En Argentina se da el último adiós a Maradona

Por Maylín Vidal

Buenos Aires, 26 nov (Prensa Latina) Con una vigilia extendida, cientos de argentinos darán hoy el último adiós a Diego Armando Maradona en la Casa Rosada, sede gubernamental, que abrirá sus puertas al pueblo para despedirlo como el grande que fue.


Allí en la sede de la presidencia, marcada por la historia de un país que lo reverencia y llora, se espera una jornada larga, con emociones a flor de piel como sucede desde hace horas en esta Buenos Aires donde no paró de llover en la noche, como si fuera el gran Maradona tocando el cielo, gambeteando entre las nubes.


Fue desde el balcón de esa Casa Rosada donde se le vio a Diego alzar la Copa del Mundo en 1986 y también hace muy poco, cuando invitado por el presidente Alberto Fernández salió al balcón una vez más para saludar al pueblo.


Desde las 08:00, hora local, comenzarán las honras fúnebres y se montará una capilla ardiente en el mismo lugar donde hace 10 años los argentinos despidieron al expresidente Néstor Kirchner y también al gran deportista Juan Manuel Fangio, en 1995.


Han sido unas últimas horas bien tristes, con el nudo cortado en la garganta para muchos cuando intentan creer que Diego murió, solo intentan.
Las imágenes de los hinchas llorando tocan las fibras, en el Obelisco, en Argentinos y Boca Juniors, o al frente de la Casa Rosada, imágenes para la historia de una despedida singular a un hombre que entró a la eternidad para convertirse en un mito eterno.


“Olé, olé, olé Diego, Diego”, “Maradó, Maradó”, se escuchan en las esquinas. El rostro del Pelusa en las camisetas, las banderas argentinas, el grito de Diego eterno hacen hoy de la pasional y visceral Argentina, una milonga bien triste.


El corazón de Diego se paró justo al mediodía de este miércoles, casi terminando un 2020 para el olvido, que también se llevó a otros grandes de este país como Quino, el padre de Mafalda, y al cineasta y político Pino Solanas.


Los homenajes se han replicado desde su Villa Florito, donde el quinto de los ocho hijos del matrimonio Diego Maradona y Dalma Salvadora o Tota, como solía llamar a su madre, comenzó su historia, hasta las más distantes e inimaginables ciudades del mundo que se unen al dolor por su partida.


De los momentos más emotivos hasta ahora, la víspera cuando las manecillas del reloj tocaron las 10 de la noche retumbó en toda Argentina un aplauso largo y cerrado para el D10S.


Con tres días largos de duelo, hoy se espera otra jornada de dolor y se calcula que al menos más de un millón de argentinos le den el último adiós durante las próximas 48 horas al Diego de la gente, al crack de cracks, al considerado para muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos.