NO CONFIAR EN LOS TRES

guillermo robles

Las reformas propuestas por el Ejecutivo siguen siendo tema de discusión en los diferentes sectores. Lo que en un principio se pretendió “vender” a los mexicanos como algo bueno con una imagen y profundo sentido humano, social y equidad de que pagan más los ricos; no duró mucho este camuflaje porque el despertar de la gente fue más rápido manifestando sus inconformidades sobre la negatividad y repercusiones que tendrá en la economía del país.

Todo indica que el Ejecutivo pasa de Robín Hood al Sheriff de Nottingham,en donde no solamente la clase media se verá afectada sino afecta también a la clase obrera de manera directa e indirecta.

Por la parte indirecta, va ser como la cadenita, es decir, si aumenta los impuestos sin estímulos fiscales para los que ya están pagando impuestos en donde la misma historia se repite cada sexenio presidencial, son los mismos contribuyentes de siempre que son castigados con nuevos incrementos hacendarios y la reducción de deducibilidad ahorcando las utilidades del trabajo formal registrado en cualquiera de sus modalidades fiscales, y la manera de contrarrestar esto aumentando los costos de servicios y productos terminándolos por pagar la sociedad o en su defecto se evitaba la emisión de factura para no reportarlo como ingreso en hacienda.

Pero ahora también con la nueva Ley de lavado de dinero  aprobada en septiembre con retroactividad a dos años la fiscalización será mayor y en lo futuro la gente tendrá que invertir en equipos de seguridad para tener el dinero en sus domicilios o como lo hacían las abuelas, debajo del colchón.

Ya no se sabe si salió más caro el caldo que las albóndigas; si era preferible el IVA en alimentos y medicinas, porque los prestadores de servicios, comercios, empresarios y fabricantes es un hecho que de aprobarse la reforma hacendaria se verán obligados a tener que incrementar sus costos, incluyendo la de alimentos y medicinas para poder tener una rentabilidad sin verse afectados en el proceso de la cadena  productiva.

Por lo pronto, los que andan muy movidos son los del sector de vivienda en donde el Infonavit anuncia descuentos hasta del 25 por ciento en casas recuperadas por la falta de pago o aquellas abandonadas, pero tampoco son los únicos ya que también se está llevando en algunos estados del país expo-viviendas ofreciendo mil facilidades para la adquisición de una casa con la promesa de que no se verán afectados con el incremento del IVA en la adquisición de una.

En ambos casos, son ventas con engaños ya que todo lo que es el sector de la construcción y vivienda, incluyendo a Fovissste e Infonavit están acelerando las ventas porque lo único cierto es que mientras no se apruebe todavía la reforma hacendaria o en caso de que sí se haga, este IVA iniciará a partir del 2014 en donde también se verá afectado aquellos quienes tienen una hipoteca años atrás porque el impuesto se aplicara a los interés calculados de 20 o más años y no sobre el capital, es decir, que los bancos tendrán que recalcular nuevamente los créditos firmados hace cinco o diez años atrás, dejándole el problema a las instituciones bancarias lidiar con el cliente para que firmen nuevos contratos en donde se verán emproblemados por cuestiones legales porque evidentemente no van a querer aceptar y por otra parte para quienes tienen una casa de crédito Infonavit o Fovissste se les verá mermado sus sueldos en donde seguramente algunos no tendrán manera de terminar de pagar su patrimonio.

Para muchos expertos economistas sus recomendaciones para no verse tan afectados con la nueva propuesta de cobrar el 16% en los intereses hipotecarios es saber administrar los próximos aguinaldos y cajas de ahorro anuales para pagar intereses atrasados o bien abonarlo a capital para que su impacto no sea tan fuerte.

Así que mientras sigue en discusión la reforma hacendaria si se aprueba o no, lo más sabio es mejor esperar hasta el 2014 para observar cómo se desarrolla este tema y tener con certeza si el presupuesto que tenga cada familia alcanza la adquisición de una vivienda a la original que se tenía planeado o tendrán que cambiar sus planes a comprar una de menor costo y para el sector obrera ya sabrán si se animan a una casa chica o de edificios tipo departamental.

Más vale esperar un poquito en lo que resta del año para tomar una decisión de hacerse de una vivienda y no caer en las trampas de descuentos que se están el sector de construcción y vivienda, como también cuidar su dinero para este próximo programa de Buen Fin. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intesip.org

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