DESPUES DE ELISEO, PERDIMOS LA IDENTIDAD

guillermo robles

Se dice que los viajes ilustran, pero también hace algo mucho más importante que el visitar algún país o región en particular. El visitante se queda con ese aroma de recuerdo en su mente de la gente que vive ahí, de sus anécdotas que cada ciudad tiene como parte de su identidad pero sobre todo el que el turista se lleve con ello la huella que distingue esa comunidad haciéndolo como único.

Pudiera ser desde algo muy simple como una comida tradicional dejando plasmada la identidad de ese país, por ejemplo, cuando se piensa en Italia lo más seguro que se viene a los recuerdos distintivos es su comida, la pasta o pizzas; en Francia, sus noches románticas, su Torre Eiffel en Paris; de Estados Unidos, sus parques de diversión figurando en primer lugar Disney World y en México sus grandes pirámides Mayas y los tacos.

Al final en todos los lugares de la región se cuenta con sus propias características que los hacen únicos, sino son pocas de ellas en donde puede sobresalir unas más que otras. Por mencionar las pirámides se concentran en su mayoría en el centro de México y los valles de Oaxaca y Chiapas, empero, en Coahuila no podemos decir lo mismo porque no existe.

El tejido del sarape fue alguna vez lo que dio fama e identidad internacional a esta capital de Coahuila, aunque lamentablemente ésta ya se encuentra en peligro de extinción. Enla Comarca  Lagunera, se producía mucho algodón pero eso ya se terminó. Pero en Saltillo se confeccionó el sarape no sólo el de aquí, sino de todo México, aunque  en la actualidad se cuenta sólo como una bonita historia dándole paso a los fósiles de los dinosaurios y una que otra propuesta de las riquezas arqueológicas.

La venta de los que antes era considerado como una artesanía o sea  la elaboración del sarape en Saltillo, se fue muriendo con el pasar del tiempo al igual que del conocimiento de generaciones posteriores al verse invadido en el comercio por importaciones de Aguascalientes, que aprovechando la fama saltillense, vinieron a invadir el comercio desplazando a los artesanos saltillenses, pero su historia aún más triste terminó engañando a la clientela por los chinos que han robado la identidad de lo más simbólico que teníala Atenasde México.

Algunos se preguntaran cómo se permitió esto y la culpa fueron los mismos gobernantes que no atendieron con tiempo el paso de la modernidad que fue aniquilando todo para ser sustituido por países de otro  origen, sin que se dieran cuenta pero sobre todo sin saber escuchar a los artesanos locales y fue así que el negocio de los sarapes se fue industrializando permitiendo la entrada de la competencia de los vendedores de hilos y lana de León, Guanajuato y Aguascalientes, hasta que los productores hidrocálidos se quedaron con el mercado y Saltillo perdió su identidad.  En la actualidad el pretender hablar de sarapes es como querer contar una leyenda urbana en esta capital de Saltillo, lamentablemente.

El último Gobernador de Coahuila que hizo algo por ello fue Eliseo Mendoza Berrueto, a quien se le reconoce que durante su administración incluyó la actividad artesanal del sarape como algo característico de Saltillo dentro de un programa nacional que operaba bajo el Fondo Nacional para el Fomento a las Artesanías (FONART) y que tenía como objetivo incluirla como una materia adicional dentro del sistema educativo en el nivel de secundarias para anexarla entre los conocimientos de los talleres y revivir el uso del telar; no pasó mucho tiempo en que ésta cruzada volteara la espalda de quienes prefirieron otras prioridades.

Ingenuamente el turismo que visita Saltillo, preferentemente norteamericanos y su famoso “Mexican Curious”, siguen comprando los sarapes en donde son engañados por los comerciantes con productos provenientes de otros estados como Aguascalientes o lo que es peor de otros países en específico China.

Es como todo en el país la piratería está en donde quiera y aunque es tan noble la actividad porque no produce un desgaste físico, ni gastos de insumos solamente materiales hilados, los mejores años del sarape ya pasaron en donde la tradición que una vez distinguió a Saltillo y cuyo nombre de su equipo de béisbol hace referencia como los Saraperos quedando como único vestigio de lo que una vez fue conocido la identidad de la gente de Salti York.

Qué lástima que después de Eliseo Mendoza Berrueto, Coahuila no ha tenido a otros mandatarios más que hayan fortalecido y evitado la pérdida o ausencia de la identidad de la capital coahuilense, que es la elaboración por manos artesanales saltillenses del tradicional y mundialmente conocido sarape.(Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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