OPINION

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Por Guillermo Robles

TRISTES Y DECEPCIONADOS

Con la llegada de un nuevo gobierno federal aquellas entidades en donde había triunfado el  Partido Revolucionario Institucional pensaron que sus condiciones mejorarían por el hecho de haber regresado el PRI a Los Pinos, y que ahora sí las partidas federales llegarían a tiempo a sus municipios.

Hace doce años atrás cuando el gobierno federal pertenecía al PAN, aquellos gobiernos estatales y municipales pertenecientes a la oposición pensaban que los recursos federales no llegaban como una manera de represalias por pertenecer a otro partido.

Una vez recuperado el poder del PRI, en Los Pinos se dejó ver una esperanza y un respiro no solo para los estados y municipios pertenecientes al tricolor, sino también para la ciudadanía quienes confiaron en las promesas de Enrique Peña Nieto durante su recorrido en el país cuando era candidato a la Presidencia de la República.

Después de sus toma de protesta como Presidente de México, la lógica de pensar que los recursos federales no llegaban mientras se acomodaba un nuevo gobierno y se organizaban, hasta ahí la comprensión cabía dentro de la normalidad.

Mientras pasaron los meses el dinero fue pasando a cuenta gotas y conforme avanzaban las semanas y días cada vez fue menos, hasta llegar un momento en donde las mismas dependencias federales no contaban con dinero ni para lo indispensable para poder trabajar.

En la actualidad el estado de Coahuila está pasando por una situación de crisis en sus municipios en donde aquellas cabeceras municipales más chicas están sufriendo por la falta de la participación federal para hacerle frente no solamente a sus proveedores sino también para obras sociales, de los cuales las gestiones se hicieron a su debido tiempo y las participaciones nunca llegaron.

Como muchos saben los recursos provenientes de la federación cuando no son aprovechados, es decir, aplicados a las obras sociales se regresa nuevamente a México para no volver por no haberse ejercido. Para algunos lo más lógico sería pensar solicitarlos nuevamente, sin embargo no funciona así ya que para el criterio de la federación se resume en un simplemente pensar: Dinero no utilizado, dinero que no requieres.

La situación para muchos alcaldes de la entidad se agrava más ya que se acerca el cierre de administración en donde cada uno perderá el 20 por ciento de la comisión para cada una de las gestiones autorizadas y que nunca llegó el dinero.

Desconcertados y decepcionados se encuentran muchos alcaldes de Coahuila porque en lugar de haber sido beneficiados con el ahora Presidente Enrique Peña Nieto, se sienten en un total abandono sobre todo para los municipios chicos que ya empiezan a considerar que las promesas que durante su campaña presidencial fueron más que para lograr una sola meta. Ganar las elecciones y ahora las funciones como Presidente de México cambiaría las promesas por el decidir que es lo mejor para el país, y aun consciente de ello no es suficiente para calentar los ánimos.

Ante el problema que están presentando los municipios de Coahuila, no faltan oportunistas que para empezar a desprestigiar al gobierno de Rubén Moreira argumentan que la falta de dinero es porque existe un desvió de recursos federales a las arcas del Estado, resultando imposible porque dichas gestiones vienen etiquetados, cuando en realidad la Secretaría de Finanzas de Coahuila le está haciendo frente a gastos que le corresponde a la federación y aun considerando el pago de endeudamiento de la administración pasada no les ha faltado los recursos y el apoyo para obras sociales. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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