Mandan en Brasil regreso a prisión de exasesor de hijo de Bolsonaro

Brasilia, 14 ago (Prensa Latina) El juez Félix Fischer, del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil, revocó la prisión domiciliaria de Fabrício Queiroz, exasesor del senador Flávio Bolsonaro (hijo del presidente Jair Bolsonaro), y ordenó su regreso a la cárcel, se confirmó hoy.


Queiroz fue detenido el 18 de junio en Atibaia (interior del estado de Sao Paulo) en la residencia del abogado Frederick Wasseff, quien actuaba como defensor de la familia Bolsonaro.


Bautizada Anjo (Ángel), la operación de captura estuvo relacionada con la investigación sobre el supuesto esquema de desvío de dinero público que Bolsonaro hijo habría montado durante su etapa como diputado en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, de 2003 a 2019.


Sin embargo, el 9 de julio, el ministro João Otávio Noronha, presidente del STJ, le otorgó al expolicía la prisión domiciliaria y la hizo extensiva a su mujer, Márcia de Aguiar.


El relator del caso es Fischer, pero le correspondió a Noronha analizar el asunto porque, según el reglamento interno de la audiencia, el titular de la corte es responsable de decidir sobre cuestiones urgentes en receso.


Ahora el juez señaló que el STJ concedió el arresto en casa antes de que el expediente fuera examinado por el juzgado de primera instancia, pues la solicitud de libertad de Queiroz al tribunal de Río aún no ha sido analizada.


De esta forma, Fischer determinó que se debata urgentemente la situación de los dos. Mientras tanto, se restablece el orden de encarcelamiento del matrimonio en régimen cerrado.


El caso salió a la luz a finales de 2018, después que el organismo de control de movimientos financieros (COAF) descubriera giros atípicos entre 2016 y 2017 en una cuenta del exagente policial, por un valor de unos 375 mil dólares.


La Fiscalía procura aclarar si el entonces diputado Flávio Bolsonaro contrataba a amigos o familiares como asesores para después exigirles que depositaran en sus cuentas parte del salario, práctica conocida en Brasil como rachadinha.


Entre los consejeros del descendiente del jefe de Estado aparecen una fisicoculturista y un veterinario, que vivían en ciudades distantes de Río, lo cual aumentó las sospechas de fraude.