sectores económicos más afectados, deben soportar la carga de los cuidados adicionales, en tanto las personas discapacitadas y los adultos mayores corren mayor riesgo de morir a causa del virus, detalló Guterres.


Pueblos indígenas y personas afrodescendientes, al igual que migrantes y refugiados, sufren de manera desproporcionada, continuó el titular de ONU.


En medio de ese difícil panorama, Guterres llamó a unir esfuerzos para limitar la propagación del virus en América Latina, hacer frente a los efectos de la pandemia sobre la salud y encarar sus repercusiones sin precedentes en el ámbito económico y social.


De hecho, el informe publicado hoy subraya una serie de medidas urgentes y a largo plazo encaminadas a lograr una mejor recuperación, también exhorta a los Gobiernos a hacer más por reducir la pobreza, la inseguridad alimentaria y la malnutrición.


La educación sigue interrumpida en toda Latinoamérica y resulta indispensable priorizar la enseñanza a distancia y, de manera general, la continuidad de los servicios dedicados a la infancia, instó el titular.


Al mismo tiempo, la situación requiere mayor apoyo internacional, expuso y recordó que llamó a poner en marcha un paquete de rescate y recuperación equivalente a más del 10 por ciento de la economía global. “En el caso de América Latina y el Caribe, la comunidad internacional debe proveer liquidez, asistencia financiera y medidas de alivio de la deuda.”


Los países de esa región y en particular, los pequeños Estados insulares en desarrollo, no deben quedar excluidos de la asistencia mundial, aseveró.


Debemos abordar también desafíos estructurales más amplios: para reconstruir mejor es necesario transformar el modelo de desarrollo de América Latina y el Caribe, un área donde los niveles de desigualdad se vuelven ya insostenibles, enfatizó el secretario general.


Ello supone desarrollar sistemas integrales de bienestar social accesibles para todas las personas, crear sistemas tributarios más justos, promover la creación de empleos decentes, fortalecer la sostenibilidad ambiental y reforzar mecanismos de protección social, señaló.