Pretenden digitalizar credencial de salud para gestión aeroportuaria

Ginebra, 26 may (Prensa Latina) La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) instó hoy a los gobiernos a adoptar procesos digitales para administrar las credenciales de salud de los viajeros (pruebas de la Covid-19) para evitar caos en los aeropuertos.


Explicó que antes de la pandemia como promedio los pasajeros demoraban en los aeropuertos 1,5 horas en procesos de viaje, como facturación, seguridad, control de fronteras, aduanas y reclamo de equipaje.


Sin embargo, los datos actuales indican que los tiempos de procesamiento se han disparado a tres horas durante la hora pico, con volúmenes de viaje de solo el  30 por ciento de los niveles anteriores a la crisis sanitaria.


Según la IATA los mayores aumentos se dan en el control de facturación y en las fronteras (emigración e inmigración), donde las credenciales de salud para viajes se verifican principalmente como documentos en papel.


Advirtió que el modelado sugiere que el tiempo empleado en los procesos del aeropuerto podría llegar a 5,5 horas por viaje a niveles de tráfico del 75 por ciento anteriores a la Covid-19 y a ocho horas si es el trasiego de pasajeros alcanza el cien por ciento de como era  en ese periodo.


“Debemos automatizar la verificación de las vacunas y los certificados de prueba antes de que aumente el tráfico. Las soluciones técnicas existen, pero los gobiernos deben acordar estándares de certificados digitales y alinear los procesos para aceptarlos, y deben actuar con rapidez “, dijo Willie Walsh, director general de la IATA.


De acuerdo con los expertos los certificados digitalizados tienen varias ventajas: evitar documentación fraudulenta, habilitación de controles avanzados “listos para volar” por parte de los gobiernos y reducir el riesgo de transmisión del virus mediante el intercambio de documentos en papel de persona a persona.


También permiten reducir las colas, las aglomeraciones y el tiempo de espera en los aeropuertos mediante la integración con la facturación de autoservicio (a través de Internet, quioscos o aplicaciones de teléfonos móviles), y aumentar la seguridad.