Alerta tras misteriosas muertes de tortugas marinas en Sri Lanka

Colombo (Prensa Latina)Los expertos en Conservación de la Vida Silvestre de Sri Lanka están hoy perplejos ante la reciente avalancha de muertes de tortugas marinas, cuyos cuerpos llegaron a la costa del país sin que aflorara ninguna causa de los decesos.


Una decena de cadáveres fueron encontrados a lo largo de un tramo de 10 kilómetros de costa, por lo cual el Departamento de Conservación de la Vida Silvestre realizó necropsias en varios de los cuerpos para determinar la causa de dichos fallecimientos.


Suhada Jayawardana, un cirujano veterinario que examinó los restos, dijo que se trataba de tortugas lora (Lepidochelys olivacea), la especie de tortuga marina más común en las aguas de Sri Lanka, reflejó el portal The Wire.


El atasco en redes de pesca es la causa más común de las muertes de las tortugas marinas en Sri Lanka, y en un principio se especuló que ésa era la razón detrás del suceso.


Sin embargo, las necropsias descartaron esa posibilidad, pues el tejido blando de las aletas y las cabezas de los malogrados animales no mostraban ninguno de los habituales cortes que se producen cuando una tortuga trata de desenredarse en una red de pesca. Tampoco se hallaron pedazos de red entre las tortugas muertas.


La comida hallada en los intestinos de las tortugas significa que siguieron alimentándose hasta sus últimos días. De haber contraído alguna enfermedad, ello probablemente habría impedido que se alimentaran, añadió el experto.


Otro sospechoso inicial de la muerte de las tortugas marinas fue el reciente derrame del buque supertanquero MT New Diamond, que se incendió frente a la costa oriental de Sri Lanka en septiembre pasado.
Una operación durante una semana acabó por apagar el fuego sin que se derramara crudo, mientras que una fuga de fuel fue contenida rápidamente.


No existe ninguna conexión entre ese accidente y la muerte de las tortugas, dijo Charitha Pattiaratchi, profesora de Oceanografía Costera en la Universidad de Australia Occidental.


Arjan Rajasuriya, antiguo oficial de investigación de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Recursos Acuáticos, alegó que las tortugas murieron en un radio de unos 30 kilómetros (18 millas) del sitio de la costa donde fueron encontradas.


Una posible explicación es que los animales sucumbieron por una onda expansiva como resultado de la pesca con explosivos, lo cual sería coherente con la falta de heridas externas, dijo Jayawardana.


Ese tipo de pesca es ilegal pero todavía se practica en muchas partes de Sri Lanka, aunque disminuyó su uso tras las restricciones impuestas a los explosivos por los mortales atentados terroristas del Domingo de Pascua de 2019. No obstante, si ello fue la causa del deceso de las tortugas debería haber más animales muertos en la costa.


Pattiaratchi dijo que la pesca con explosivos se realiza durante todo el año, pero sólo ahora los cuerpos podrían llegar a la costa. En enero y febrero, los vientos y las corrientes empujarían los cuerpos lejos de tierra, explicó.


Hay otra posible explicación que podría implicar la existencia de una explosión, pues a fines de septiembre se informó sobre ejercicios navales en aguas de Sri Lanka. Aunque no está claro si las maniobras implicaron la detonación de explosivos o si estos se produjeron en el área donde las tortugas fueron afectadas.


DISMINUCIÔN DE LAS POBLACIONES DE TORTUGAS


A medida que continúa la búsqueda de una respuesta que resuelva este misterio, el caso puso de relieve la necesidad de proteger a las tortugas marinas que aún frecuentan las ricas aguas que rodean a la isla de Sri Lanka.    De las ocho especies de tortugas marinas que se encuentran en el mundo, se sabe que cinco de ellas anidan en las playas esrilankesas, pero sus poblaciones disminuyen rápidamente, alertó Thushan Kapurusinghe del Proyecto de Conservación de Tortugas de Sri Lanka.


Se trata de la tortuga olivácea o golfina (Lepidochelys olivacea), la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga boba o caguama (Caretta caretta), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga laúd (Dermochelys coriacea).