Periodistas turcas acusan a policía de abuso sexual, verbal y físico

COMBO-ESPEJO

Ankara, 17 jul (PL) Dos mujeres periodistas turcas acusaron a la policía de abuso sexual, verbal y físico contra ellas, tras la cobertura a las protestas antigubernamentales en el Parque Gezi, de la occidental ciudad de Estambul, destacan hoy medios locales de prensa.
Derya Oktan, de 32 años, y Arzu Demir, de 39, señalaron que se encontraban en la agencia de noticias Etkin en la madrugada del 18 de junio, cuando las autoridades irrumpieron en el lugar e incautaron todo el material periodístico sobre las manifestaciones.
Las mujeres declararon al diario Hurriyet que se trató de un grupo de 44 agentes, de los cuales solo una era mujer.
“Un policía me quitó la camiseta y buscó entre mis pechos y mis genitales. Cuando le dije que no podía hacer eso porque era periodista, me dijo: Sois lobos con disfraz de periodistas”, rememoró Demir.
Por su parte, Oktan contó que a ella la registró la mujer policía: “Ella me llevó al baño, tocó mis pechos y me dijo que me quitara el pijama. No estuve de acuerdo, pero me desnudó y me cacheó. Cuando me quejé me preguntó: ¿Qué te he hecho? ¿Te he torturado? ¿Te he esposado?, como si nada hubiera ocurrido”, resumió.
Aunque en las redes sociales han circulado numerosos mensajes sobre abusos a mujeres detenidas, casi ninguna se ha decidido a hablar sobre los incidentes, coincidieron las periodistas.
Es difícil para una mujer hablar sobre un abuso, explicó Demir, pues una puede demostrar que se han recibido golpes, pero es difícil demostrar un abuso sexual.
“Necesitamos hablar para hacer frente a lo que está ocurriendo y evitar que se incrementen los abusos. Por eso no nos avergonzamos de hablar y revelar nuestra identidad”, agregó.
Según las periodistas, además del material sobre las protestas, durante la redada la policía decomisó además carnés de prensa, archivos fotográficos, grabadoras e incluso material de cocina.
Las protestas en Turquía iniciaron a finales de mayo en oposición a planes urbanísticos del gobierno para construir edificios en la Plaza Taskim y el Parque Gezi, considerados entre las pocas zonas verdes de Estambul.
La represión policial provocó que miles de personas simpatizaran y se unieran al movimiento, el cual se radicalizó y llegó a pedir la dimisión del primer ministro Recep Tayyip ErdoÄŸan.
No obstante, tras una reunión a finales de junio con representantes de los activistas, el mandatario aseguró que respetaría la decisión de los tribunales sobre el tema, los cuales se decantaron a favor de los manifestantes y retiraron la base legal de los proyectos urbanísticos del Ejecutivo.

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