Estados Unidos justifica agresión a Siria con falsas razones

U.S. President Barack Obama participates in the dignified transfer of U.S. Army Sgt. Dale R. Griffin at Dover Air Force Base, Delaware

Washington, 5 sep (PL) El gobierno estadounidense intenta justificar una agresión contra Siria con falsas razones y niega toda discusión sobre las presuntas pruebas en su poder que culpan a las autoridades de ese país de utilizar gases químicos contra la población.

Qin Gang, portavoz de la Cancillería china, dijo en San Petersburgo que cualquier paso para responder al supuesto uso de tales artefactos debe cimentarse en los resultados de la investigación y la decisión debe tomarla el Consejo de Seguridad de la ONU, algo que Washington trata de obviar.

El diplomático subrayó que la ONU debe investigar las denuncias sobre el uso de armas químicas en territorio sirio y sólo en base a las conclusiones de esa investigación se podrá tomar una decisión.

Desde el 21 de agosto, cuando se produjo el alegado uso de gases químicos en la periferia de Damasco, y mucho antes, Washington recurrió al tema del uso de las armas químicas para incrementar su injerencia y así detener el avance de las fuerzas del Ejército Arabe Sirio (EAS) contra las bandas armadas que operan en ese país.

De hecho casi en paralelo a ese incidente, la Casa Blanca, gobiernos occidentales y medios de prensa, recrudecieron su campaña contra el Gobierno del presidente Bashar al-Assad.

Tanto el presidente Barack Obama como los principales funcionarios de su gobierno afirman que el EAS empleo productos químicos contra la población, sin tener en cuenta que un equipo de inspectores de la ONU investiga ese hecho.

En el lado contrario, Rusia aseguró tener pruebas convincentes de que fueron las bandas irregulares apoyadas por Occidente las que usaron ese tipo de armamento prohibido por convenciones internacionales para facilitar a sus aliados una justificación para atacar puntos neurálgicos en Siria.

Pese a las advertencias de que cualquier acción que eluda al Consejo de Seguridad de la ONU puede tener graves consecuencias y conducir a una tragedia humanitaria aún mayor, la Casa Blanca parece decidida a atacar.

Rusia y China coinciden al oponerse categóricamente a una acción militar contra Siria que no cuente con el beneplácito del Consejo de Seguridad de la ONU y consideran que el Congreso estadounidense no tiene autoridad para aprobar un ataque contra Damasco.

El camino hacia la guerra al parecer será escabroso para Washington y sus aliados, pues hay un creciente rechazo tanto en Estados Unidos como en el exterior para apoyar una acción bélica contra la nación levantina.

Por ejemplo, el papa Francisco, la principal autoridad católica del mundo, desarrolla una ofensiva diplomática contra una intervención militar y en una carta enviada hoy al presidente ruso, Vladimir Putin, anfitrión de la Cumbre del G20, aboga por una solución pacífica.

El Papa llamó los dirigentes de ese grupo a que ayuden a encontrar las vías para superar las posiciones de conflicto y para que abandonen el vano afán de una solución militar.

Retomando el tema de la justificación del empleo de las armas químicas, dirigentes políticos, medios de prensa y grupos opuestos a la guerra se pregunta por qué Obama está apurado en atacar.

Llama la atención que este jueves Ben Rhodes, consejero de Obama, advirtió que las pruebas sobre el uso de armas químicas en Siria no pueden ser sometidas a un debate sin fin, en una respuesta a los reclamos de Putin.

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